lunes, 16 de febrero de 2015

Los inmortales (1986) de Russell Mulcahy



El prota, el inmortal Connor MacLeod (Christopher Lambert)
Podría hacer un buen resumen de mi opinión acerca de ''Los inmortales'' diciendo que es un mítico y grandioso film de entretenimiento. Otra de esas magníficas joyitas ochenteras que tuve la gran suerte de localizar en mi incesante búsqueda entre los estantes del videoclub de mi barrio en mi infancia. ¡Qué momentos aquéllos en los que llegabas a casa con un par de VHS, emocionadísimo con lo que te ibas a encontrar una vez puesta la cinta dentro del vídeo! Así pasé tardes fascinado con aventuras prodigiosas como ''Los inmortales'', que te atrapaban casi literalmente, manteniéndote clavado en el sofá de principio a fin. ''Los inmortales'' es ya un gran clásico de culto que si bien, no cosechó un gran éxito cuando se estrenó, sí que generó cierta admiración hasta el punto de acabar catapultándose a convertirse en un film referencial. 

Connor con su maestro, el también inmortal Juan Sanchez
Villa-Lobos Ramirez (fantástico Sean Connery)

Enamorado de una mortal, Brenda (Roxanne Hart)
Sinceramente me parece el mejor trabajo de su director, el australiano Russell Mulcahy, creador de mierdas infumables como "Razorback", "La sombra del faraón" o la propia secuela de ésta que nos ocupa (todo un insulto a su brillante antecesora). En fin, ¿qué más puedo decir aparte de que me encanta?, "Los inmortales" es una perfecta combinación de película de acción, con toques de aventuras y fantasía, incluyendo una historia de amor, todo en perfecta armonía (lo que no es fácil, sino preguntárselo a los creadores de morralla fílmica actuales) gracias a un guión bastante original y lleno de ritmo, dando lugar a una historia emocionante que se deja ver con absoluta facilidad. Muy correctos Christopher Lambert y Sean Connery (como los propios buenos del cotarro), interpretando a unos personajes desciendentes de una raza de seres especiales que únicamente pueden morir si son decapitados entre ellos. Aunque, si tuviese que decantarme por un favorito, ése sin duda sería Clancy Brown, quien encarna al malo del film. 

El malvado, Kurgan (genial Clancy Brown)

Es histriónico, divertido, guasón y todo un cabroncete, me parece un villano genial que le aporta una gran personalidad al film y le da más frescura si cabe. En conjunto, tenemos un cóctail perfecto pasado por la batidora de los ochenta; el resultado, pues ya lo he dicho, un clásico inmortal (como los propios personajes de la peli). Mi opinión es que nadie se la puede perder. Eso sí, alejarse de las bochornosas y horrendas secuelas, cuya irrisoria calidad nada tienen que ver con la calidad esta magistral primera parte. A destacar esa magna banda sonora de Queen, donde podemos escuchar temazos tan soberbios como ''A KIND OF MAGIC'' o ''WHO WANTS TO LIVE FOREVER?''.

Ser inmortal no es un camino de rosas

*MI MOMENTO FAVORITO: la espectacular batalla final entre Connor (Christopher Lambert) y el malvado Kurgan (Clancy Brown). 

El Bien y el Mal se ven las caras

No hay comentarios:

Publicar un comentario