miércoles, 25 de diciembre de 2013

Instinto siniestro (2007) de Julien Maury, Alexandre Bustillo



La prota, Sarah (Alysson Paradis) haciéndose una ecografía
¡Menuda película!, desde luego esto sí que es aportar una perspectiva distinta de una Navidad infernal en el más estricto de los sentidos. "Instinto siniestro" (en realidad se trata de un título en español que se la ha adjudicado en Hispanoamérica, porque el film no ha traspasado las fronteras españolas, comercialmente hablando, se ve que eso de la censura vuelve a estar muy de moda en estos últimos años), o "A L'intérieur" (su título original) o "Inside" (si título anglosajón), es un film verdaderamente extremo. Ya he comentado en otras entradas, que Francia se había puesto las pilas, durante esta última década, a la hora de exportar una clase de cine de terror más extremo, mucho más visceral y mucho más violento. Desde esa magna obra llamada "Alta tensión" de Alexandre Aja, nuestros vecinos galos han dejado al descubierto un talento verdaderamente sorprendente para dejar helado hasta al más acostumbrado a visualizar cine de lo más bizarro y enfermizo. 

La psicópata (Béatrice Dale)

Esta loca quiere el bebé de Sarah...
Y éste es el caso de esta película, una pareja de directores (bastante desconocidos) Julien Maury y Alexandre Bustillo han sido los responsables de realizar este asombroso festival de sangre y gore, con un pulso y una maestría que, en mi opinión, deja sin respiración. Yo tuve constancia de este film, a través de unos artículos que leí por Internet, acerca de la soberana impresión que había causado a sus espectadores durante su proyección el festival de Sitges en 2007. Según señalaba el artículo, hubo personas que entraron en estado de shock auténtico, debido a la altísima dosis de violencia explícita que mostraba la película y la crudeza de un buen porrón de imágenes. En fin, semejante propuesta no podía pasar desapercibida antes mis ojos, así que me puse a buscarla como un loco, hasta que al final la logré localizar (lo reconozco, la descargué de Internet, encarcélenme si quieren). Y bueno, la verdad es que la película, para bien o para mal, os puedo garantizar que tiene la peculiaridad indudable de no dejar indiferente a nadie. 

...y hará lo que sea para conseguirlo...

...sobre todo liarse a tijeretazos con todo quisqui
La historia es lo de menos, porque la verdad, su guión es bastante simplón y a ratos muy pero que muy poco creible. Nos presenta a una mujer embarazada (Alysson Paradis, hermana de Vanessa Paradis, pareja de Johnny Depp), que se encuentra sola en su casa durante una Nochebuena. La pobre vive un tanto traumatizada debido a un reciente accidente de coche que tuvo, en el que falleció el que era el padre de la criatura que está esperando. De pronto, una misteriosa mujer llama a su puerta y le pide que la deje entrar. La chica, con desconfianza ante la extraña situación, obviamente la ignora y decide no abrirle, ni de coña. En cambio esta mujer se muestra insistente; la conoce perfectamente y no está dispuesta a irse; de hecho todo lo contrario, consigue irrumpir en la vivienda de la chica. Lo que ha de venir, pues es el festival de sangre y gore que he mencionado antes, pues esta misteriosa mujer, resulta que es una perturbada de narices (interpretada por Beatrice Dalle, una actriz cuyo rostro la verdad causa verdadera inquietud). Esta loca, por el motivo que sea, está obsesionada con arrancarle el bebé de las entrañas a la chica, pero literalmente, y hará uso de cualquier objeto punzante que esté a su mano, para organizar una escabechina de la de mi madre. 

Sarah en serio peligro

Todo quisqui, que por las desgraciadas circunstancias, acaba entrando en esa casa, esa fatal Nochebuena, acabará hecho picadillo como mínimo, por esta asesina letal, que parece más indestructible que el propio Terminator. Al final la chica, tendrá que optar por combatir a su mortífera enemiga, mediante los sangrientos métodos que la misma ha empleado en su intrusiva visita, o acaban con el vientre rajado de arriba abajo y su retoño extraido del mismo; ya que es lo que ansía su enloquecida oponente. 

