lunes, 9 de noviembre de 2015

Gacy, el payaso asesino (2003) de Clive Saunders



El verdadero y brutal asesino John Wayne Gacy
Una historia como la de John Wayne Gacy daba para hacer una gran película, o al menos una algo más decente que la basura infecta que aquí confeccionaron. Este pastiche es literalmente el fruto de la ineficacia de un equipo que no ha tenido en consideración el material con el que estaba tratando, quedando como resultado un bodrio inaguantable y bastante lamentable. Para quien no conozca la historia a grandes rasgos de este señor, comentaré que sigue siendo a día de hoy uno de los más escalofriantes y sádicos asesinos que ha existido a lo largo de los años. John Wayne Gacy era un hombre aparentemente normal, atendía sus negocios con responsabilidad, era un buen marido, un buen padre y en su barrio todo el mundo lo apreciaba. El tipo incluso, se vestía de payaso para amenizar fiestas infantiles y visitaba a niños enfermos en hospitales, vamos, era lo que se decía un buen samaritano y todos le tomaban con un señor con buen corazón. Sin embargo, bajo la fachada se escondía un perturbado psicópata que, en pocos años fue el responsable de la muerte violenta (con torturas incluídas) de aproximadamente 30 jóvenes adolescentes (e incluso niños), a los que previamente secuestraba y, como ya dije, sometía a incesantes tormentos, hasta que finalmente acababa con sus vidas. 

Aparentemente Gacy (Mark Holton) es un tipo de lo más normal

Gacy con una futura víctima
Posteriormente los enterrabaen el jardín de su casa, detalle que acabó por delatarle, pues de éste procedía un olor insoportable que alertó a los vecinos, y es que claro, la que tenía montada bajo los cimientos de su propiedad era como para llamar la atención. Cuando las autoridades hicieron la consiguiente inspección hallaron el horror del que este hombre había sido capaz, siendo posteriormente detenido y condenado a la pena de muerte, la cual se llevó a cabo en 1994 por inyección letal. En fin, con semejantes datos, no me digáis que no hay suficiente chicha para sacar un guión al menos interesante, la biografía de un psicópata, al menos profundizar en su mente (ya el nivel de escabrosidad es otra cosa, dependiendo si se quiere ser más gráfico o explicito no), pero por lo menos el film podría haber valido para ser un grato viaje al fondo de la perturbada cabeza de este espantoso ser. Pero tristemente, lo que nos encontramos es un guión de mierda, el cual desdibuja la figura de su supuestamente aterrador protagonista, sin que quede bien claro su definición. 

Gacy atacando a un joven

Gacy no tenía piedad
Así mismo la película es plana, planísima, da la sensación en muchas ocasiones de ser una porquería de telefilm baratejo que te emiten en la sobremesa, su calidad es nefasta, su puesta en escena también y para colmo, lo peor de todo, es que se desaprovechan por completo todas las cojonudas posibilidades de la historia. Lo único que podría ser mínimanente destacable es la labor del actor principal, Mark Holton, que hace del propio Gacy, el hombre se ve que se esfuerza (porque lo hace) en tomarse el papel en serio, pero es que está metido en tal desvarajuste esperpéntico y ridículo que no termina de levantar cabeza tampoco. La película es una basura, un auténtico insulto al cine en sí y un claro caso de lo frustrante que resulta ver como un grupo de gilis incapaces de componer algo decente han desaprovechado algo tan jugoso y tan efectivo a la hora de haber supuesto un film escalofriante como mínimo. Esperemos que se le dé otra oportunidad a este ''payaso'' asesino (por cierto Gacy inspiró a Stephen King para la creación del Pennywise de ''It'') para hacer una biografía como Dios manda, porque ya que el mal que hizo no se puede remediar, al menos su grotesca historia creo que merece ser tenida en cuenta y narrada como es debida.

El auténtico Gacy maquillado de payaso, ¡pone los pelos de punta!

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