martes, 31 de marzo de 2015

Cleopatra (1963) de Joseph L. Mankiewicz


 
Sensualidad y belleza, Elizabeth Taylor como una magna Cleopatra
Producción épica dentro del cine épico, ''Cleopatra'' fue una maldición solemne para el equipo que tuvo que ponerla en práctica, porque sin lugar a dudas pesa sobre ella el honor de haber dispuesto uno de los rodajes más accidentados y difíciles de la historia del cine. ''Cleopatra'' fue un film rodado a contrarreloj, en que las situaciones caóticas no dejaron de producirse mientras era filmada, dando como resultado la producción más costosa de la historia hasta el momento, 44 millones de dólares fueron empleados (¡una pastaza en aquel momento!) para poder llevar a trasladar las aventuras y desventuras de la reina de Egipto a la gran pantalla. Hay que decir que, por supuesto, a nivel visual el film luce espléndido, majestuoso; la puesta en escena es de lo más bello que uno pueda toparse en lo referido a producciones de este tipo y en líneas generales el trabajo escénico es, decir sublime supone quedarse corto. 

Marco Aurelio (Richard Burton) y Julio César (Rex Harrison),
los dos amores que se disputa la reina de Egipto

Julio César queda prendado del encanto de Cleopatra
Su director, Joseph L. Mankiewicz (dos veces galardonado con un Oscar) puso toda la carne en el asador y tras un agotador trabajo de dos años, sacó a buen puerto una pieza fundamental en el Séptimo Arte. La peli ya produjo dolores de cabeza desde la realización del casting para elegir a la propia Cleopatra, múltiples actrices hicieron pruebas y al final, hay que decir que, la escogida no pudo ser más acertada y es que, ¿alguien es capaz de imaginarse a Cleopatra sin el rostro de Elizabeth Taylor? Taylor fue además, el principal reclamo de la cinta, gracias a su sensualidad y su indudable erotismo. Configuró una Cleopatra única (sin desmerecer a Claudette Colbert, en la versión de ''Cleopatra'' de 1934), soberbia, calculadora, apasionada; un personaje que consagró por completo la carrera de la mítica actriz de Hollywood. La Taylor sacó buena tajada del mismo, ya que se convirtió en la primera en cobrar la astronómica cantidad de 1 millón de dólares por interpretar un papel (¡algo descomunal teniendo en cuenta la época!), seguro que se convirtió en la envidia de sus compañeras coetáneas de profesión, las cuales se pondrían más serias a la hora de negociar sus contratos. 

La triunfal entrada de Cleopatra en Roma

Richard Burton y Elizabeth Taylor eran pareja
sentimental en el mismo momento de rodar la peli...
El resto del reparto tampoco desmerece, pues ''Cleopatra'' estuvo plagada de rostros la mar de populares del momento, véase a Rex Harrison (nominado al Oscar por su papel de Julio César), Roddy McDowall, Martin Landau y por supuesto, el reclamo masculino más llamativo, Richard Burton, quien además era pareja real de Elizabeth Taylor. Al mismo tiempo, estos dos supusieron una de las parejas más problemáticas de Hollywood y el hecho de que viviesen a tiempo real sus pesquisas de pareja, les otorgó un magnetismo increíble en la pantalla. Dicho los aspectos positivos del film, aplicables sin lugar a dudas como prodigio artístico que indudablemente es; queda mencionar la mayor de sus lacras; para mí lo es su excesiva duración. ''Cleopatra'' acabó configurando un largometraje de cuatro horas, ¡¡cuatro horas!!, demasiado en mi opinión para un simple mortal que, muy difícilmente (al menos desde mi punto de vista) podrá soportar semejante tiempo con la vista clavada ante una pantalla (un televisor, un ordenador, el medio que sea). 

