jueves, 5 de diciembre de 2013

Bitelchus (1988) de Tim Burton

Beetlejuice Poster


Los torturados fantasmas protagonistas,
Adam (Alec Baldwin) y Barbara (Geena Davis)
Aquí vengo con una delicia en todos los sentidos. "Bitelchus" (los traductores españoles no tuvieron ningún reparo en distribuir el film en nuestro país con el nombre del prota escrito tal cual lo pronunciamos aquí, para que se note que son más chulos que un ocho) fue la carta de presentación de nada y más y nada menos que el señor Tim Burton, un autor que entró por la puerta grande de Hollywood demostrando ser poseedor de una desbordante y sorprendente imaginación. Realmente éste fue su segundo largometraje, antes había hecho una mierdecilla llamada "La gran aventura de Pee-Wee", pero "Bitelchus" fue el primer film donde Burton demostró su gran talento a la hora de componer una historia tan hilarante y maravillosa, a nivel argumental como técnico y visual. "Bitelchus" es una película absolutamente increible y sobre todo, el mayor de sus atractivos (desde mi punto de vista) es que es tan original, tan original, que a día de hoy no he visto una peli semejante; por lo tanto continúa siendo una joya irrepetible con una personalidad única, exclusiva de su autor. Hoy en día siento verdadera pena y rabia de ver como inundan las pantallas de los cines, absolutos bodrios y mierdas como campanarios, ausentes de imaginación y el más mínimo atisbo de originalidad y al echar la vista atrás comprobar como pelis como ésta, con más de dos década ya a cuestas, continúan resultando frescas y su visionado sigue convirtiéndose en todo un lujazo. 

Bitlechus (Michael Keaton), el fantasma más cachondo de todos los tiempos

Los Deetz, Charles (Jeffrey Jones) y Delia (Catherine O'Hara)
La historia nos plantea una revisión enormemente original de los films de fantasmas. Burton tuvo la genial idea de mostrarnos, en esta ocasión, de dar la vuelta a la tortilla y mostrarnos a una pareja de espectros (Geena Davis y Alec Baldwin), siendo los atormentados por el comportamiento insoportable de los vivos, los Deetz una familia de snobs de cuidado que habitan la que fue su casa, después de que ellos han fallecido en un trágico accidente. El problema es que los fantasmas quieren pernoctar tranquilos en su humilde morada y la única forma que tienen de expulsar a sus perturbadores intrusos de carne y hueso, es darles tal susto que salgan despavoridos de allí. Pero, los Deetz no son personas, llamémoslos, normales y no les servirá cualquier sustito para llegar a acojonarles lo más mínimo. Para lograr su propósito, contarán con la ayuda de un fantasmón burlón y muy peculiar, experto en ese trabajo, asustar a los vivos. Este ser no es otro que Bitelchus (genial Michael Keaton, cuyo atuendo es ya icónico), cuya presencia es requerida, con el simple hecho de pronunciar su nombre en voz alta tres veces. Pero claro, el remedio será peor que la enfermedad, porque las técnicas de Bitelchus resultarán tan estrambóticas y peligrosas para los mortales, como hilarantemente divertidas para nosotros como espectadores. 

Ya había emos en los ochenta, aquí la prueba, Lydia Deetz (Winona Ryder)

Preparados para dar un susto de muerte
Podría tirarme un buen ratejo señalando los aciertos de "Bitelchus", pero es que entonces mi comentario sería excesivamente largo. Intentando hacer un breve resumen, me veo en la obligación de decir que prácticamente cada uno de los apartados de la película funcionan de manera impecable. El elenco actoral es cojonudo, a destacar a Michael Keaton (para mí un actor bastante infravalorado), que hace una interpretación antológica e inolvidable, o a una jovencísima Winona Ryder en uno de sus primerísimos papeles en el cine. Como ya he dicho, el argumento es magnífico, fresco, original, presentando una visión totalmente distinta de todo lo visto antes (y realmente también después) en cualquier film sobre fantasmas. Y por supuesto en el apartado visual, la película ya es para quedarse boquiabierto. Marcando ya su definidio estilo, Tim Burton ya nos mostró lo que su coco era capaz de plasmar en una pantalla, un universo fantástico absolutamente fascinante. Todo lo referido a la ambientación del film es un prodigio artístico de tres pares de narices, véase la peculiar decoración de la casa de los protagonistas con ese estilo tan influenciado por el expresionismo alemán (véase sin ir más lejos pelis como "El gabinete del Dr. Caligari'') o la de esa dimensión habitada por los difuntos; en sí la dirección artística no hace otra cosa que delatar la, repito, la desbordante imaginación de un artista inconfundible como lo fue Tim Burton. 

Bitelchus en plena actuación

Moviendo el esqueleto por el aire
Y si digo lo fue, es porque me produce cierta lástima que el propio director esté dando muestras de cierto desgaste artístico en últimos films suyos, como su versión de "Alicia en el país de las maravillas" o "Sombras tenebrosas", que en mi opinión desmerecen mucho si se comparan con proyectos tan fabulosos como este "Bitelchus" o la magna "Eduardo manostijeras", pero bueno, aspectos como éstos ya los iré comentando en su respectivo momento. Bueno terminar diciendo que "Bitelchus", con total merecimiento, fue un gran éxito, habiendo costado 15 millones de dólares, sólo en Estados Unidos llegó a recaudar 73 millones, lo que propició que Tim Burton se convirtiese en el reputado director que a día de hoy sigue siendo y que además fue galardonada con el Oscar al mejor maquillaje, por supuesto también, con el mayor de los merecimientos. El mismo reconocimiento merece esa excelente y característica banda sonora compuesta por Danny Elfman, que se convertiría en colaborador habitual de Burton a partir de entonces. En resumidas cuentas, es una absoluta joya del cine fantástico. única y absolutamente imprescindible, que además, contó incluso con una serie de animación, en mi opinión de mucha menos categoría. 

''Las manos quietas''

*MI MOMENTO FAVORITO: una de las escenas más memorables y más descojonantes del film, es ésa en la que los Deetz se encuentran cenando con unos invitados y por fuerzas sobrenaturales se ponen todos a bailar la canción "Day-O" de Harry Belafonte, más conocida popularmente como "Banana tiroritirori, Banana tiroritirora". No puedo evitar reirme a carcajadas cuando veo esta escena, mi aplauso para los actores que la compusieron con tantísima gracia y estilo. 

Una casa encantada, pero con mucho ritmo

No hay comentarios:

Publicar un comentario