lunes, 15 de junio de 2015

Jurassic World (2015) de Colin Trevorrow


 
Así de moderno luce el nuevo parquecito
Bueno, pues esta tardía nueva secuela de ''Parque Jurásico'' según parece está generando opiniones muy enfrentadas, unos apoyan que es una digna continuación, espectacular y que ha cubierto las expectativas positivas volcadas en ella, y otros simplemente la tachan como un bodrio demasiado fantasioso y una tomadura de pelo comparada con el clásico original. Desde luego yo le dedico mi más sincero aplauso, ''Jurassic World'', sin aportar mayores sorpresas (algo que me esperaba de antemano), me ha gustado mucho. Como secuela me pareció la mar de correcta, es entretenida, muy amena, frenética y está muy bien realizada (vamos, en comparación con la cochambrosa tercera parte de la saga, es una absoluta joya merecedora de ser glorificada). Simplemente aporta lo que prometía, acción a raudales, efectos especiales de calidad, un excelente acabado técnico y un buen porrón de dinosaurios más desfilando por la pantalla. 

El valiente prota, Owen (Chris Pratt)

Domesticando a los velocirraptores
La verdad es que los que escupen sobre ella tanto, no sé exactamente qué se esperaban ver, yo fui al cine bien concienciado de lo que me iba a encontrar y no sólo no me defraudó, sino que hasta me llegó a emocionar, y esto lo entenderán los más nostálgicos (escuchar nuevamente esa gloriosa partitura de John Williams en pantalla grande tras tantos años, incluso hizo que se me erizara la piel). Lo que más me gustó es que, desde mi punto de vista, aparte de ser una buena secuela, también funciona como un genial homenaje al clásico original, mantiene cierto toque, al que yo denomino ciertamente retro, que hizo que me introdujese de lleno en esta nueva historia. Básicamente me pareció un blockbuster a la antigua usanza pero modernizado, el mejor de los aciertos sin duda, presentando un esquema muy clásico, algo poco usual en la matraca que te exponen en las taquillas hoy en día, lo cual delata que se esmeraron en ser respetuosos al material que tenían entre manos. 

El prota, con su churri Claire (Bryce Dallas Howard), en problemas (¡cómo no!)

La pareja de infantes (Ty Simpkins y Nick Robinson)
también pasarán momentos complicados en el parquecito
A destacar ese nuevo monstruo (porque es un monstruo -eso sí, creado por el hombre, el mayor de los monstruos-) que resulta ser la nueva creación de este nuevo ''Jurassic World'', el Indominus Rex, un armatoste cruel e imparable donde los haya, mutado a través de los genes del T-Rex, mucho más cabrón y destructivo que cualquier otra especie vista hasta el momento. Se agradece la incorporación en determinadas ocasiones de efectos especiales tradicionales (en un momento determinado aparece un gigantesco animatronic -nada de trucaje digital- de un dino que me impactó de lo sorprendentemente realista que resulta) y que, a pesar de la abundancia de digitalización, los efectos visuales son la mar de convincentes y presentan una calidad arrolladora. También me convenció el casting, Chris Pratt está la mar de convincente como un adiestrador de los velocirraptores (los cuales se convertirán en sorpresivos aliados de los humanos en determinado momento, aunque también esto ocasionará sus estragos), la hijita del director Ron Howard, Bryce Dallas Howard (actriz que no me iba mucho) también está bastante bien (por cierto, increíble que el personaje aguante todo lo que aguanta colocada sobre unos zapatos con prominentes tacones), la inevitable pareja de infantes (Ty Simpkins y Nick Robinson) tampoco resulta un incordio como en otras ocasiones y el mejor de todos, el recordado recluta ''Patoso'' de ''La chaqueta metálica'', Vincent D'Onofrio, se marca todo un personajazo como villano del cotarro. 

El Indominus Rex se las trae, cabrón como él solo

El villano del cotarro, Hoskins (Vincent D'Onofrio)
En resumidas cuentas, ''Jurassic World'' me parece la sensación del momento, la mayor parte de cine actual se asemeja a un arsenal de boñigas apestosas, así que ésta concretamente se despunta como un soplo de aire fresco dentro del mundillo de los blockbusters de calidad (de ésos que hace tanto tiempo que no son habituales), sin mayores pretensiones ofrece lo que promete, es apoteósicamente deslumbrante desde el punto de vista visual, es la mar de entretenida y vuelve a posicionar bien alto el nombre de la saga jurásica, omitiendo la cagada que supuso el mojón de la tercera parte, así que me parece que son motivos de sobra para ir a disfrutarla en pantalla grande. El éxito parece ir acompañándola, sólo en este fin de semana ya ha recuperado la inversión gastada en ella con más de 200 millones de dólares recaudados sólo en taquillas norteamericanas, ¡un increíble récord!

Hora del aperitivo

*MI MOMENTO FAVORITO: me veo en la obligación de señalar la desgraciada muerte del personaje de Zara (Katie McGrath). Esta pobre se lleva el peor destino de la película, durante unos minutos vivirá una agonía terrible, que comenzará cuando un Dimorphodon (un bichejo volador), la levante por los aires. El resto, mejor verlo. Insisto, ¡pobrecilla!

¡La que te espera, maja!

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