...por lo que sus escenas delatan gran química entre ambos

Octavio César Augusto (Roddy McDowall),
enemigo de Marco Antonio
Es más, yo recuerdo que la primera vez que vi ''Cleopatra'' fue durante una Semana Santa, hace muchos pero muchos años (tendría yo 6 o por ahí), que la emitieron en TVE-1. No es broma, la película empezó a las 15'30 h. de la tarde y, con anuncios publicitarios incluidos, acabó a las 21 h., por lo tanto tengo el desagradable recuerdo de haber significado el visionado de esta película algo similar a un día sin pan (y sin agua ya puestos). He vuelto a verla en alguna ocasión más, de hecho me la compré en VHS, en una edición que venía dividida en dos partes, y tuve la misma sensación de pesadez, incluso viendo ambas divisiones por separadas. Encima, tengo entendido que la idea del director era realizar dos partes, de tres horas cada una, pero que el estudio le impuso recortar metraje y hacer más escueta la cinta, reduciéndola al montaje final de 4 horas (¿qué se desecharía por lo tanto?, ¡desde luego el biopic de la reina de Egipto era tremendo, si me dices que con lo expuesto todavía se eliminaron dos horas más del material montado! 

Duras batallas entre Egipto y Roma

El rudo soldado Rufio (Martin Landau)
En este sentido tengo que decantarme por la versión de 1934, ambas cuentan lo mismo, pero la anterior versión de Cecil B. DeMille es más amena al resultar más escueta. Desde mi punto de vista personal, ya lo digo muy claro, la idea de ponerme a ver ''Cleopatra'' una vez más, me produce vagancia; tendría que estar muy motivado para volver a enfrentarme a un nuevo visionado de este soberano mamotreto. Por lo tanto, estamos ante una superproducción increíble y espectacular, de lo más grande que se pudo realizar en el momento, con una realización bestial y cojonudamente buena, ''Cleopatra'' de hecho supuso un antes y un después en lo referido a hacer un cine más grandilocuente (Mankiewicz supuso algo así como un James Cameron del momento), pero claro, echadle huevos si os planteáis verla de un tirón, buscaos un cojín cómodo en el que colocar las posaderas, porque cuatro horazas, son cuatro horazas y se hacen difíciles de soportar.

La víbora de la muerte

lunes, 30 de marzo de 2015

Gladiator (el gladiador) (2000) de Ridley Scott


 
El prota, Máximo (Russell Crowe, inmerecidamente
galardonado con un Oscar al mejor actor)
Vamos a ver, si tiene un mérito atribuible ''Gladiator'', sin lugar a dudas, es el de haber vuelto a poner de moda el cine épico en una época en la que este tipo de films llevaban ya muy obsoletos (es más, el género de romanos y luchas con espadas llevaba muerto un buen porrón de años). Sorprendentemente la acogida de este film, por parte de público y taquilla fue asombrosa. No lo vamos a negar, en cuestión de medios la película se lleva la palma, una superproducción servida como vehículo mainstream para el disfrute de las masas, ni más ni menos. Aunque debo decir que (y puede que algunos pongan el grito en el cielo como si fuese un sacrilegio) ''Gladiator'' nunca me gustó demasiado. Sin medias tintas, la vi en el cine y no me embargó esa solemne emotividad que a muchos parecía irles directa en vena. 

Maximo con el envejecido Marco Aurelio (gran Richard Harris)

