lunes, 18 de julio de 2016

Sueños radiactivos (1985) de Albert Pyun



Futuro devastador
¡Pedazo de clásico de serie B ochentero! ''Sueños radiactivos'' es una película que siempre me fascinó. Sí, es precaria, de bajo prespuesto, cutrecilla y todo lo que se quiera decir de ella para ''defenestrarla'' en base a sus limitaciones, pero es un pedazo de joya retro de la hostia. La historia se desarrolla en un futuro postapocalíptico, tras la Tercera Guerra Mundial, la Tierra (como bien marcaba el subgénero de las catástrofes post-nucleares) es un desértico paraje, repleto de pobreza y de subsistencias (muy al estilo ''Mad Max 2''). Se nos presentan a la pareja de protagonistas (en plan ''buddy movie'' o peli de ''colegas''), dos tipos que han vivido muchos años en un refugio anti-nuclear y se han leído un montón de novelas detectivescas y de misterio (así para matar el tiempo). Total, que salen al mundo exterior y se creen dos detectives, y bueno, la verdad es que se irán viendo metidos en cada berenjenal, ¡telita fina!

El neón siempre presente en los ochenta

Punkies moteros
Como bien marca el argumento de una peli de cine negro, los dos protas se verán enmierdados en un juego peligroso, donde deberán pelear por sus vidas, a consecuencia de su encontronazo con la perversa femme fatale de turno (la guapísima y sensual Lisa Blount, que en paz descanse). El resto lo componen una lucha por la supervivencia, bandas de punkies (a lo ''Mad Max'', claro), mutantes, personajes de lo más dispares, ambientación retro al máximo, música discotequera made in 80s (la banda sonora es una pasada), luces de neón, acción, tiros; vamos todo frenesí. No cabe duda ''Sueños radiactivos'' no es una buena película, su ambientación es muy de andar por casa, sus efectos chunguetes y en resumidas cuentas, todo su apartado escénico es el característico de una peliculilla de baja categoría destinada a decorar los estantes de obsoletos videoclubes, como siempre digo. Pero, ¡mola!, esa puesta en escena sucia y kitsch, esos decorados de cartón piedra tan de su época, esa hilaridad, y ¡esas canciones!, en la peli se oyen temazos como GUILTY PLEASURES, SHE'S A FIRE o RADIOACTIVE DREAMS, en conjunto supone una inyección de adrenalina al devoto fanático de la década a la que pertenece.
 
La guapa y peligrosa femme fatale (Lisa Blount)

Se nota el ramalazo ochentero
Es sin duda una de esas piezas de serie B con identidad propia, dignas de rememorar, pertenecientes a un momento en el que la propia serie B tenía su huequecito y era respetuosa con lo que ofrecía, a día de hoy eso no existe, directamente ya no hay serie B sino Z, es lamentable la cantidad de mierdas que se hacen hoy en día sin que posean un ápice de la emotividad de estas joyas clásicas. En definitiva que me encanta la película, con sus defectos inclusive, me tocó la patata (adoro la escena en la que aparece Lisa Blount con un llamativo traje con lucecitas rojas insertadas en la tela de ¿polipiel?). Por cierto, sale George Kennedy (que dicho sea de paso, el pobre murió hace bien poquito, R.I.P.), es curioso como el hombre -ya en decadencia- se refugió en productillos como estos, teniendo en cuenta que era poseedor de un Oscar incluso, ¡cosas de la industria del cine!

Por aquí andaban George Kennedy -R.I.P.- (1925 - 2016)

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