miércoles, 4 de junio de 2014

La morada del miedo (2005) de Andrew Douglas



La casa maldita de Amityville
Tras el éxito que había cosechado con el remake de "La matanza de Texas", el productor Michael Bay comenzó a tirar de la manta para buscar films de los setenta y los ochenta que poder volver a ofrecer al gran público (muy a desgracia del mismo, también hay que decirlo) y así rascar dinero fácil, con más bien, poquito (o nulo) esfuerzo. Así que en 2005 volvimos a ver como la saga de "Amityville" era retomada de nuevo (tras un buen aluvión de bochornosas secuelas televisivas) a la gran pantalla. "La morada del miedo" (¡vaya como se lucieron con el título en castellano, por Dios!), es un remake casi al dedillo de la original "Terror en Amityville" original de 1979, aquél mítico film inspirado en un hecho real acerca de un matrimonio, los Lutz, que se trasladaba a vivir a una casona de la virgen, en donde un año antes se había cometido el brutal asesinato de la familia que habitaba la vivienda antes. 

Los Lutz (Ryan Reynolds y Melissa George) encantados con su nueva casa

La hija pequeña de los Lutz, Chelsea (Chloë Grace Moretz)
El responsable, había sido el hijo mayor, George DeFeo, quien aseguró que había cometido semejante masacre, por orden de unas voces demoníacas que le habían ordenado el crimen. Después de entrar a vivir, los Lutz también fueron asediados por fuerzas paranormales que, según ellos aseguraron, habitaban dicha casa, la cual se convirtió en un lugar tan aterrador como famoso. Si los Lutz decían la verdad o no sobre lo ocurrido tras las paredes de la casa de Amityville, eso es arena de otro costal, pero la realidad es que la historia se convirtió en un exitoso libro y dio pie a la también exitosa película, que a su vez sirvió de antecesora de una larga (y bastante penosa) saga. Debo decir que si bien "Terror en Amityville" no me pareció para nada un film redondo, ni mucho menos, sí que tenía ese aire especial que sabían darle a las películas de terror de los 70 y 80 que la inundaba de tensión y mal rollo, estaba además apoyada en unas interpretaciones más que correctas y poseía un guión que, si bien hacía bastantes aguas y era muy confuso, ofrecía grandes momentos de angustia y terror muy conseguidos, por no hablar de esa aterradora banda sonora que ponía los pelos de punta. Dicho esto; ¿qué se puede señalar de "La morada del miedo"? Pues que perfectamente podría pertenecer a esa larguísima lista de remakes que para beneficio masivo de los espectadores, podrían haber sido pasto de la quema. 

Primer intento de susto: poner a un tipo muy feo con lentillas blanquecinas

Segundo intento de susto: la aparición de una niñita siniestra tocapelotas
El film es muy malo, y lo es precisamente porque no supieron sacarle un mínimo de partido al tema. Lo correcto es que se hubiesen esmerado en pulir los aspectos del guión en los que la original flojeaba, para darles aquí más sentido y lógica. Pero no, optaron por cometer los mismos fallos de los que ya había sido víctima la versión de 1979 y encima se limitaron a copiar tal cual, los momentos más sobresalientes de la misma, pero claro, desempeñándolos de una forma mucho peor, más chapucera y más lamentable. Todos y cada uno de los "supuestos" sustos que nos presentan aquí, están calcados del film original, ¿en qué se traduce esto?, en que el film es nulo a la hora de sorprender lo más mínimo, se vuelve muy previsible y además, lo peor que puede hacer, acaba aburriendo. La única novedad que aportaron fue que explican, un poco por alto, los orígenes de los fantasmas de la casa de Amityville, todo el rollo de que eran indios torturados durante la colonización y demás historias, que para colmo, no se aprovecha como es debido. 

Ryan Reynolds quiere dejarnos muy claro que tiene tableta

El film es rancio y al igual que la original, acaba dejándonos con cara de tontos al finalizar, en plan de "¿esto fue todo?". ¡Doble cagada!, como ya he dicho, ¿qué sentido tiene volver a filmar los puntos que resultaban flojos en la peli que se está versionando?, ¿por qué no aplicar más sentido, o más lógica?, ¿por qué no estrujarse un poquito el cerebro para ofrecer nuevas escenas aterradoras, nuevos sustos, en vez de reciclar lo que ya se filmó treinta años atrás? En definitiva es por lo de siempre, por no molestarse en innovar e ir a la caza de la pela fácil en taquilla, chupando cual parásito, de las ideas que antaño ya habían tenido su tirón. 

