lunes, 1 de junio de 2015

Más allá del terror (1980) de Tomás Aznar


 
¡Qué chulos son estos quinquis!
Aquí tenemos un auténtico esperpento de película, una ''joyita'' de la caspa más cutre patria. Una especie de mezcla entre el llamado cine quinqui que se realizaba en España a principios de los ochenta (véase pelis al estilo ''Colegas'' o ''Navajeros'') con terror sobrenatural; el resultado no puede ser más lamentable. La peli trata sobre unos indeseables gamberros, un grupito de violentos pandilleros que van por ahí atracando a todo el que se les pone por delante, que se meten en la casa de una familia acaudalada y hacen una auténtica escabechina en su interior. Tras cargarse a la vieja propietaria de la casa -podrida de millones la jodía- y al pequeño nieto de ésta (al que fríen entre llamas, ¡vaya cabrones!), los quinquis acaban llegando hasta una iglesia abandonada, donde recibirán su justo castigo por parte de las fuerzas del más allá. 

El pobre niño a punto de freirse
 
¡Estos zombies son tremendos!
Al final todo se resumirá a un espectáculo de tetas (el erotismo gratuito estaba a la orden del día en España teniendo en cuenta los años de la transgresión), violencia gratuita, sangre, lenguaje soez, espíritus toca-pelotas y un puñado de efectos sonrojantes y bochornosos. Firma la peli un tal Tomás Aznar (que no, que no tiene absolutamente nada que ver con el que fuera presidente del gobierno del PP en España) y en su guión colaboró el mismísimo Juan Piquer Simón (el cual también ejerció como productor), realizador de esos clasicazos bizarros de terror hispano llamadas ''Mil gritos tiene la noche'' y ''Slugs, muerte viscosa''. La película es, en resumidas cuentas, una atroz mierda, es mala en todas sus facetas, pero bueno para todo aquél fan del cine casposo retro puede suponer una atractiva pieza a descubrir.

Gore de baratillo

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