lunes, 7 de noviembre de 2016

Crimen sin huella (1979) de Mario Landi



Masoquismo sexual del cruento
''Crimen sin huella'' o ''Intriga en Venecia'', por ambos títulos he visto denominado este film italiano en nuestro idioma, vendría a ser una especie de giallo un tanto tardío, puesto que la época de esplendor del subgénero italiano ya había caducado a finales de los setenta, a excepciones de algún trabajo del gran Dario Argento (véase ''Tenebre'' o ''Terror en la ópera''), atrás ya habían quedado las mejores muestras que varios directores habían aportado para hacer crecer al propio giallo. Bueno, realmente estamos ante un trabajo en el que la calidad escénica brilla por su ausencia, lejos de la elegante fotografía colorista típica de los buenos giallos, tenemos aquí una atmósfera triste, gris, apagada y sucia, muy sucia y deprimente (puedo influir el hecho de que en la copia que vi del film estuviese sacada de un gastado VHS, pero no creo que orginalmente éste brillase por su buena presencai visual). La película realmente es un coñazo y es mala donde las haya, como giallo es torpe, monótono y aburrido, su trama es absurda, está muy mal llevada y es muy previsible. 

Aburridísima investigación policial

Letárgicas y gráficas escenas sexuales que nada aportan de interés
Realmente confluyen dos historias, desarrolladas como señala su título, en Venecia. Por un lado vemos a una pareja de novios o amantes, cuyas relaciones sexuales rozan lo enfermizo, en especial por los gustos masoquistas de él, que disfruta azotándola a ella e incluso viendo como dos tipejos la violan ante sus ojos; ya lo digo enfermizo. Por otro vemos como un cruel asesino se desapacha a gusto con bellas mujeres, propiciándoles muertes sumamente desagradables y sangrientas, y por ende la pertinente investigación policial para atraparlo. El film aparte de ser pobre, es chabacano y de pésimo gusto, podría incluso decirse que es más un film erótico (con escenas casi pornográficas algunas) en las que de por medio metieron una trama de suspense, porque la verdad, escenas se sexo (bastante explícitas) abundan a lo largo del metraje, sin aportar absolutamente nada de interés a la trama, y como ya digo, además están filmadas con pésimo gusto. 

Más escenas sexuales de pésimo gusto

Dolorosa sangría
Lo único que podría resultar algo llamativo para los amantes de las emociones fuertecillas, es lo grotesco de algunas muertes; el film posee un par de asesinatos jartísimos, véase unas tijeras clavadas en una vagina (aunque la oscuridad de la fotografía impide que se vea el efecto muy gráfico) y en especial una escena en la que a una pobre víctima le amputan una pierna con todo lujo de detalles, a la altura del muslo (¡bastante grimosa!). Para amantes del gore, podría pues tener algún tipo de interés por la escabrosidad de momentos puntuales, pero por lo demás la verdad es que es una película pobrísima, la investigación policial es una mierda, los personajes son absurdos, dignos de denominarlos retrasados mentales y la puesta en escena daña incluso a la vista de lo patatera, cutre y mierdera que es. En definitiva, una rara avis de ésas que de vez en cuando me gusta rescatar del olvido, aunque realmente poco se lo merece, porque es muy roñosa.

En la nevera se conserva mejor

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