viernes, 20 de marzo de 2015

El hombre que sabía demasiado (1956) de Alfred Hitchcock



Los protas, Ben y Jo MacKenna (James Stewart y Doris Day)
con su hijo pequeño Hank (Christopher Olsen)

El maestro del suspense decidió en 1956 realizar un remake de uno de sus antiguos clásicos, de su etapa británica, ''El hombre que sabía demasiado'' y ya partiendo de que dicho film de 1934 era muy pero que muy bueno, Hitchcock lo superó con creces, configurando otro de sus más elaborados y majestuosos trabajos. Este remake, parte de una premisa similar al original, una intriga política, una conspiración de asesinato y un secuestro como medio de chantaje vuelven a ser los engranajes que lo compongan, aunque en esta ocasión Hitchcock jugó con los elementos cambiando ciertos aspectos. La acción arranca en Marruecos (la original era en Suiza), donde pasan sus vacaciones el matrimonio MacKenna, Ben y Jo (James Stewart y Doris Day) con su hijo pequeño Hank (en la original era una hija). Allí conocerán a un francés llamado Louis Bernard (Daniel Gelin), con el que entablan buena amistad enseguida, al igual que con otro matrimonio de turistas de mediana edad, los Drayton (Bernard Miles y Brenda de Banzie). 

Los MacKenna con el matrimonio Drayton (Bernard Miles y
Brenda de Banzie), los cuales no son exactamente lo que parecen

El espía Louis Bernard (Daniel Gelin) le revela a Ben
un inquietante secreto, justo antes de morir
Todo parece muy normal, pero ya sabemos como funciona el universo Hitchcock, nada es lo que parece y las apariencias del más inocente, resultan de lo más engañosas. Una mañana, mientras pasean por un mercado, los MacKenna presencian el asesinato de un hombre que resulta ser Louis Bernard camuflado, el cual es un espía. El susodicho agoniza en los brazos de Ben y le confiesa antes de morir que una peligrosa conspiración se está confabulando contra un líder político, revelándole ciertos datos la mar de relevantes para evitar un asesinato inminente. Para asegurar su silencio, la organización criminal que anda detrás de todo el entramado, en la que andan metidos el ''inocente'' matrimonio Drayton, secuestran al pequeño Hank y amenazan a Ben a no decir ni ''mu'' acerca de lo que Louis Bernard le largó antes de cascarla, o de lo contrario matarían al niño. 

''Si cuentan algo de lo que Louis Bernard les
desveló, no volverán a ver su hijo con vida''

El criminal aguarda en la sombra
Comenzará entonces una desesperada pesadilla para los protagonistas, los cuales intentarán componérselas como puedan, para salvar a su hijo y salir airosos de tan peligroso entramado criminal. ''El hombre que sabía demasiado'' resulta por lo tanto un soberbio thriller plagado de adrenalina e intriga, en el que la tensión irá in crescendo de principio a fin. A destacar en sí prácticamente todos los aspectos que la componen, desde las magnas interpretaciones (tanto de los actores principales como secundarios), la ágil dirección, la excelente ambientación, escenificación, y demás aspectos técnicos, la genuina partitura de Bernard Herrman, un largo etc. La película es como una montaña rusa de sensaciones, su guión no deja un minuto de respiro, crimen, pistas falsas, acción y esas características gotitas de humor negro que tanto le gustaban a Hitchcock, son los ingredientes idóneos para una ensalada perfecta. En resumidas cuentas, estamos ante una vibrante joya del Séptimo Arte, otra de esas pruebas irrevocables que demostraban la gran valía de su autor para confeccionar prodigiosas obras maestras de suspense, con un sentido del ritmo y de la narración de la que muchos, podían intentar aprender, y más a día de hoy con tanto bodrio desperdigado por las pantallas.

Doris Day canta ''¿Qué será, será?'', canción ganadora de un Oscar

*MI MOMENTO FAVORITO: el instante en el Albert Hall, en el que está a punto de cometerse durante un concierto, el asesinato que ha supuesto el leitmotiv de toda la trama, cuya señal para ser cometido será el choque de los platillos de la orquesta.


Al hacer ''plas'' habrá un ''pum''

No hay comentarios:

Publicar un comentario