El malvado Cómodo (grato Joaquin Phoenix)
Que sí, que audiovisualmente es todo un espectáculo (eso, a pesar de los múltiples gazapos que se han señalado en ella, que por cierto son un buen porrón de ellos -desde bombonas de gas visibles en los carromatos, hasta un tipo con vaqueros paseándose por en medio de un batallón, la presencia de pastores alemanes cuando dicha raza todavía no existía en la fecha de la que data la película, o la de unos hielos extraídos claramente de una cubitera, etc.), que su BANDA SONORA (compuesta por Hans Zimmer) es preciosa (aunque yo ya la tengo un poco aborrecida), que sirve a grandes rasgos para entretener y que cumple con su cometido de ofrecer sin medias tintas lo que prometía. Pero insisto, no fue nunca un film que me gustase especialmente, sobre todo cuando vi atónito la cantidad de premios que se le otorgaron y en el tan alto pedestal en el que se la encumbró cual obra maestra que había descubierto América, es más fue la primera peli que me hizo plantearme el hecho de si era verdad que los Oscars premiaban lo mejor, o si iban en función del marketing puro y duro (con el tiempo la balanza ha ido más inclinada a la segunda opción). 

La repetitiva escenita del sueño

Oliver Reed, en su último papel
R.I.P. (1938 - 1999)
En lo personal creo que ''Gladiator'' está a años luz de poder ser considerada una obra maestra, por la simple razón de que si la tuviésemos en cuenta como tal, ¿por qué no también incluir en el mismo lote otras como ''Troya'' o ''300''?, films mainstream, explotadores de una fórmula existente en el Séptimo Arte (puesta al día, claro) más vieja que las cuevas de Altamira, ultracargada de parafernalia técnica, ruidosos efectillos digitales y el encumbramiento de una estrellita de turno para su lucimiento (sí, me estoy refiriendo a Russell Crowe). Cada vez que veo ''Gladiator'' (que ya van unas cuantas, porque la repiten constantemente en la tele y siempre por una razón ajena a mi voluntad, me termino tragando alguna que otra escenita suelta) me parece más y más sobrevalorada, ¿qué aporta de especial al Séptimo Arte? 

Máximo reclutado como gladiador

Combatiendo en la arena
Y repito, con esto no digo que no sea entretenida (en ese aspecto cumple), pero me refiero al sentido de que ¿qué es lo que tiene de especial para merecerse un Oscar y las alabanzas tan exacerbadas de la crítica?, ¿qué sorprende de la propuesta?, ¿acaso no hemos visto la misma historia en ''Espartaco'' (film indudablemente superior, se mire por donde se mire)?, ¿acaso una mueca de Kirk Douglas no sobrecoge más que los moínes de Russell Crowe blandiendo una espada?, ¿qué méritos aporta el señor Crowe para hacerlo merecedor de un Oscar (y más compitiendo con actores cuyas performances lo superaban claramente, incluyendo al propio Javier Bardem)?, ¿acaso la interpretación becerra de Crowe no está a la altura de otros ''héroes rudos'' del star system al estilo de Vin Diesel? Mismamente, al año siguiente Crowe sí demostró unas dotes interpretativas encomiables en ''Una mente maravillosa'', pero aquí ya me diréis qué nivel de actuación tan sobrecogedor demostró para dejar boquiabiertos a medio mundo. 

Máximo en la arena es como Schwarzenegger, ¡invencible!

David Hemmings, el antiguo prota de ''Blow Up'' y ''Rojo oscuro''
R.I.P. (1941 - 2003)
Que sí que el gritito de ''¡Máximo!'' lo hemos repetido hasta la saciedad y cierto gustito nos recorría el cuerpo al ver cuando el mismo le plantaba cara al cabroncete del emperador usurpador del trono de Roma (un brillante, ¡y éste sí!, Joaquin Phoenix -hermano del malogrado River Phoenix-), porque en resumidas cuentas Máximo es un personaje molón con el que te identificas, pero porque pertenece a un estereotipo que ayuda a ello, no porque la nula expresividad de Crowe contribuya a ello. En lo personal, yo no fui de los que derramó lágrimas facilonas con el ''emotivo'' final de turno, cantadísimo desde el principio. En fin, quisiera destacar a modo de cierto homenaje la participación de tres brillantes actores que encarnan unos escuetos pero certeros roles secundarios en el film. Uno de ellos es Richard Harris, un magistral Marco Aurelio, el cual falleció poco tiempo después tras haber dejado también su huella dentro del universo de ''Harry Potter'' con su encarnación del mago Dumbledore. Otro es David Hemmings, el protagonista de aquel petardo apto para pedantes, ''Blow Up'' y la magnífica joya giallesca de Dario Argento, ''Rojo oscuro'', que también dejó este mundo poco después de su participación en este film. 

