jueves, 18 de febrero de 2016

El terror no tiene forma (1988) de Chuck Russell



Los protas, Brian (Kevin Dillon) y Meg (Shawnee Smith)
Si hubo una época gloriosa para los remakes, ésa fue los ochenta. En dicha década hubo unas cuantas sorpresitas que se acabaron convirtiendo en cojonudos clásicos, muy por encima de sus versiones originales cincuenteras, por ejemplo ''La cosa'' de John Carpenter, que le dio mil patadas a ''El enigma de otro mundo'' hecha en 1951, y aquí tenemos otro clarísimo ejemplo, ''El terror no tiene forma'', remake de ''La masa devoradora'', realizada en 1958 con un jovencísimo Steve McQueen de protagonista. En dicha peliculilla de serie B, veíamos como en un pueblecito norteamericano caía un meteorito, del que emergía una especie de masa viscosa y gelatinosa que devoraba la carne humana y que poco a poco, se iba haciendo más grande, haciendo cundir el pánico en todo el pueblo. Pues bien, aquí la premisa argumental no cambia, sin embargo sí que posee un guión más serio, más elaborado y una estructura narrativa más interesante. 

Un besito de la masa devoradora

La cabina no es un sitio seguro
Y es que ''El terror no tiene forma'' se come literalmente a su antecesora, es infinitamente mejor con creces, y no por sus mejoras técnicas y la calidad de sus asombrosos efectos especiales (totalmente artesanales made in 80's), sino porque como ya dije deja en pañales el tontuno y cándido guión de la versión de 1958. El film toma cierta referencia de ''Alien'' en pro de construir una trama mejor construida, dando resultado un híbrido de ''monster movie'' y peli de ciencia ficción y acción cojonudo. El toque ochentero le favorece, y la readaptación del esquema de la antigua a dicha época se muestra magno y muy bien maqueado. Mención especial se merecen los maquillajes y efectos de la criatura, el film no escatima en gore y visceralidad, es violento y desagradable y salvo en un par de ocasiones en los que canta un poco a superposición fotográfica, el bicho viscoso está elaborado de forma más que sobresaliente. 

La masa en pleno festín

Un ligue con sorpresa
Dirige Chuck Russell, quien venía de hacer la cojonuda ''Pesadilla en Elm Street 3'' y participa en el guión Frank Darabont (que ya había colaborado también en dicha aventurilla de Freddy Krueger) el posterior director de las aclamadas ''Cadena perpetua'' y ''La milla verde'', y el trabajo en todos los apartados se muestra profesional y muy digno de alabar. En el casting se puede mencionar como curiosidad que el prota es Kevin Dillon (visto en la oscarizada ''Platoon''), hermano de Matt Dillon, y que viene acompañado por una jovencita Shawnee Smith, la cual les sonará a los fans de ''Saw'', ya que fue Amanda, la fiel compinche del mortífero Jigsaw. En resumidas cuentas, es un genial clásico, un film imprescindible para los amantes de las monsters movies (porque es de lo mejorcito que se ha hecho en este terreno) y sobre todo del cine de terror y ciencia ficción de los ochenta; una peli cojonuda que merece la pena seguir siendo vista porque con el paso de los años se gana aún más a pulso su merecido estatus de culto.

Una sesión de cine muy movidita

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