viernes, 9 de enero de 2015

Furia oriental (1972) de Wei Lo



Chen (Bruce Lee) a punto de dar muestras de su furia
El exitazo de "Kárate a muerte en Bangkok" convirtió a Bruce Lee en una estrella mundial, de manera fulminante y casi inesperada, de modo que practicamente el mismo equipo de este mítico film de artes marciales, volvió a la carga para elaborar un trabajo que, simplemente, deja en bragas a dicha película. "Furia oriental" es probablemente (con el permiso de "Operación dragón") la mejor película de ese icono inmortal que fue Bruce Lee. Estamos realmente ante un film mucho más elaborado visualmente que "Kárate a muerte...", más profesionalmente filmado, más currado y bastante más enérgico (tampoco es que sea la hostia desde el punto de vista técnico, ¡ojo!, pues no deja de ser muy limitadito en lo referente a los medios empleados, pero la mejora es evidente). La acción se sitúa en Shanghai en 1908, Chen (Bruce Lee), un joven estudiante de artes marciales regresa a la escuela en la que recibió instrucción, ante la noticia de la muerte de su maestro. 

Los japoneses son muy vacilones y cabroncetes...

...pero Chen les va a dar pal pelo
Él adoraba su a maestro, así que cuando se entera que la muerte de éste no fue casual, sino un asesinato, a Chen sólo le irá la vida en vengarse de los responsables, que no son otros que los miembros de una escuela rival japonesa, los cuales consideran a los chinos como inferiores. Pero el propio Chen les va a dar una buena a los japoneses, demostrándoles que en el terreno de las artes marciales, es un máquina inigualable. "Furia oriental" es un auténtico no parar. Guantazos, hostias, patadas, por aquí por allí y la destreza impresionante de Bruce Lee, que bien con la mano limpia, o con cualquier objeto que le valga de arma, y los japoneses cayendo como moscas a ritmo de los característicos chillidos del gran Lee. Si es dicho que "Furia oriental" es bastante loable desde el punto de vista visual, es porque se nota que a la hora de filmar las peleas, hay un claro estudio de cómo plasmarlo en pantalla con cierta elegancia; planos aéreos, panorámicas curradas y demás tretas audiovisuales, que denotan una preocupación técnica elegante; cosa que por ejemplo en "Kárate a muerte en Bangkok" escaseaba más o era más escueta. 

Eso seguro que hace daño

Hostia por aquí, hostia por allí
Realmente la historia no es que sea un prodigio, las interpretaciones pues son flojitas (bastante flojitas), y el tema de la puesta en escena, ambientación y demás, pues ¡para qué nos vamos a engañar!, es regulera; lo cual no impide que el film sea de lo más disfrutable. En lo personal, y digo fervientemente que no soy nada fan de este tipo de cine de artes marciales, debo decir que me siento totalmente hipnotizado por la presencia de Bruce Lee. Olvidaos de Jackie Chan, de Jet Li y de demás clones que quisieron, por así decirlo, "hacerle sombra", incluso unificando en cierto sentido el género con una vertiente cómica (a veces incluso patética), Bruce Lee era auténtico furor. Sus músculos parecen de acero, y su potencia dando patadas, ¡qué pasada!; no tendría palabras precisas para explicar lo muy emocionante que puede resultar ver a este maestro hacer lo que mejor se le daba, ofrecer un espectáculo increíble de piruetas magistralmente orquestadas y coreografiadas. Es entendible que su figura se convirtiese en una leyenda icónica. En resumidas cuentas, "Furia oriental" es de los trabajos más serios y emocionantes de Bruce Lee, en pocas palabras, un gran clásico del cine artes marciales. Por cierto, el mismo Quentin Tarantino (experto usurpador), se empapó de unos cuantos planos de las soberbias peleas de este film, para plagiarlos al dedillo en su ultra-hinchado bodriete "Kill Bill"

Sirviendo de inspiración a "Kill Bill"

No hay comentarios:

Publicar un comentario