Si no me equivoco aquí es cuando suelta eso de ''soy padre de un hijo asesinado,
esposo de una mujer asesinada y clamaré mi venganza y bla bla bla...''

Lucilla (la guapa Connie Nielsen)
Y el último, Oliver Reed, genial actor inglés que culminó su carrera con el papel que encarna en este film, pues el hombre falleció sin tan siquiera haberlo visto entrenado; que Oliver Reed no fuese tenido en cuenta ni tan siquiera para una nominación al Oscar, me parece todavía más ofensivo que se lo regalasen al petardete de Russell Crowe. Por lo demás, creo que poco más puedo añadir que no haya dejado claro, ''Gladiator'' es una gran superproducción de Hollywood, no cabe duda, está en líneas generales muy bien ambientada y realizada (bueno, Ridley Scott es un gran director, tampoco cabe ninguna duda de ello, no hay más que echar un vistazo a los dos o tres clasicazos imperecederos con los que cuenta en su carrera, para darse cuenta de ello) y resultó la mar de efectiva para resucitar el interés del público por los films épicos, el cual ya llevaba años enterrado. Por lo demás, a mí me parece que salvo los tres o cuatro apartados técnicos de turno, otorgarle Oscars en determinadas categorías (sobre todo actor y película) es bastante desproporcionado y para nada merecido. Viéndola con el paso del tiempo, cada vez me parece menos una película que merezca la pena ser considerada una obra imprescindible del Séptimo Arte. 

''Tranqui tío, ya verás como te llevas el Oscar''

Cleopatra (1934) de Cecil B. DeMille


 
Cleopatra (una seductora Claudette Colbert)
Estamos en Semana Santa, época del año idónea para recordar esos míticos films épicos que tantas y tantas veces hemos visto (aunque fuese de refilón) emitidos por la tele. Aquí traigo una superproducción de la época dorada de Hollywood, un clásico bastante olvidado en especial debido a la magnánima atención que acaparó su posterior versión de 1963 protagonizada por Elizabeth Taylor. ''Cleopatra'' es una excelente joyita de cine épico, orquestada por el profesional Cecil B. DeMille (experto en producciones de lo más rocambolescas y cargadas de parafernalia visual). En ella se nos relata la historia de la sensual y apasionada reina egipcia, la cual fue capaz de hacer postrar a sus pies a dos rudos dirigentes del imperio romano, el emperador Julio César y soldado Marco Antonio. La performance de Cleopatra corrió a cargo de una deslumbrante Claudette Colbert, actriz encumbrada en dicho momento en Hollywood (de hecho el mismo año, en 1934, se hizo con un Oscar a la mejor actriz por la rancia comedia ''Sucedió una noche''). 
 
Cleopatra se camela al emperador Julio César (Warren William)

Al pobre Julio lo van a dejar como un colador
Sé que a día de hoy cuando se menciona a Cleopatra en el cine, a todos se nos viene a la cabeza la imagen de Elizabeth Taylor, la cual ha quedado más mitificada dentro del Séptimo Arte, aunque debo decir que Claudette Colbert nada desmerece en su encarnación de la reina de Egipto. Colbert resulta provocadora y sensual (de hecho es increíble lo subiditas de tono que resultan algunas de las escenas en las que la protagonista se ve envuelta de connotaciones de carácter sexual -así como sus ceñidos modelitos-, teniendo en cuenta la época de realización del film, más cuando ya había comenzado la aplicación del restrictivo código Hays), y magna en todas facetas que va representando su personaje; dominadora, seductora, apasionada, etc. El resto del reparto se limita a cumplir de manera decente con las respectivas exigencias de sus personajes, sin resultar ninguno especialmente llamativo en comparación con la figura estrella femenina. 