Las tijeras en manos de esta mujer, son un arma de destrucción masiva

Sarah dispuesta a contraatacar
Ya lo digo, "Instinto siniestro", es una película que asqueará, horrorizará y será condenada como una brutal herejía como mínimo, por parte de los espectadores más sensibleros. Para verla, hay que tener estómago, porque lo cierto es que lo que se vitoreó a bombo y platillo, es absolutamente cierto; el film es fuerte, pero fuerte, fuerte. No dejarán de desfilar por la pantalla todo tipo de amputaciones, desmembramientos, cabezas voladas en pedazos, manos atravesadas por objetos punzantes; hasta (vale, voy a soltar un spoiler gordísimo) uno de los abortos más desagradables y repugnantes que (yo al menos) haya visto en cualquier pieza cinematográfica. ¿Es recomendable el film? A todo amante de la casquería más extrema, indudablemente sí. Yo admiro la valentía de sus realizadores, de verdad; han hecho lo que yo llamo, una película con un par de huevos como camiones de grandes. Ese desparpajo demostrado, y ese afán por no establecerse en lo políticamene correcto, para mí es digno de ser destacado. 

¡Joder, cómo asesina la tía hija puta!

Eso sí, quien dé más importancia a encontrarse con una historia sólida y bien construida en base a unas líneas argumentales precisas, pues que ni se acerquen, porque como ya he dicho, aquí la historia es lo que menos importa. Olvidaos de giros argumentales sorprendentes y de esas historias, la película va a lo que va, ni más ni menos. Incluso hay que decir que por momentos resulta un tanto absurda, ya que es incomprensible que una tía con unas tijeras arme la que arma, y muchos menos que incluso sea capaz de batir a un par de policías armados con la facilidad que una leona caza una gacela. Pero bueno, yo creo que son detalles que uno pasa por alto fácilmente en cuanto ahonda en las profundidades de un film de estas categorías. 

Llega el rescate, ¿o no?

Sarah le quema la cara a la sádica cabrona
Cuando al año siguiente hizo su aparición el film, también francés, "Martyrs", volvió a ocurrir algo por el estilo. Su proyección en el festival de Sitges, esta vez en 2008, suscitó mucha polémica debido a que decían que su contenido era muy violento y tal y tal, vamos; como había pasado con ésta. Incluso hubo quien señaló la propia "Martyrs" como más visceral que "Instinto siniestro". Yo me dije: ''Hostias, superar una gamberrada como ésta, ya tiene que ser lo más inimaginable en materia de gore y casquería". Así que cuando vi "Martyrs", sí que me llevé una gran decepción. Si digo esto es porque, lo que se hizo con "Martyrs" sí que fue una exageración como la copa de un pino, seguro que resultado de una maniobra publicitaria para darle notoriedad. Puedo decir que "Martyrs" es "Blancanieves" al lado de "Instinto siniestro", no digo esto porque la otra no sea violenta, que lo es no cabe duda, pero como esta que comento hoy, ya no digo muy claro, ¡ni de coña! Si tuviese que decir alguna de las películas más viscerales y sangrientas que he visto en mi vida, no me cabría la menor duda y señalaría ésta. 

Pero la tía, hasta con la cara quemada, seguirá dando morcilla

Es una completa orgía de sangre al servicio y deleite del consumidor del cine más asqueroso. Eso sí, realizada con bastante estilo, desde el punto de vista visual y con unas técnicas de maquillaje sobresalientes y, en un gran porcentaje, a la antigua ausanza, es decir artesanales (nada de mierdas digitales). Ponerle como pega en este sentido, algún que otro inserto de algun efectillo digital súper cutre (véase por ejemplo cuando la prota le quema la cara a la psicópata, las penosas llamaradas generadas por ordenador que cantan a la legua). Pero bueno, en resumidas cuentas el film cumple con lo prometido; dejarte mal cuerpo. Es de esas películas que una vez terminadas de ver, no sabes ni cómo valorar; porque el hecho de reconocer que te mola, te puede acarrear la consecuencia de que te tachen como un insano demente. 

¡Preparaos, que la rajada de vientre va a empezar!

*MI MOMENTO FAVORITO: a ver, que conste, no es que sea mi momento favorito; quiero decir no es un instante que pueda ser disfrutado, creo yo, por cualquier mente mínimamente cuerda. Pero sí que fue el que me dejó boquiabierto e impactado, por su desmadrado nivel de violencia y repulsión. La asesina (Béatrice Dale), arrincona a Sarah (Alysson Paradis) al pie de las escaleras y con unas tijeras, le raja la barriga para sacarle el bebé. Vale, ya lo digo yo, se nota que es látex a la legua, pero creedme, es tan asquerosa la escena, que sudaréis la gota gorda si es que no os véis invadidos por el impulso de apartar la mirada de la pantalla. 

"No, no está rellenando precisamente el pavo de Nochebuena''

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