lunes, 16 de noviembre de 2015

Karate Kid (1984) de John G. Avildsen



El joven protagonista, Daniel LaRusso (Ralph Macchio)
''Dar cera, pulir cera''; todos hemos oído esta famosa frase en alguna ocasión, aunque para mi sorpresa he comprobado en más de alguna ocasión que los hay que ni siquiera conocían su procedencia. Pues bien, eso es lo que le dice el entrañable señor Miyagi (Pat Morita, nominado al Oscar por este legendario papel) a su alumno, el adolescente incomprendido Daniel LaRusso (Ralph Macchio), instruyéndolo para que aprenda karate. ''Karate Kid'' es por su propia definición un clasicazo del cine adolescente de los ochenta, una joya generacional que, como he dicho en numerosísimas ocasiones, da testimonio de la categoría que tenía el cine de este estilo en aquella época, en detrimento de los bodrios miserables que se realizan a día de hoy. El film es la mar de nostálgico y a pesar de muchos de los comentarios de índole negativa que se suelen vertir contra ella (y en general contra este tipo de pelis) acerca de si es típica y comercial (como si eso supusiese automáticamente una lacra), ''Karate Kid'' hace gala de una apreciable lectura positivista e incluso valiosas enseñanzas. 
 
El señor Miyagi (Pat Morita) es todo un personaje

Los abusones de mierda
La enorme baza (aunque no única) a su favor es que podemos perfectamente identificarnos con su joven protagonista, un chico nuevo en una ciudad, marginado, incomprendido y para encima, víctima de unos matones hijos de puta la mar de agresivos (¡menudo bullying amigos que se ve aquí, Jesús, María y José, menudo sistema educativo!) que para colmo dominan el karate y se sirven de ello para crugirle los huesos al pobre chavalín en más de una ocasión. Eso es lo que lleva al prota a querer aprender karate, para darles una lección a estos cerdos de mierda, víctimas a su vez de las enseñanzas equívocas de un profesor (Martin Kove) al que no le funciona muy bien la chaveta y que inculca a sus alumnos su ira dañina, siendo éstos transmisores de la misma. Sin embargo, aparecerá en su vida el señor Miyagi, el cual no sólo le enseñará karate efectivamente como el chico quería, sino que encima le transmitirá sabias enseñanzas, la primera que el karate no debe ser usado como un arma destructiva ni de agresión, sólo de defensa. 

El chuleta de Kreese (Martin Kove) se cree que tiene alguna oportunidad contra Miyagi

A Daniel le hace tilín Ali (Elisabeth Shue)
La peli a mí siempre me encantó, es como muchas otras juveniles ochenteras, tierna, entretenida y la mar de entrañable. Posee todos y cada uno de los encantos de dicha época, esos looks tan particulares, la estética (que como ya he dicho hasta la saciedad, me fascina) y una soberbia banda sonora en la que podemos encontrar temazos como ''CRUEL SUMMER'' de Bananarama o ''YOU´RE THE BEST AROUND'' de John Esposito, entre otros. Sin más ni más, es un clásico imperecedero, que instruye, entretiene y además a los más nostálgicos nos hace incluso derramar alguna que otra lagrimita, de ésas que nacen a causa de la emotividad. Miles de aplausos para ella.

''Cuando te haga la grulla te vas a cagar''

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