martes, 25 de octubre de 2016

Delicatessen (1991) de Jean-Pierre Jeunet, Marc Caro



Un carnicero muy entregado a su oficio
El nombre de Jean-Pierre Jeunet se acabó haciendo popular gracias a ser el realizador de ''Amelie'' (pieza referencial de culto de mucho gafapastas bohemio que se las quería dar de sofisticado, sin menospreciarla como obra audiovisual, amén de que también fue el director de la bizarra ''Alien, resurrección'', aunque no se la suele destacar mucho en su filmografía). Pues bien, este autor francés debutó en el mundo de los largometrajes, formando dueto con Marc Caro (ambos volverían a concebir otra bizarrada de campeonato, ''La ciudad de los niños perdidos''), con esta ''Delicatessen'', un film original, no cabe duda, extraño y curioso. Leyendo algún que otro comentario por ahí, coincido con una concretamente que apuntó que viendo este film se acordó de las viñetas míticas del gran Francisco Ibáñez (creador de ''Mortadelo y Filemón'') de ''13 Rue del Percebe'', y es que ''Delicatessen'' nos sitúa dentro de una comunidad de vecinos muy particular (que ríete tú de las de ''Aquí no hay quien viva'' o ''La que se avecina''). 

Los vecinos de este inmueble son muy peculiares

Jeunet ya apuntaba maneras,
visualmente hablando, antes de ''Amelie''
Perfectamente los realizadores franceses pudieron tener en cuenta el humor del señor Ibáñez, pues algo de ese espíritu socarrón se delata en este film, que ante todo es una comedia, muy negra sí, muy perturbadora, pero comedia en resumidas cuentas, porque el tono bufonesco se hace notorio. La historia trata sobre un tipo, el ''feucho'' (con perdón, el hombre no es muy agraciado) Dominique Pinon (posterior actor fetiche de Jeunet), que llega como nuevo inquilino, en un mundo post-apocalíptico, a un edificio muy siniestro, cuyos vecinos son igualmente siniestros, en especial un carnicero que, ¡sorpresa!, abastece a la comunidad con una carne muy especial, ¡carne humana! A partir del momento en que nuestro prota descubra el secreto se desatarán una serie de catastróficas situaciones, en las que esquivar la voraz hambre de los inquilinos del inmueble se convertirá en toda una odisea para el desgraciado personaje principal. Del film se destaca por supuesto, su particular puesta en escena, esa fotografía de saturados colores, la tonalidad ocre como dominante, la ambientación asfixiante del edificio y también, aparte, la extrema caricaturización de los personajes, todos extremadamente bizarros (a excepción del prota, que podríamos decir que es el único, normal). 

Pasando un poco la tarde

En conjunto hacen que ''Delicatessen'' sea una obra diferente, aunque la verdad, debo comentar que no llegó a encantarme por así decirlo. El film empieza muy bien, aunque su historia por momentos se me torna un tanto floja e incluso aburridilla. Le falta chicha y vitalidad desde el tramo central del desarrollo hasta bien cercano su desenlace, lo cual resulta un tanto lastrante. Desde luego considero que tiene méritos de sobra para haberse ganado el apelativo de film de culto, porque artísticamente creo que la mar de resultona y su idea argumental no carece de cierta originalidad, pero personalmente opino que también está muy sobrevalorada, no es la obra maestra que en muchos lugares se pinta que es; es una rareza curiosa, sin más ni más; por supuesto también cabe decirlo, no apta para todos los gustos.

¿Lista para la cena?

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