domingo, 28 de agosto de 2016

Pesadilla en la playa (1988) de Umberto Lenzi



Fiestuqui playera
A finales de los ochenta el cine de terror italiano, anteriormente brillante, ya estaba muy de capa caída. Hasta maestros del género como Lucio Fulci, acabaron haciendo bodrios lamentables y ridículos, y aquí Umberto Lenzi (el cual nunca estuvo a la altura de un Argento, o un Fulci, pero que llegó a hacer algún clasiquillo nada desdeñable, amén de sus múltiples films sobre caníbales selváticos) no fue la excepción. Lenzi siempre estuvo más bien afincado al terreno de la serie B, pero ''Pesadilla en la playa'' ya va rozando digamos el terreno de la serie Z, estamos ante una película muy mala. Argumentalmente se quiere asemejar mucho a lo que vendría ser un típico slasher americano, tan populares en la década, es más toda la acción se desarrolla en una playa de Miami, con una ambientación muy americana (por momentos parece un capítulo de ''Los vigilantes de la playa''), y la participación de actores americanos (véase John Saxon o Michael Parks), vamos que la idea era pasar la peli por una producción made in USA, para que tuviese más tirón comercial si cabía. 

El motorista psicópata

Frita a base de voltios
Pero bueno, que la cutrez escénica no pasa desapercibida, el capital italiano no da para hacer algo muy potente y más con la desgana con la que parece que hicieron esta película, sin cuidar mucho los destalles escénicos (aunque hay que decirlo, no tiene mala fotografía, ¡curioso dato!, los italianos siempre han sido muy cuidadosos en esto). Total que la peli va de un asesino motorista que mata jovenzuelos playistas con muchas ganas de juerga, electrocutándolos en una silla eléctrica portátil que lleva enganchada a su moto. Todo parece tener relación con la ejecución (en la silla eléctrica) del líder de una banda de moteros tiempo atrás. ¿Quién es el asesino y qué tiene que ver con el tipo frito a consecuencia de los 100.000 voltios? La peli tiene poco misterio, pocas muertes (alguna tiene algo de gore, pero no gran cosa), personajes idiotas y muchas escenas de relleno. La verdad es que no me gustó absolutamente nada, me pareció una tremenda pérdida de tiempo, un mojón sin ningún tipo de gracia y de lo peorcito del pobre Lenzi que ya pedía la retirada anticipada. 

Desconcierto sobre la identidad del asesino

No hay comentarios:

Publicar un comentario