Que sí Ryan, que ya nos ha quedado claro que tienes tableta

Ésta que viene a hacer de canguro o a rodar una película porno
Una secuencia que podría resumir muy bien el espíritu estúpido de la película es ésa en la que los papis deciden salir a cenar y contratan a una canguro (Rachel Nichols) para que se quede a cuidar a sus tres hijitos. Resulta que la muchacha es una sádica cabrona, con pintas de putón verbenero que se divierte asustando a los pequeños contándoles el pasado aterrador de la casa. Observar la imagen que añado y decirme; ¿qué clase de padres (y por cierto hay que tener en cuenta que la peli se está desarrollando en los años setenta) dejarían la responsabilidad del cuidado de sus pequeños a una niñata calentona como ésta? En el film original, la babysitter era una chica normalucha, frágil y más mojigata, lo cual no sólo quedaba más creíble, sino que encima nos afecta más cuando vemos el terrible altercado que vive la pobre encerrada en el armario de la niña pequeña, mucho más tenso y dramático en la versión de 1979 que en ésta de 2005, por mucha mierda de efectos digitales que le incorporen aquí. 

Una canguro muy profesional, sí señor

El cura espantándose las moscas digitales
Y hablando de los efectos especiales. Lo típico del nuevo milenio; utilizar en los momentos clave, los que se suponen que tienen que dar más miedo, un ligero abuso de efectos digitales, que siempre lo diré, quedan mucho menos creíbles en múltiples ocasiones que los convencionales de toda la vida. ¿Que no? Sólo echar un vistazo a la famosa escena en la que el cura es asediado por un ejército de moscas, en la peli de 1979, lógicamente, las moscas son reales y la sensación de angustia vivida por el personaje era mucho más realista. En ésta, las moscas con píxeles colocados delante de la cara del actor que tiene que fingir que está siendo atacado, con dudosa credibilidad. Luego también hay algo que me descoloca, y es la utilización de ramalazo gore, el cual parece salido de contexto, pues la película en general es bastante light, apenas pasa gran cosa, hay cuatro sustitos y todos quedan en nada, así que no me cuadra la incorporación de alguna escena en la que se ve algún momento sangriento más gráfico de la cuenta, ya puestos a utilizar gore, utilizarlo como Dios manda y no en tímidas ocasiones. 

¡Venga, un poquito de tímido gore!

''Por favor, dime que estoy más bueno que Brad Pitt''
Por último está el tema de las interpretaciones. En mi opinión, la mejor es Melissa George que hace de la sufrida madre, creo que es una actriz con mucho talento y que de verdad se esforzó por darle credibilidad a su personaje (en este aspecto yo diría que incluso supera a Margot Kidder en la original, sin desmerecer a la otra por supuesto). Los niños, ni fu ni fa, está por ahí entre ellos una pequeñísima Chloë Grace Moretz, quien ha sido la prota del remake de "Carrie" de este año pasado, que puede aportar cierta curiosidad, pero en resumidas cuentas tampoco resultan muy notorias sus apariciones, ni llegaremos a tener miedo por lo que les pase, desde el principio nos dejan muy claro que siempre estarán a salvo. El peor con diferencia es Ryan Reynolds, quien hace del papi psicótico que va a perder los estribos e intentará aniquilar a su happy family; a mí no me cuadra para nada en su papel, no porque lo haga especialmente mal, sino porque parece más preocupado en enseñarnos constantemente su tableta de chocolate en vez de resultar frío y amenazante (en este caso sale ganando James Brolin en la original, por lo menos no iba dándoselas de sex symbol todo el rato). 

Tercer intento de susto: la niña en situación de peligro
(aunque ya sabemos que nada le va a pasar)

En resumidas cuentas es una mierda más de las tan comunes en el género de terror durante los últimos años. Una pérdida absoluta de tiempo que no aporta nada interesante al género ni sirve, desgraciadamente, para haber conseguido ciertas mejoras argumentales con respecto a la original que se hubiesen agradecido. Una peli descafeinada, boba, que intenta meterte cuatro sustos contados (en mi caso, sin conseguirlo) y que en definitiva te acaba dejando con la incómoda sensación de que hubiese sido mejor haber empleado la escasa hora y cuarto que dura, en cosas más interesantes. Bueno, lamentablemente fue un éxito de taquilla, por lo que me parece muy raro que el señor Bay no haya vuelto a la carga con alguna secuela, en tal caso, este detalle sí que es digno de agradecer. Una porquería, no le llega a la original ni a la altura del talón. 

Cuarto intento de susto: un sobresalto final (con el que casi me descojono)

2 comentarios:

  1. Esta vez no estoy de acuerdo contigo Tomi. La peli me gustó bastante, me parece un remake notable y una de los mejores títulos sobre casas encantadas y maldiciones. ¿Y que problema tienes con el torso de Ryan Reynolds? ¡Si es que ahí se puede lavar a mano! jajajajaja

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  2. no tengo ningún problema si le hubiesen dado más importancia al personaje que al torso en si jeje...

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