domingo, 29 de marzo de 2015

Mikey (1992) de Dennis Dimster


 
A pesar de su tamaño, Mikey (Brian Bonsall) es un asesino de cojones
Peliculilla con niñato asesino que a priori parece que pinta muy bien, el cartel es inquietante, el inicio potente y todo parece indicar que estamos ante un film, aunque de puesta en escena más bien malilla, entretenido e interesante. Pues nada más lejos de la realidad. "Mikey" es un bodrio. Realmente mala, y cuando digo mala, quiero decir rematadamente mala. Es una película verdaderamente nefasta, ridícula y estúpida. No achaco estas deficiencias a sus claras carencias presupuestarias, sino al desarrollo de la historia. Lo peor es que la película tiene una argumento aparentemente atractivo, pero el desarrollo hace que todo desemboque en el absurdo más absoluto. Y es que en resumidas cuentas, el film un montón de mierda. Es tan mala que provoca auténticos ataques de risa involuntarios. No hay más que echarle un vistazo a las descojonantes escenas en las que el nene protagonista se carga a sus víctimas, a cual peor y más absurda; en especial ésa en la que el mocoso mata a una ellas con una canica lanzada con un tirachinas, como si fuese un proyectil y ésta atraviesa la cabeza. Verdaderamente acojonante, vamos, ¡a cuánta gente se habría cargado Daniel el travieso, entonces!

¡Menuda pava es esta tía!, está claro que se está
rifando un martillazo y llevas todas las papeletas

Los hermanastros de Mikey (Jossie Bissett
y Whit Hertford -visto en ''Pesadilla en Elm
Street 5, el niño de los sueños
''
-)
Pero no sólo ésa es destacable como una de las muertes más ridículas de la historia, el ataque a la madre adoptiva es de antología, dejando además muy claras las carencias interpretativas de la pseudo-actriz que hace de este personaje. En fin, destaco únicamente a la magnífica Ashley Laurence, protagonista de esa obra maestra del género que es "Hellraiser", lamentablemente venida a menos en este malísimo telefilm. En fin, que nadie se deje engañar si se piensa que va a ver una versión de "El padrastro" pero con niño psicótico, "Mikey" es un bodrio malísimo, una película verdaderamente patética que gracias a Dios se haya en peligro de extinción. 

Aquí está Ashley Laurence (la gran prota de ''Hellraiser'')

El pobre James Bulger
R.I.P. (1990 - 1993)
*Como curiosidad, paradójicamente ''Mikey'' estuvo envuelta en una gran polémica cuando estaba a punto de estrenarse en Reino Unido, país en la que a día de hoy, por lo visto, continúa estando prohibida. No es que el film contenga ningún material ofensivo en sí que lo haya hecho meritorio de esta estúpida censura, pero coincidió su aparición con un hecho que traumatizó a Gran Bretaña; el aberrante y espeluznante asesinato de un pequeño de 2 años, James Bulger, a manos de Jon Venables y Robert Thompson, dos mocosos de tan sólo 10 años de edad. Dicho acontecimiento trastocó al país, sobre todo debido a la corta edad de los asesinos y la extremada violencia que demostraron a la hora de matar al pequeño, al que torturaron sin piedad. Los nenes posteriormente fueron juzgados como adultos y condenados, aunque creo que a día de hoy se encuentran en la calle y han rehecho sus vidas (¡válgame el cielo!). En fin, se ve que al hacer su aparición un film como ''Mikey'', que trataba precisamente el tema de un niño asesino, consideraron que era un atentado contra el buen gusto, estrenarlo y se decidió tal cual, como ya apunté, prohibirlo en el país. En lo personal me parece una treta absurda (siempre insistiré que el cine no puede ser culpable de ningún hecho atroz de la vida real, que chalados y dementes seguirán armando la de Dios es Cristo independientemente de que las mentes retrógradas proclamen erre que erre que la violencia en pantalla puede ser generadora de crímenes reales), pero bueno, así son las cosas. 

Los brutales asesinos, Jon Venables y Robert Thompson

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