martes, 31 de marzo de 2015

Cleopatra (1963) de Joseph L. Mankiewicz


 
Sensualidad y belleza, Elizabeth Taylor como una magna Cleopatra
Producción épica dentro del cine épico, ''Cleopatra'' fue una maldición solemne para el equipo que tuvo que ponerla en práctica, porque sin lugar a dudas pesa sobre ella el honor de haber dispuesto uno de los rodajes más accidentados y difíciles de la historia del cine. ''Cleopatra'' fue un film rodado a contrarreloj, en que las situaciones caóticas no dejaron de producirse mientras era filmada, dando como resultado la producción más costosa de la historia hasta el momento, 44 millones de dólares fueron empleados (¡una pastaza en aquel momento!) para poder llevar a trasladar las aventuras y desventuras de la reina de Egipto a la gran pantalla. Hay que decir que, por supuesto, a nivel visual el film luce espléndido, majestuoso; la puesta en escena es de lo más bello que uno pueda toparse en lo referido a producciones de este tipo y en líneas generales el trabajo escénico es, decir sublime supone quedarse corto. 

Marco Aurelio (Richard Burton) y Julio César (Rex Harrison),
los dos amores que se disputa la reina de Egipto

Julio César queda prendado del encanto de Cleopatra
Su director, Joseph L. Mankiewicz (dos veces galardonado con un Oscar) puso toda la carne en el asador y tras un agotador trabajo de dos años, sacó a buen puerto una pieza fundamental en el Séptimo Arte. La peli ya produjo dolores de cabeza desde la realización del casting para elegir a la propia Cleopatra, múltiples actrices hicieron pruebas y al final, hay que decir que, la escogida no pudo ser más acertada y es que, ¿alguien es capaz de imaginarse a Cleopatra sin el rostro de Elizabeth Taylor? Taylor fue además, el principal reclamo de la cinta, gracias a su sensualidad y su indudable erotismo. Configuró una Cleopatra única (sin desmerecer a Claudette Colbert, en la versión de ''Cleopatra'' de 1934), soberbia, calculadora, apasionada; un personaje que consagró por completo la carrera de la mítica actriz de Hollywood. La Taylor sacó buena tajada del mismo, ya que se convirtió en la primera en cobrar la astronómica cantidad de 1 millón de dólares por interpretar un papel (¡algo descomunal teniendo en cuenta la época!), seguro que se convirtió en la envidia de sus compañeras coetáneas de profesión, las cuales se pondrían más serias a la hora de negociar sus contratos. 

La triunfal entrada de Cleopatra en Roma

Richard Burton y Elizabeth Taylor eran pareja
sentimental en el mismo momento de rodar la peli...
El resto del reparto tampoco desmerece, pues ''Cleopatra'' estuvo plagada de rostros la mar de populares del momento, véase a Rex Harrison (nominado al Oscar por su papel de Julio César), Roddy McDowall, Martin Landau y por supuesto, el reclamo masculino más llamativo, Richard Burton, quien además era pareja real de Elizabeth Taylor. Al mismo tiempo, estos dos supusieron una de las parejas más problemáticas de Hollywood y el hecho de que viviesen a tiempo real sus pesquisas de pareja, les otorgó un magnetismo increíble en la pantalla. Dicho los aspectos positivos del film, aplicables sin lugar a dudas como prodigio artístico que indudablemente es; queda mencionar la mayor de sus lacras; para mí lo es su excesiva duración. ''Cleopatra'' acabó configurando un largometraje de cuatro horas, ¡¡cuatro horas!!, demasiado en mi opinión para un simple mortal que, muy difícilmente (al menos desde mi punto de vista) podrá soportar semejante tiempo con la vista clavada ante una pantalla (un televisor, un ordenador, el medio que sea). 

...por lo que sus escenas delatan gran química entre ambos

Octavio César Augusto (Roddy McDowall),
enemigo de Marco Antonio
Es más, yo recuerdo que la primera vez que vi ''Cleopatra'' fue durante una Semana Santa, hace muchos pero muchos años (tendría yo 6 o por ahí), que la emitieron en TVE-1. No es broma, la película empezó a las 15'30 h. de la tarde y, con anuncios publicitarios incluidos, acabó a las 21 h., por lo tanto tengo el desagradable recuerdo de haber significado el visionado de esta película algo similar a un día sin pan (y sin agua ya puestos). He vuelto a verla en alguna ocasión más, de hecho me la compré en VHS, en una edición que venía dividida en dos partes, y tuve la misma sensación de pesadez, incluso viendo ambas divisiones por separadas. Encima, tengo entendido que la idea del director era realizar dos partes, de tres horas cada una, pero que el estudio le impuso recortar metraje y hacer más escueta la cinta, reduciéndola al montaje final de 4 horas (¿qué se desecharía por lo tanto?, ¡desde luego el biopic de la reina de Egipto era tremendo, si me dices que con lo expuesto todavía se eliminaron dos horas más del material montado! 

Duras batallas entre Egipto y Roma

El rudo soldado Rufio (Martin Landau)
En este sentido tengo que decantarme por la versión de 1934, ambas cuentan lo mismo, pero la anterior versión de Cecil B. DeMille es más amena al resultar más escueta. Desde mi punto de vista personal, ya lo digo muy claro, la idea de ponerme a ver ''Cleopatra'' una vez más, me produce vagancia; tendría que estar muy motivado para volver a enfrentarme a un nuevo visionado de este soberano mamotreto. Por lo tanto, estamos ante una superproducción increíble y espectacular, de lo más grande que se pudo realizar en el momento, con una realización bestial y cojonudamente buena, ''Cleopatra'' de hecho supuso un antes y un después en lo referido a hacer un cine más grandilocuente (Mankiewicz supuso algo así como un James Cameron del momento), pero claro, echadle huevos si os planteáis verla de un tirón, buscaos un cojín cómodo en el que colocar las posaderas, porque cuatro horazas, son cuatro horazas y se hacen difíciles de soportar.

La víbora de la muerte

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