miércoles, 6 de julio de 2016

Maniac Cop (1988) de William Lustig



Hay un poli psicópata suelto
Todo un clasicazo de la serie B más macarrónica de los ochenta, una peliculilla de auténtico culto para los amantes de la caspa, que presentó todo un villano memorable que incluso hasta contó con su propia saga, me estoy refiriendo al poli psicópata Matt Cordell. La historia me parece bastante original, desde luego, trata sobre una serie de crímenes que asolan Nueva York, en los que las víctimas presentan síntomas de extrema violencia. La cuestión es que según declaraciones varias, el asesino es un policía, lo cual pondrá en jaque a todo el mundo y se desatará el caos. En efecto, el causante es el difunto Matt Cordell, un policía que fue asesinado brutalmente, después de haber sido encarcelado, por unos reclusos a los que él mismo ayudó a meter entre rejas. Cabreado contra un sistema al que juró defender y que le propició la muerte, el Cordell zombie no parará de impartir su violenta y sangrienta justicia personal, a no ser que alguien consiga detenerlo. 

El prota, el agente Jack Forrest (Bruce Campell)

Este psicópata es un bestiajo
Bueno, el film supuso la unión de un dueto de personalidades con bastante caché dentro del género de terror de clase B, el guión viene firmado por Larry Cohen (creador de esa mítica saga del bebé asesino de ''Estoy vivo'') y está dirigido por William Lustig (responsable de la magna ''Maniac'' y de ''Vigilante'') y dentro de sus limitaciones, está muy bien constituido, la acción está narrada con pulso y agilidad y está filmado con solvencia técnica. En el reparto también se encuentran rostros habituales del género, véase a Bruce Campbell (prota de la saga de ''Posesión infernal'') o a Tom Atkins (visto en ''La niebla'' o ''El terror llama a su puerta''), amén de un cameo del boxeador Jake La Motta (aquél que interpretó Robert De Niro en ''Toro salvaje'' y que le valió un Oscar a éste). Pero sin dudas, la aparición más memorable es la de Rober Z'Dar, mítico antagonista del cine de los ochenta, cuyo rostro peculiar le propició interpretar a dispares villanos en múltiples películas y que aquí hace del psicópata Matt Cordell. 

El poli Matt Cordell (Robert Z'Dar) siendo asesinado...

Z'Dar falleció el año pasado, tenía una enfermedad que le causaba el crecimiento anormal de varios huesos de su cara, concretamente el maxilar inferior, lo que facilitó su aspecto terrorífico para este personaje. Destacar del film también, desde su punto de vista estético, ese aire sucio de la ciudad de Nueva York, inseguro y oscuro que por ejemplo Lustig ya había sabido retratar en pelis anteriores suyas. En definitiva, es un film muy recomendable, no es una maravilla, obviamente, pero no hay ningún fan de la serie B de la década que se lo pueda perder.

...pero su venganza de ultratumba será terrible

No hay comentarios:

Publicar un comentario