viernes, 11 de julio de 2014

Clase sangrienta (1989) de Rospo Pallenberg



Un jovenzuelo Brad Pitt, iniciándose en esto de actuar
Que a finales de los ochenta, el slasher ya estaba más que de capa caída, debido a la tan incesante y reiterativa repetición que se había hecho de su misma fórmula durante la década, era algo más que evidente y petardos como éste, dan clara muestra de ello. "Clase sangrienta" es ni más ni menos uno de las más vergonzosas y lamentables muestras de slashers mierderos que contribuyeron a sepultar el género y hundir bien hondo su ataúd, hasta que en 1996 un buen señor llamado Wes Craven, aliado con el magno aporte del guionista Kevin Williamson, lo resucitaron de manera brillante con "Scream". El film que nos ocupa es una cutre producción de serie B que divaga entre el thriller (protagonizado por adolescentes) y la comedia, dando como resultado una extraña mezcla que no resulta efectiva ni tomándonosla como un ejemplo de lo uno ni de lo otro (como thriller, no llega a ser lo suficientemente serio y como comedia, ni lo más remotamente divertida). La única peculiaridad que puede destacar a día de hoy, es que supuso el primer papel protagonista de por aquel entonces, un guaperas desconocido, llamado Brad Pitt (una película que seguramente el propio Pitt, habría querido sepultar bien hondo, dada su reputación actual). 

Roddy McDowall resulta verdaderamente patético

¿Es Brian (Donovan Leitch) un asesino?
El film toma como núcleo central, el lío amoroso que tiene una jovenzuela, Paula (Jill Schoelen, cara habitual en el género durante los ochenta), que tiene que decidir entre quedarse con el rebelde y chulito de Dwight (Brad Pitt), o por el más formal, pero con algún que otro signo de psicopatía latente, Brian (Donovan Leitch). Mientras tanto, el instituto al que van, se verá asediado por una serie de asesinatos, de los cuales, se desconoce (aunque se intuye a la legua) quién es su autor. La película, como ya he dicho, plantea una especie de thriller, manteniéndonos la incógnita típica de quién es el asesino y cuáles son sus motivaciones para matar a la peña. Lo que pasa es que el guión es una putísima mierda, su realización es aún peor y sus interpretaciones, andan por el estilo (ver a Roddy McDowall haciendo del director de la escuela, retratado como un personaje ridículo que se trasviste, da auténtica lástima). Por otro lado, si lo que buscamos (amantes de los slashers) es deleitarnos con alguna muertecilla vistosa, ¡naranjas de la China!, "Clase sangrienta" puede ser de todo menos sangrienta. 

Fotocopiadora mortal

¡Cuidado que se dobla el hacha de plástico!
La película es muy light y para colmo, los únicos asesinatos que pueden ser un poco más "fuertecillos" por así decirlo, están penosamente hechos (nada que ver con aquellas obras maestras de la casquería creadas por Tom Savini en clásicos anteriores); no hay más que ver esa escena en la que a uno le clavan un hacha en la frente (al estilo "Viernes 13") y se ve claramente como el hacha incluso de dobla, cantando a la legua que es plasticucho del malo (vamos, decir que es lamentable, es quedarse corto). Por sacarle alguna pequeña virtud, puede considerarse un film distraído y, debido a su cutrez, a ratos muy divertido. Además cuenta con el punto a favor de poseer esa nostálgica y magnífica puesta en escena ochentera. Eso sí, como película slasher me parece un auténtico insulto hacia el subgénero; con merecimiento ha quedado sumergida en el olvido colectivo y si todavía hay alguien que pueda recordarla, es meramente por la curiosidad de que sale Brad Pitt; único aspecto que puede incitar a algún/a que otra fan acérrimo/a del actor a localizarla y visionarla. Pero vamos, que ni por esto merece mucho la pena, el film es rematadamente malo. Llamándolo por su nombre correcto; ¡una mierda!

Desde luego Brian es muy rarito

No hay comentarios:

Publicar un comentario