Lujosísima puesta en escena

El rudo Marco Antonio (Henry Wilcoxon) también
caerá rendido ante los encantos de Cleopatra
El film resulta ameno y efectivo a la hora de entretener, es más siendo sinceros, lo devoré con más entusiasmo que el mamotreto excesivamente alargado que supone la versión de Mankiewicz de 1963, en el básicamente se cuenta lo mismo (obvio, ¿no?), pero aquí más escueto y simplificado, afortunadamente (y es que siempre insistiré que cuatro horas para una película es excesivo, se mire por donde se mire). En cuanto al apartado visual, la película se lleva la palma. Muy en la línea que caracterizaba a su director, ''Cleopatra'' representa un lujoso despliegue de medios (recalco, teniendo siempre en cuenta las limitaciones de la época y el porrón de años que ha pasado por ella); su dirección artística es brillante (pasando por alto que a veces los escenarios canten que son de cartón piedra), ídem de la preciosa fotografía en blanco y negro (premiada con un Oscar), diseño de vestuario y cuidadas escenas de acción (el tramo de la batalla final, es prodigioso, sobre todo gracias al uso de un ágil montaje). En líneas generales, estamos ante una ejemplar muestra de cine épico, ciertamente el paso del tiempo ha hecho mella en ella en varios aspectos (algo inevitable), pero a grandes rasgos creo que perfectamente puede seguir siendo disfrutada hoy en día, en especial por esos admiradores del buen cine clásico. 

Cleopatra aguarda espléndida (como siempre) un cruel destino

domingo, 29 de marzo de 2015

Mikey (1992) de Dennis Dimster


 
A pesar de su tamaño, Mikey (Brian Bonsall) es un asesino de cojones
Peliculilla con niñato asesino que a priori parece que pinta muy bien, el cartel es inquietante, el inicio potente y todo parece indicar que estamos ante un film, aunque de puesta en escena más bien malilla, entretenido e interesante. Pues nada más lejos de la realidad. "Mikey" es un bodrio. Realmente mala, y cuando digo mala, quiero decir rematadamente mala. Es una película verdaderamente nefasta, ridícula y estúpida. No achaco estas deficiencias a sus claras carencias presupuestarias, sino al desarrollo de la historia. Lo peor es que la película tiene una argumento aparentemente atractivo, pero el desarrollo hace que todo desemboque en el absurdo más absoluto. Y es que en resumidas cuentas, el film un montón de mierda. Es tan mala que provoca auténticos ataques de risa involuntarios. No hay más que echarle un vistazo a las descojonantes escenas en las que el nene protagonista se carga a sus víctimas, a cual peor y más absurda; en especial ésa en la que el mocoso mata a una ellas con una canica lanzada con un tirachinas, como si fuese un proyectil y ésta atraviesa la cabeza. Verdaderamente acojonante, vamos, ¡a cuánta gente se habría cargado Daniel el travieso, entonces!

¡Menuda pava es esta tía!, está claro que se está
rifando un martillazo y llevas todas las papeletas

Los hermanastros de Mikey (Jossie Bissett
y Whit Hertford -visto en ''Pesadilla en Elm
Street 5, el niño de los sueños
''
-)
Pero no sólo ésa es destacable como una de las muertes más ridículas de la historia, el ataque a la madre adoptiva es de antología, dejando además muy claras las carencias interpretativas de la pseudo-actriz que hace de este personaje. En fin, destaco únicamente a la magnífica Ashley Laurence, protagonista de esa obra maestra del género que es "Hellraiser", lamentablemente venida a menos en este malísimo telefilm. En fin, que nadie se deje engañar si se piensa que va a ver una versión de "El padrastro" pero con niño psicótico, "Mikey" es un bodrio malísimo, una película verdaderamente patética que gracias a Dios se haya en peligro de extinción. 

