lunes, 19 de enero de 2015

Speed (1994) de Jan de Bont



El intrépido poli Jack Traven (Keanu Reeves)
¿Se puede hacer un film de acción con un argumento no muy enrevesado, sin un alarde demasiado excesivo de efectos especiales, que transcurra en un espacio reducido, que te mantenga en tensión constante -de ésas de morderte las uñas- y que resulte adrenalítico sin resultar excesivamente pirotécnico? La respuesta es sí, ¡aprende Michael Bay!, aquí la prueba, una genialidad del género de acción en toda regla, de ésas que lamentablemente escasean en el siglo XXI con tanto montaje a lo MTV, tanto Transformer de mierda y tanta basura reciclada por la mente del espectador media hora después de salir de la sala de cine (o de apagar el ordenador). ''Speed'' es una de esas sorpresas cuyo exitazo pilló a la peña desprevenida (seguro que a sus realizadores, los primeros), todo un prodigio a la hora de ayudarnos acumular tensión y hacernos involucrarnos en su argumento, como si fuésemos montados en una montaña rusa particular; dicha sensación de nerviosismo y descarga de adrenalina, creo que resume perfectamente mi sensación (valga la redundancia) al ver ''Speed''

El villano, el perturbado Howard Payne (Dennis Hopper)

¡El bus que no puede parar!
Toma las riendas del proyecto, el holandés Jan de Bont, en su debut en la dirección; no obstante este señor ya tenía una larguísima trayectoria como director de fotografía de una serie de variadas producciones (véase ''Cujo'', ''El cuarto hombre'', ''Jungla de cristal'', ''Instinto básico'', etc.), lo cual le había otorgado una clara profesionalidad que claramente refleja en la brillante puesta en escena de ''Speed''. El film nos plantea la sencilla premisa de la situación límite vivida por los pasajeros de un autobús urbano, en el que un psicópata peligrosísimo (genial Dennis Hopper, ¡qué bien se le daba hacer de perturbado!), ha colocado una bomba. Si el vehículo disminuye su velocidad de 50 km/h, el artefacto hará explosión mandando al otro barrio a todo quisqui a bordo. El problema es que se encuentra en hora punta y el tráfico en Los Ángeles, es terrible, ¿cómo poder no parar ni un simple momento?, un intrépido y joven poli (Keanu Reeves, en su interpretación más estelar hasta la fecha) deberá hacer frente a la frenética situación. 

Annie (Sandra Bullock), una conductora muy temeraria

Cara a cara con la bomba
Afortunadamente contará con la ayuda de la conductora más intrépida y rebelde con la que pueda contar (¡qué ricura! -por mucho que les pese a sus detractores- la espléndida y magnífica Sandra Bullock se hacía su merecedísimo hueco célebre en Hollywood gracias a esta participación), a la cual no se le ocurrirá levantar ni un solo segundo el pie del acelerador, por muchos obstáculos (que los habrá) con los que tope por delante. El resultado es, casi dos horas de entretenimiento puro y duro, plagado de suspense vibrante, tensión acumulativa y las dosis necesarias e imprescindibles de acción en los momentos oportunos (como ya mencioné anteriormente, nada de esos taladrantes espectáculos pirotécnicos que acaban poniendo la cabeza del espectador como el tambor de una lavadora; ¡sí, nuevamente la pulla se la lleva Michael Bay y compañía!). 

Tensión al volante

''Speed'' hace gala de un excepcional trabajo visual, una dirección la mar de profesional (a pesar, de ser novel), un montaje dinámico y potente, unas interpretaciones la mar de correctas y con química (Bullock y Reeves de hecho estrecharon tantos lazos que llegaron a ser pareja momentánea), un trabajo de efectos sonoros (premiados con un Oscar) y especiales (sin parafernalia digital) la mar de loable y una vibrante y sensacional banda sonora (la mar de característica) hacen en su conjunto uno de esos blockbusters de antaño que tanto echamos de menos en la época actual, ésos que te hacían quedarte pegado a la butaca y volar tu tiempo, ésos que no hacían del término blockbuster un sinónimo de algo peyorativo (como suele suceder a día de hoy en general). ''Speed'' no será una obra maestra, pero es una auténtica pasada, para mí una de las mejores pelis de acción que han hecho jamás, no deja de ser enormemente disfrutable ni con veinte años a cuestas.

Bienvenidos al último acto

*MI MOMENTO FAVORITO: cuando intentan abandonar el autobús en marcha, falseando una grabación para que el psicópata (Dennis Hopper), que los está vigilando en todo instante, no se dé cuenta del abandono del vehículo.

Preparados para salir por patas del bus infernal

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