martes, 31 de mayo de 2016

La novia vestía de negro (1968) de François Truffaut



Boda con final trágico
Es curioso ver como directores tan sofisticados y aclamados por un público tan específicamente adorador del Séptimo Arte ''con mayúsculas'' (como ellos mismos suelen denominarlo) como Ingmar Bergman (con ''El manantial de la doncella'') o François Truffaut con ésta que nos ocupa, hayan sido figuras clave en la creación del posteriormente denominado cine exploitation, tan denostado y repudiado por esas determinadas ilustres y cultas mentes. Y es que ''La novia vestía de negro'' claramente nos muestra una clásica historia de venganza, por parte de una mujer que se despacha a gusto con los asesinos de su marido. Según determinadas fuentes, Tarantino declaró que este film le sirvió de inspiración para su ''Kill Bill'', por el tema de una novia vengadora y asesina. La verdad es que aparte de este detalle, poco más se puede encontrar para comparar ambas películas, pero seguro que a más de uno que va de listo, le habrá servido para elevar esta película a su alto tándem de culto cinematográfico, que no sea por no quedar de guay. 
 
Julie Kohler (Jeanne Moreau), la novia vengadora

Aspirantes a fiambres
Pues bueno, con respecto a la película, diré que de no venir firmada por el director que la firmó, el aclamado Truffaut, pieza clave en el movimiento francés nouvelle vague, seguramente no se encontraría en tanta estima ni contaría con críticas tan positivas. Y es que, su argumento es más simple que el mecanismo de un chupete, no sólo eso, es hasta me atrevería a decir, bastante ridículo. Como ya comenté, el guión se centra en la venganza de una mujer (Jeanne Moreau) que busca ajusticiar a aquéllos que mataron a su marido, frente a sus narices, el día de su boda, vale, de acuerdo. El caso es que por como se nos muestra en la película, es imposible que ella conociese la identidad de éstos, puesto que de ningún modo la acción posibilitó que ni tan siquiera pudiera verlos efectuar el crimen. Amén, por cierto de la escena accidental del asesinato, un homenaje un tanto risible al ridículo más absoluto. 

Preparando el terreno para matar

Ya van quedando menos en la lista
Curiosamente ninguno de esos ''cultos'' críticos comenta semejante detalle, que seguramente no se le pasaría de no tratarse del trabajo de un director tan prestigioso. Por lo demás, la película se deja ver; la protagonista va matando sin piedad a sus víctimas de formas estudiadas y tratando de salir inmune. No esperéis sangre ni escenas grotescas, la peli es muy comedida y las muertes en sí, carecen de violencia casi por completo. Es entretenida pero poco más, me parece interesante por ser bastante pionera en eso de mostrar una historia que sería una clara inspiración al posterior y amplio subgénero de pelis sobre venganzas, eso sí, para los que estén acostumbrados a pelis exploitation puras y duras, ésta les resultará muy descafeinada y light. Seguro que muchos/as dirán que les mola sólo porque Tarantino la ha señalado como fuente de ''inspiración''.

Esa copa seguro que le crea una indigestión

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