martes, 9 de junio de 2015

¡Quiero vivir! (1958) de Robert Wise


 
La protagonista, Barbara Graham (Susan Hayward) en prisión
Desolador drama carcelario basado en hechos reales dirigido por el maestro polifacético Robert Wise. En él se nos cuenta la historia de una mujer Barbara Graham (inconmesurable Susan Hayward, que se llevó un Oscar merecidísimo a la mejor actriz), la cual es injustamente inculpada en un caso de asesinato por unos maleantes y condenada a morir en la cámara de gas. Como ya he dicho, se trata de un hecho real recopilado a través de artículos del caso, dando lugar a un guión excelente que retrata los últimos momentos de una mujer que ante todo quería vivir, a pesar de conocer su destino de antemano. La peli compone un alegato absoluto contra la pena de muerte. El film presenta a una apoteósica Susan Hayward que se come la pantalla, su interpretación es magnífica, representando a la perfección los sentimientos y sensaciones de una mujer en un entorno hostil, como es una prisión, siendo conocedora de lo que le queda de vida. 

La ejecución de la mujer es inminente

La prota está bien envuelta por un grupo de secundarios que la arropan bastante bien (aunque ella por supuesto destaque por encima del resto). Ayuda mucho también a generar dramatismo, la puesta en escena sombría del interior de la cárcel, con esa cuidada fotografía en blanco y negro y esa jazzística banda sonora que evoca por momentos al cine negro. En resumidas cuentas un clásico la mar de loable, con denuncia y dramatismo al por mayor, con una increíble y potentísima última media hora.

El trago más duro, la cámara de gas

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