Aquí está Ashley Laurence (la gran prota de ''Hellraiser'')

El pobre James Bulger
R.I.P. (1990 - 1993)
*Como curiosidad, paradójicamente ''Mikey'' estuvo envuelta en una gran polémica cuando estaba a punto de estrenarse en Reino Unido, país en la que a día de hoy, por lo visto, continúa estando prohibida. No es que el film contenga ningún material ofensivo en sí que lo haya hecho meritorio de esta estúpida censura, pero coincidió su aparición con un hecho que traumatizó a Gran Bretaña; el aberrante y espeluznante asesinato de un pequeño de 2 años, James Bulger, a manos de Jon Venables y Robert Thompson, dos mocosos de tan sólo 10 años de edad. Dicho acontecimiento trastocó al país, sobre todo debido a la corta edad de los asesinos y la extremada violencia que demostraron a la hora de matar al pequeño, al que torturaron sin piedad. Los nenes posteriormente fueron juzgados como adultos y condenados, aunque creo que a día de hoy se encuentran en la calle y han rehecho sus vidas (¡válgame el cielo!). En fin, se ve que al hacer su aparición un film como ''Mikey'', que trataba precisamente el tema de un niño asesino, consideraron que era un atentado contra el buen gusto, estrenarlo y se decidió tal cual, como ya apunté, prohibirlo en el país. En lo personal me parece una treta absurda (siempre insistiré que el cine no puede ser culpable de ningún hecho atroz de la vida real, que chalados y dementes seguirán armando la de Dios es Cristo independientemente de que las mentes retrógradas proclamen erre que erre que la violencia en pantalla puede ser generadora de crímenes reales), pero bueno, así son las cosas. 

Los brutales asesinos, Jon Venables y Robert Thompson

Sillas de montar calientes (1974) de Mel Brooks



Los dos protas, Bart (Cleavon Little) y Jim (Gene Wilder)
En mismo año que Mel Brooks sorprendió al público con una más que hábil comedia que parodiaba la historia del mítico personaje ideado por Mary Shelley, ''El jovencito Frankenstein'', también sacó a la luz otro film que hacía uso un humor socarrón y satírico similar, pero menos lúcido que su otro trabajo, su magna obra maestra. ''Sillas de montar calientes'' es una comedia absurda que juega y se burla de los clichés del western clásico (algo así al estilo de ''Los hermanos Marx en el oeste'', pero más desmadrado y surrealista). La peli, hace un repaso a todos los caracteres esenciales de las pelis de vaqueros, haciendo especial hincapié en el tema del racismo y la xenofobia, algo muy marcado en prácticamente todos los westerns existentes (aquí ironizado de forma muy marcada). Si bien es cierto, la peli aporta algún que otro gag simpaticote, aunque en mi opinión el paso del tiempo la ha perjudicado bastante, mientras que por ejemplo ''El jovencito Frankenstein'' continúa más fresca. 

Al gobernador Lepetomane (el propio Mel Brooks) se le van lo ojos, ¡qué viejo verde!

Aquí la difunta Madeleine Kahn (nominada al Oscar
a la mejor actriz secundaria por este papel)
El problema que le veo a ''Sillas de montar calientes'' es un humor muy tontorrón, muy flojete, el abuso de un montón de chistes facilones, lo cual demuestra que los seis (nada más y nada menos) guionistas que firman el libreto (el propio Brooks entre ellos) no hicieron demasiadas horas extras a la hora de componer una historia un poco más sólida (lo cual siempre es requerido, por muy tono de surrealismo desmadrado que se le quiera dar a la historia). El final, me atrevería a decir que es la mejor (y más llamativa) parte del film, mutando la peli a algo así como a una parodia del mundillo de los rodajes cinematográficos, con los múltiples personajes saliéndose (literalmente) del escenario del western -quedando delatado que se trataba de un decorado artificial de estudio- y cambiándose a otros escenarios (característicos de otros géneros), reinando la absoluta anarquía. Hasta uno de los personajes acaba pidiendo un taxi (sí, tal cual) y exclamando: ¡por favor, sáquenme de esta película! 

