miércoles, 23 de diciembre de 2015

Star Wars, episodio III. La venganza de los Sith (2005) de George Lucas



A éstos ya se les esfumó la magia
Bueno, por fin llegó el fin de la trilogía inicial que Don George Lucas se sacó de la manga para estirar el chicle de su creación más preciada y sacar pastaza en taquilla. ''La venganza de los Sith'' era un film clave ya que iba a suponer la visagra entre las ''nuevas'' pelis de la saga (cronológicamente las primeras) y las míticas de toda la vida, las conocidas y amadas por los fans durante dos décadas. En fin, a mí personalmente tanto ''La amenaza fantasma'' como ''El ataque de los clones'' no me habían emocionado precisamente, aunque debo decir que hubo una mejoría progresiva, la primera me pareció un morzullo y la segunda digamos que, menos morzullo, aunque en resumidas cuentas valían para pasar el rato y distraerse en medio de un aluvión asombroso de efectos especiales y parafernalia técnica de ésa que caracteriza por antonomasia a su creador. 

A los jedi les queda poco para que les den un poquito por el culo

El pobre Dooku (Christopher Lee)
no anda tan avispado en esta ocasión
Por ello, tampoco tenía unas espectativas muy altas en este tercer episodio y la verdad, no fui de ésos que esperaban su estreno como agua de Mayo, es más, ni tan siquiera la fui a ver al cine, directamente la vi en alquiler y sin unas ganas excesivas. Y debo reconocer que, fue mejor de lo que me esperaba. ''La venganza de los Sith'' es enormemente mejor que sus antecesoras, no llega a la altura de la trilogía clásica, pero sin lugar a dudas delató que Lucas se había puesto las pilas a la hora de hacer algo más sólido y más meritorio de visionar sin abochornar el espíritu que había caracterizado a la saga tanto tiempo. El film es de lo más oscuro, algo que no es de extrañar pues, todos sabíamos que la cosa iba a acabar como el rosario de la Aurora; a los jedi les dan por el culo, el imperio gana, Anakin se convierte en Darth Vader, Obi Wan se esconde con las orejitas caídas, el pobre y achacoso Yoda se pira para su ciénaga pantanosa y la pobre Padme Amidala la espicha tras parir a Luke y a Leia, ya todos conocíamos el pastel y hay que decir que Lucas por fin lo ofreció sin miramientos, sin ñoñeces ni hostias. 

Este Anakin ya no parece el buenín de antes

Pelea con el volcán Etna de fondo
Atrás quedaron las payasadas infumables de Jar Jar Binks y pasteles romanticones empalagosos, aquí sólo queda desgracia y tragedia, fundamental para situar la historia donde debía situarse. ¿Momentos a destacar? Bastantes, ese magistral combate entre Obi Wan y Anakin con las imágenes de la erupción del volcán Etna (veraz) de fondo, la rebelación del malvado emperador Palpatine como el villano y por supuesto, la reaparición más esperada, la de Darth Vader (el momento álgido y cumbre), ¡prodigioso! ¿Lo peor?, en mi opinión que quiten de en medio tan rápido al conde Dooku, ¡muy poco se lució aquí el magno Christopher Lee que había escapado victorioso y pletórico en la peli anterior! En resumidas cuentas, fue lo mejorcito que Lucas nos ofreció del universo ''Star Wars'' en algo más de veinte años, deja a la auténtica altura del vetún a los dos mojoncetes anteriores, ¡como debía ser!

¡Cuánto tiempo sin verlo en pantalla!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada