viernes, 8 de julio de 2016

Escalofrío (2001) de Bill Paxton



Dad Meiks (Bill Paxton) con sus hijos Fenton
(Matt O'Leary) y Adam (Jeremy Sumpter)
''Escalofrío'' es una película espeluznante, un grandioso relato que mezcla el thriller, con el drama y el terror psicológico. No esperéis nada desagradable, ni gore ni nada de eso, no lo necesita, la película basa su atractivo en un relato tenso y que fácilmente acaba enganchando al espectador. Sorprendente de verdad, el debut en la dirección del actor Bill Paxton (habitual del cine de James Cameron, visto en ''Terminator'', ''Aliens, el regreso'', ''Titanic'', etc.) que además también desempeña una magna labor actoral, como uno de los personajes principales y el de mayor atractivo en la historia. Paxton es un padre de familia aparentemente ejemplar, es granjero, un hombre sencillo y muy religioso que cuida y protege a sus dos hijos pequeños. Pero un día, rebela a los niños que en nuestro mundo hay personas que no son lo que parecen, que realmente son demonios y que tienen que ser eliminados, así pues Dios le ha encomendando la misión de acabar con ellos; o sea que empieza a secuestrar determinadas personas que según ''el mandato divino'' son malvadas, y las asesinará, todo con los niños como testigos. 

Es hora de matar ''demonios''

Fenton de adulto (Matthew McConaughey)
Todo esto es narrado a modo de flashback por uno de los pequeños ya crecido (interpretado por Matthew McConaughey), que le relata todo lo acontecido a un policía que lleva tiempo investigando una serie de asesinatos, que según le cuenta éste, son cometidos por su hermano, el otro de los niños que quedó profundamente trastornado por los quehaceres de su padre y que continuó con esa labor ''glorificadora''. Ambas acciones, la actual y la pasada (desarrollada en los años setenta) se van interrelacionando aportando datos interesantísimos y reservándose un magno e increíble giro argumental que me dejó la mar de sorprendido. A destacar a parte de la interpretación de Paxton, la del pequeño Matt O'Leary (como uno de los niños), que se roba la película sin lugar a dudas. La ambientación es soberbia, en todo momento uno palpa algo en el ambiente que intranquiliza, y el componente dramático está genuinamente tratado. El film es magnífico, toda una grandiosidad dentro del género que sin embargo no captó demasiado la atención del público. A mi me parece absolutamente imprescindible, un trabajo hecho con gran profesionalidad y la mar de sólido y original.

¿Puede ser esta mujer un demonio?

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