Peligrosas arenas movedizas

En fin, a pesar de estos dos o tres momentos ciertamente hilarantes, y por consiguiente, más divertidos, no se puede denominar a ''Sillas de montar calientes'' como una película especialmente destacable dentro del género de la comedia satírica o parodio, en mi opinión. Es más, como ya he señalado, el mejor trabajo de Brooks, ''El jovencito Frankenstein'' está a años luz de ésta en todos los sentidos (manejo del humor, realización, etc.), incluso otros trabajos del director arrancan más fácilmente la risa que éste que nos ocupa (véase por ejemplo, ''La loca historia del mundo'' o la para mí entrañable, ''La loca historia de las galaxias'').

Los vaqueros irrumpen en un musical

sábado, 28 de marzo de 2015

El terror llama a su puerta (1986) de Fred Dekker


 
Trifurcas marcianas
¡Pedazo de joya ochentera! ''El terror llama a su puerta'' es un film de lo más inusual (lo digo en el buen sentido) y alocado dentro del terreno del género de terror y ciencia ficción. Una peli que mezcla con total desarraigo zombies, extraterrestres, psicópatas (con hacha en mano), adolescentes, novatadas universitarias, romance, bichos asesinos, etc., pero que (¡grata sorpresa!, porque hacer un cóctail tan variopinto conlleva sus riesgos) lejos de quedar una chapuza sin ton ni son, el resultado fue una divertida, entrañable y entretenida ensalada, pasada por la mágica batidora de los ochenta, que con el paso del tiempo se ha instaurado como un film absolutamente de culto entre los admiradores del género, con total merecimiento. El film arranca en el interior de una nave, en pleno vuelo espacial; unos marcianos andan dándose de hostias y acaban mandando a la Tierra una especie de cápsula que contiene un peligrosísimo experimento; unos parásitos (parecidos a los de ''Vinieron de dentro de...'') que tienen aspecto de viscosas babosas, que se deslizan por el suelo hasta penetrar dentro de un cuerpo humano, poseen su cerebro y convierten a susodicho en un zombie. 

Parejita de los años cincuenta dándose el lote...

...mientras peligroso psicópata merodea la zona
Pues bien, ya en la Tierra, asistimos a un memorable homenaje a los clásicos de serie B de ciencia ficción de los años cincuenta. La acción se sitúa en 1959 y vemos como una parejita de colegiales (al estilo ''Rebelde sin causa'') andan tonteando dentro de un coche. El chaval acaba ''poseído'' por uno de estos parásitos espaciales y la pobre chica, hecha pedazos por el hacha de un loco que se había escapado de un manicomio cercano. Pegamos otro salto en el tiempo y nos situamos en 1986, en pleno ambiente universitario, en el que la realización de una típica bromita de fraternidad, será el desencadenante de una vorágine acojonante de terror, el chaval de los años cincuenta ''infectado'' por las babosas, será despertado de un estado de congelación al que estaba sometido en un laboratorio, el mismo vagará por ahí proclamando los propios parásitos que irán montando una espeluznante congregación de zombies por todo el campus, el cadáver putrefacto del psicópata del hacha también será devuelto a la vida por estos repulsivos bichejos e irá por ahí haciendo de las suyas; mientras tanto se aproxima el baile de graduación, con todo lo que ello conlleva. 

