viernes, 27 de diciembre de 2013

Polar Express (2004) de Robert Zemeckis



Una luz que anuncia la llegada del Polar Express
Y aquí otro film que no puede faltar en un especial navideño. "Polar Express" supuso toda una renovación el terreno de la animación y es que toda ella enterita, está realizada mediante una técnica llamada Performance Capture, la cual consiste que consiste en registrar de forma digital los movimientos de actores reales de carne y hueso, que luego se cargan en un ordenador y da como resultado el tan sorprendente efecto 3D de tan alta tecnología, de hoy en día. Basada en un libro ilustrado de un autor llamado Chris Van Allsburg (quien ya había sido adaptado al cine en 1995, con el fantástico film "Jumanji"), la película es un prodigio visual, de eso no cabe duda. Nos narra el fantástico viaje de un niño pequeño, a bordo de un tren muy especial, que da título a la película, rumbo al Polo Norte, a ver al mismísimo Santa Claus. La película cuenta con la dirección sublime de un directorazo de primera línea de Hollywood, el oscarizado Robert Zemeckis (director de las tres pelis de "Regreso al futuro", "Forrest Gump" o "Náufrago") y con la colaboración actoral de siempre llamativo Tom Hanks, quien "encarna" (llamémoslo así) a varios personajes a lo largo de la película, aunque claro, el que más peso tiene en la acción es el del conductor de tan fantástico tren. 

Aquí el esbelto Polar Express

El conductor del tren (Tom Hanks)
A ver, como ya he dicho, la película es absolutamente preciosa desde el punto de vista visual; sus decorados y puesta en escena en general son asombrosos; lamentablemente no la vi en el cine y digo lamentablemente, porque no me cabe duda de que habría sido una pasada, ya que su visionado pierde enteros vista en una pantalla de televisión, principal tara, desde mi punto de vista, de estos films que se apoyan fundamentalmente en su realización visual. No obstante, a mí no me llamó la atención más allá de dicho aspecto. Desde el punto de vista del guión, pues me pareció muy sosa, y sobre todo, demasiado infantil. Vale, es una película destinada para los niños, pero me da la sensación de que en otras películas de tono también infantil, existe de manera más acertada cierto componente que la hace también más disfrutable para el público más adulto (véase alguna moraleja aplicable a otros puntos de vista cotidianos en la vida de cada uno), y bueno, por esta razón me parece una película, que aunque llena de buenas intenciones, la veo poco disfrutable desde los ojos de una persona que haya pasado de una determinada edad. 

Billy, el pequeño protagonista, a bordo del Polar Express...

...donde hará nuevos amigos
Seguramente, si la hubiese visto siendo niño me habría fascinado mucho más, no obstante pues ya viéndola en la actualidad, aunque sí me parece una peli ciertamente entrañable, pues no me ha resultado muy llamativa. El problema es que a nivel de guión, es de lo más simple; un niño se monta en un tren rumbo al Polo Norte y punto pelota; las mínimas aventuras que pasan a bordo no me han parecido demasiado interesantes. Los golpes de efecto se arraigan demasiado en los efectos digitales, y aunque eso está muy bien, yo siempre digo, que no es suficiente, la historia también tiene que tener cierta chicha, y en este caso yo no se la he encontrado por ningún sitio; por muy infantil que sea una película en cuestión. Ahí es donde radica la diferencia entre un film para niños que puedan disfrutar todos los públicos y una que sólo puedan disfrutar los niños. 

El tren rumbo al Polo Norte

Llegando a la ciudad de Santa Claus
Ésta me parece un caso de los segundos; no porque un adulto no la pueda ver, pero creo que difícilmente la podrá disfrutar; no como pasaba con otras pelis para niños como muchos clásicos de animación por ejemplo de Disney que seguirán siendo imperecederos toda la vida. Bueno "Polar Express" es una peli que perfectamente se puede visionar; imprescindible en la mejor calidad posible y con un equipo adecuado, sino pues la gracia se perderá mucho. Aunque la historia no es muy interesante, ni tiene mucho jugo y en resumidas cuentas es lo menos cuidado del film. Lo bonito aparte de su realización, es su preciosa escenografía navideña que consigue su labor, de forma sobresaliente, de introducirte de lleno dentro de una estampa navideña llena de magia, además del siempre presente mensaje de buenrollismo propio de los films que tratan el tema navideño, desde una perspectiva positivista, claro. Por supuesto, sin pasar por alto su mérito en cuanto a la renovación tecnológica que supuso y que ha creado escuela en un montón de films posteriores (véase el caso de la espléndida "Las aventuras de Tintín'' del señor Spielberg). El film no fue un éxito, de hecho a duras penas logró recaudar su presupuestazo de 165 millones de dólares, incluso en varias reposiciones, todas en fechas navideñas obviamente. 

Tom Hanks rodando mediante la técnica Performance Capture

*MI MOMENTO FAVORITO: en sí, fue el momento que desde el punto de vista visual, me pareció más fascinante y es cuando el propio Santa Claus entra en escena rodeado de toda la prole que aguarda a su alrededor. 

''¡Ho, ho, ho,... feliz Navidad!''

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