martes, 30 de septiembre de 2014

Jóvenes ocultos (1987) de Joel Schumacher



¡Cuidado con estos jóvenes ocultos!
Algunos de los términos que he llegado a leer en ciertos comentarios dedicados a "Jóvenes ocultos" han sido que es fallida, cutre, y lo más gracioso, que posee una estética horrible y hortera. Por favor, ante esto último, el lumbreras que profirió semejante perla, ¿no se ha enterado que eran los ochenta? No me voy a andar mucho por las ramas, porque francamente al hablar de esta película, podría tirarme renglones y más renglones alabándola, sin más diré que para mí es una preciada joya, uno de los films más entrañables que he tenido ocasión de ver y sin lugar a dudas la incluyo en mi top ten de películas favoritas, por dos simples y sencillas razones, por lo muy nostálgica que me resulta y por los buenísimos momentos que me ha proporcionado su visionado. Realmente, le diría a todo aquél al que no le guste los años ochenta, que huya de "Jóvenes ocultos", porque si hay una película que caracterice a esa gloriosa y fantástica época es ésta. A quien reitere que es fallida, cutre, etc... (por supuesto, para gustos los colores), le propondría simplemente que eche un vistazo a la mayoría de los bodrios que se pueden encontrar en las carteleras hoy en día.

Estrella (Jami Gertz) y Michael (Jason Patric), un romance vampírico-humano

Sam (Corey Haim), y los hermanos Frogg (Corey Feldman y Jamison
Newlander), nuestra esperanza en la lucha contra los vampiros
¿Han contemplado ese horror, ese cáncer cinematográfico llamado "Crepúsculo" para denominar a "Jóvenes ocultos" un intento fallido de film de vampiros? Puedo asegurar que este film está grabado en la cabeza de un enorme número de personas, dudo mucho que eso se pueda decir de muchas películas para adolescentes (y películas en general) actuales, cuyo recuerdo dura el mismo suspiro en el que devoras una palomita. Evidentemente nunca será considerada una obra maestra, pero para los paladares más sofisticados que no salgan de los típicos y aclamadísimos tostonazos hipsters (¿mencionamos los nombres de Bergman, Fellini, Trier, Haneke, etc,...?) para glorificarlos y que traten de aguantar despiertos la proyección entera, los que buscamos meramente distracción y entretenimiento, eso ya tiene otro cantar. "Jóvenes ocultos" es un film (repito) entrañable y como tal, con el tiempo se ha convertido en toda una pieza de culto.

Los vampiros echándose un sueñecito

David (Kiefer Sutherland), el aterrador líder del clan de vampiros
Es entretenido y consigue lo que una buena película debe hacer distraer al espectador y hacer que el tiempo vuele (como los vampiros de este film). El guión en mi opinión está muy bien trabajado, aunando momentos conseguidos de suspense y terror (veáse por ejemplo la escena de la matanza en la playa) con otros desternillantes (''mi hermano se ha convertido en un vampiro de mierda, ya verás cuando mamá se entere'', ¡verdaderamente cachonda!) y otros de películas de aventuras juveniles. Es como juntar a la perfección un film vampírico con un otro como ese otro clasicazo de la década como es "Los Goonies" (prueba de ello es la aparición del mítico Corey Feldman -me encanta el toque cómico que le da su personaje al film, como disparatado mata-vampiros- y la presencia de Richard Donner como productor). Mencionar aparte una serie de puntazos que la convierten en una película única; ¿dónde se ha visto que alguien combata a los vampiros con pistolas de agua llenas de agua bendita? Es buenísimo. 

Preparados para pelear contra los chupa-sangres

''¡Mi hermano se ha convertido en un vampiro de mierda,
ya verás cuando mamá se entere!''

También mencionar los buenísimos efectos especiales del film, bastante conseguidos; la atmósfera, la fotografía colorista (que es asombrosa), la banda sonora perfecta (¡madre mía!, ¡qué pedazo de canciones!" - "CRY LITTLE SISTER", "I STILL BELIEVE", "LOST IN THE SHADOWS",...), actores que están todos más que correctos en sus roles (Kiefer Sutherland, Jason Patric, la oscarizada Dianne Wiest, el dúo de los Coreys,...) y, no podía ser de otra manera, mencionar también esos looks que muchos han repudiado... esos looks que dotan a la película de un signo característico, de una personalidad y la aferran a una década irrepetible y que muchos la recuerdan con cariño (vuelvo a repetirme). Ése es el encanto de películas como "Jóvenes ocultos", un encanto que ya no se da ni por asomo en casi ninguna producción actual. Lo digo, más vale un look hortera que un puñado personajes vacíos, insípidos y que den auténticas ganas de vomitar (y sí, a "Crepúsculo" me vuelvo a remitir). En resumidas cuentas; ¡UNA GRANDE DE LOS OCHENTA!, ¡IRREPETIBLE!

Vampiro listo para engullir sangre

 *MI MOMENTO FAVORITO: voy a decantarme por dos: 

- 1) ése tan gracioso en el que Sam (Corey Haim) quiere salir de dudas acerca de si la cita de su madre (Dianne Wiest), Max (Edward Herrman), es un vampiro. Así que, con la ayuda de los hermanos Frogg (Corey Feldman y Jamison Newlander), le prepará una encerrona para descartarlo como pertenecedor al mundo de los no-muertos. 

Los vampiros no se reflejaban en los espejos, ¿no?

- 2) ese instante en el que los hermanos Frogg están lidiando contra uno de los vampiros y son socorridos por el perro de Sam, Nanuk que empuja al no-muerto a una bañera llena de ajos. 

Nanuk no tiene precio como mata-vampiros
Los hermanos Frogg un pelín acojonados

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