Los protas, J. C. (Steve Marshall) y Chris (Jason Lively, el hijo de los Griswold
en ''Las vacaciones europeas de una chiflada familia americana'')

El detective Cameron (Tom Atkins) preparado para la acción
Vamos, que lo que ''El terror llama a su puerta'' nos ofrece es todo un espectáculo de principio a fin. La mezcla de todos los elementos que presenta, a pesar de parecer un poco ''raruna'', acaba resultando de lo más efectiva, terror y comedia se acaban dando la mano de forma ejemplar gracias a un competente guión de Fred Dekker (el cual ya había hecho un excelente trabajo con el libreto de ''House, una casa alucinante'') quien además debutaría como director (¡qué pena que este señor no haya tenido mejor suerte dentro del Séptimo Arte. El film a la vez, como ya dije, resulta un excelente homenaje a los clásicos de ciencia ficción de los cincuenta, mezclados con los códigos representativos de las pelis de adolescentes de moda en ese momento, y la combinación fue cojonuda, ''El terror llama a su puerta'' derrocha por todos lados ese increíble e irrepetible toque que poseían los films de los ochenta (banda sonora, looks; todo muy exageradamente característico de la época para deleite de los más nostálgicos). 

Recién resucitado y con ganas de seguir matando

No parece ésa la mejor pareja para ir al baile
No acaban aquí los homenajes, es un detalle curioso el hecho de que todos los personajes de la película, tengan apellidos de otros realizadores de renombre dentro del género fantástico y de terror (véase Cameron, De Palma, Raimi, Hooper, Carpenter, Cronenberg, Dante, Romero, Landis,...). A destacar también los majestuosos efectos de maquillaje que podemos presenciar en el film, los zombies están cojonudamente caracterizados, y no se escatima en la incorporación de algún que otro ramalazo gore muy bien efectuado. En resumidas cuentas me parece un peliculón de tomo y lomo, una joyaza de gran personalidad, un film muy entrañable y nostálgico y una maravilla que ningún amante del cine de terror (y por ende del cine teen) debería perderse por nada del mundo. En su estreno pasó ciertamente desapercibida, pero afortunadamente el tiempo le ha otorgado su valía como clásico de culto.

''Chicas, tengo una noticia buena y otra mala; la buena es que ya han
llegado los chicos; la mala es que están muertos''

*Como curiosidad; existen dos versiones diferentes del film, éstas difieren en que el final es distinto. Yo de toda la vida he visto la versión editada en VHS, que fue por lo visto, la que se exhibió en cines en su momento. En dicha versión vemos como hacia la pareja protagonista, una vez ya han conseguido aplacar a los zombies y parecen que están viviendo su momentito ''acaramelado'', se acerca un perro, que resulta ser el portado de las babosas parásitas, y en la escena final el perro acaba escupiendo una de ellas hacia la cámara, dándonos a entender que iban directas hacia la chica. Este final, según dijo Fred Dekker fue el que le impuso el estudio, porque él había rodado otro que era el que quería incluir en el montaje como desenlace original. 

¡El perro escupe-babosas!

Este otro final viene incluido sustituyendo al de la versión ''oficial'' en un montaje nuevo que se ha editado en Blue-Ray (aunque en nuestro país aún no ha visto la luz, pero vamos, que se puede conseguir mediante los métodos conocidos por todos). El final ''alternativo'', nos muestra al detective Cameron (Tom Atkins), caminando todo quemado (tras haber explotado la casa con las babosas, y él mismo, dentro) y de su cabeza acaban saliendo unos cuantos de estos parásitos y van en dirección al cementerio del pueblo. Finalmente vemos la nave de los marcianos inspeccionando la zona, en busca de los susodichos parásitos. En fin, que me parece una curiosidad reseñable, y aunque objetivamente me parece bastante superior y molón el final alternativo, sí que debo decir que se me hace raro el ver esta película sin el final original, pues lo he visto tanto tiempo que la tengo asimilada en mi cabeza con el mismo. 

El detective Cameron chamuscado en el final alternativo
Los marcianos en busca de los parásitos