miércoles, 7 de enero de 2015

La séptima víctima (1943) de Mark Robson



Mary (Kim Hunter) en busca de su hermana perdida
Durante los años 30, la Universal había sido la productora creadora por excelencia de una buena oleada de films de terror que gozaron de gran popularidad y éxito, a día de hoy, no hace falta decirlo, muchos de estos proyectos son clásicos imperecederos e inmortales. A principios de los 40, la RKO quizo hacer lo propio y rivalizar con la Universal, la cual ya estaba de capa caída, debido a la extrema saturación de reiterados films sobre los monstruos que tantos beneficios les habían reportado a principios de la década anterior, y bajo las órdenes del productor Val Lewton, se llevó a cabo la realización de una serie de films de terror, que apostaban más por la vertiente psicológica, alejándose de la temática fantástica característica de la Universal. "La séptima víctima" pertenece a esta "colección" de pelis de terror psicológico de la RKO (cuya obra de más renombre quizás sea la más famosa "La mujer pantera") y si bien, desde el punto de vista argumental sí que es verdad que aportó ciertos detalles originales y que sirvieron como sendas referencias a posteriores films, sinceramente debo decir que me parece una auténtica patata enormemente decepcionante. 
 
Jacqueline (Jean Brooks), la hermana en cuestión

¿Qué significa este misterioso símbolo?
La trama cuenta como una mujer (Kim Hunter, la futura Zira en "El planeta de los simios"), emprende la búsqueda de su hermana (Jean Brooks), la cual lleva tiempo desaparecida. La investigación le hará descubrir horrorizada que ésta ha sido víctima de la influencia de una secta satánica, lo cual le deparará trágicas consecuencias. Si la consideramos desde el punto de vista histórico, podemos ver que "La séptima víctima" ya aportó curiosos detalles tratados en films más famosos dentro del género como "La semilla del diablo", amén de otras muchas, con sus respectivas variantes, lo cual le atribuye un innegable caracter antecesor. Sin embargo, el fallo del film es que su guión es lamentable, confuso y lleno de agujeros. La historia a priori se sigue bien, pero llegado un momento empieza a desvariar y se desvía de los temas fundamentales que parecía que iba a abordar. Para colmo viene rematada con un final sin sentido, en el que las explicaciones lógicas no tienen cabida. 

Una secta satánica en toda regla

El resultado acaba dando una película vacía y carente de interés, muy mal contada y penosamente presentada ante el espectador. En resumidas cuentas lo único que cuenta a su favor es que dura escasos 71 minutos, lo cual la hacen minimamente soportable sin que el aburrimiento haga mella excesiva, porque francamente es una subnormalidad plana e insustancial. Con todo, parece que existe cierto sector del público y de la crítica que la alaban como un curioso film de culto, bueno, supongo que para gustos colores, para mí es un horror infumable que no pienso volver a ver en mi vida.

Presa de la secta

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