domingo, 22 de noviembre de 2015

La mansión de los crímenes (1971) de Peter Duffell



Philip Grayson (Peter Cushing) en el museo de los horrores
Aquí tenemos otra de esas pelis de antologías, compuestas por varios segmentos, producidas por la Amicus, cuya moda inició el éxito de ''Doctor Terror''. Este film, quizás menos popular que otras como la ya nombrada o ''Condenados de ultratumba'', es también una excelente muestra de como debe funcionar una peli de su categoría, cuatro buenas historias, interesantes y originales, unidas por un nexo común (en este caso, la mansión donde acontecen, la cual pone título al propio film), a las que no les falta cierto humor negro, una realización bastante solvente (aunque se echa en falta la ausencia de Freddie Francis, curtido en realizar estas entrañables antologías) y la presencia de un reparto solvente, destacando las magnas figuras de Peter Cushing y Christopher Lee, pareja mítica que no necesita presentación para los más acérrimos amantes del terror. Como ya dije, el nexo que une las historias es una enorme mansión, cuyos inquilinos, progresivamente, fueron teniendo un desgraciado y aterrador final. Cada uno de estos personajes será el protagonista del pertinente cuarteto de historias, hasta llegar a la resolución final.

Dándole vueltas a ideas para una novela

La primera historia, cuenta como un escritor (Denholm Elliott), se inventa un peligroso asesino psicópata para su última novela. Pero su sorpresa será máxima, cuando descubra que este perturbado no es producto de su imaginación, sino que existe y que además, mata sin piedad.

¿Inventándose a un psicópata?

En la segunda veremos como un sofisticado caballero (Peter Cushing) visita un museo de cera y se queda prendado de la figura de Salomé, la cual porta en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista. La cosa es que dicha figura, le recuerda a su difunta mujer. Lo que no sabe es que esa aterradora estampa, será toda una premonición, para sí mismo.

El rostro de la muerte

La tercera nos narra el tormento de un hombre (Christopher Lee) sufre el pavor que le tiene a su propia hijita pequeña (Chloe Franks). Y es que la nena se las trae porque ¡menudo bicho!, el angelito domina el tema de la magia negra y el vudú, y posee un muñeco con el que es capaz de proferirle espantosos tormentos a su papi, al que le tiene odio puro.

John Reid (Christopher Lee) no sabe lo peligroso que pueden ser algunos muñecos

Por último la cuarta va de un pedante actor (Jon Pertwee), quien va a interpretar a un vampiro en una película. Para darle, más realismo compra una capa que, según se cuenta, perteneció a un auténtico vampiro, conllevándole esto unas inevitables y desgraciadas consecuencias. Mencionar como aparición destacada la presencia en este segmento de la escultural Ingrid Pitt, la seductora y perversa Carmilla de ''Las amantes del vampiro''.

El actor Paul Henderson (Jon Pertwee) no se imagina
las consecuencias que le acarreará esta capita

En definitiva, me parece una película de antologías la mar de correcta, mantiene el tipo a la perfección en cuanto a guión (obra del habitual Robert Bloch, autor de ''Psicosis''), realización y escenificación. Muy recomendable para los amantes del terror clásico gótico y ''sofisticado'', tipo hammeriano.

Un vampiresa toque sexy (Ingrid Pitt)

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