sábado, 5 de julio de 2014

El ente diabólico (1978) de Norman J. Warren



Quemada y con muy mala hostia
¡Qué bodrio tan malísimo, por favor! Esta bizarrada británica tan extraña, cuenta como la quema de una malvada bruja desata una especie de maldición, de la cual irán siendo víctimas una serie de personajes, que irán pereciendo a lo largo del film, sufriendo sangrientas y crueles muertes. Fin de la historia, no hay lugar para más concisiones. ¿Qué puedo decir de esta infumable mierda? Pues eso, que es una soberana mierda, y con esto, en serio, le estoy haciendo justicia a la hora de emitir un juicio sobre ella, acorde con su calidad. La película es un auténtico horror, aburridísima, cutre a más no poder, con actores penosos y un guión verdaderamente patético (bueno, si es que podemos considerar que existió algo similar a un guión que le sirvió de libreto). 

El elenco de actores no tiene precio, de verdad

''¡Vaya, me pillas con lo puesto!''
Sus realizadores intentaron crear cierto atractivo creando asesinatos brutales al puro estilo de Dario Argento y otros fieras italianos de la década (véase Lucio Fulci por ejemplo), plagiando sin miramientos no sólo alguna muerte, por ejemplo, de "Suspiria", sino también intentando reproducir su estilo visual único (véase la preciosa fotografía colorista). No obstante la película resulta tan infumable que ni las tres o cuatro escenas grotescas que contiene (algo pasadas de rosca) logran llamar la atención. Gracias a Dios hoy en día se encuentra justamente olvidada junto a otras mierdas realizadas por este infame creador de caspa chapucera llamado Norman J. Warren, como "Satan's Slave" o "Inseminoid". Lo dicho, un auténtico mierdón que resulta todo un insulto al grato cine de terror de serie B de aquella época, no veo necesario dedicarle más palabrería a un engendro semejante.

Cristales como armas mortales, ¡muerte 100% Dario Argento!

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