martes, 22 de septiembre de 2015

El secreto de los fantasmas (1987) de Roland Emmerich



Jason Lively y Jill Whitlow (protas también otra
joyita ochentera, ''El terror llama a su puerta'')
Con este film el alemán Roland Emmerich (futuro director de superproducciones tales como ''Independence Day'', ''Stargate'', ''Godzilla'' o ''El día de mañana'') pisó suelo americano y, muy al estilo de su anterior film ''El secreto de Joey'', el director se propuso construir una historia para todos los públicos (amén de algún toquecito un tanto siniestro) rollo familiar, muy al estilo de las producciones de Spielberg, dando como resultado una nostálgica y lamentablemente desconocida joyita la mar de entrañable. La peli, de toque típicamente adolescente, nos cuenta como un par de jóvenes directores de cine amateurs, reciben la noticia de que uno de ellos va a recibir la herencia de su abuelo fallecido, el cual tenía un buen pastizal. La decepción será máxima cuando lo único que recibiré el muchacho, sea un reloj propiedad del muerto.  A priori el chisme no tiene mayor valor ni interés, sin embargo los chavales no tardarán en darse cuenta de que se trata de un aparato muy especial y fuera de lo común, y es que alberga el espíritu del mayordomo del abuelete (una simpático ''bichito'' que resulta un curioso cruce entre E.T. y Yoda de ''La guerra de las galaxias''), el cual les ayudará a encontrar la fortuna perdida que éste oculta en su antigua mansión, ahora utilizada como estudio de rodaje. 

Este reloj es la pera limonera

El villano (Paul Gleeson, también ''el malo'' de otro
clásico ochentero, ''El club de los cinco'')
La peli posee fantasía, aventuras, cierto toque de comedia e incluso alguna escenita ''aterradora'' (eso sí, light). Mola el dato de que uno de los protas, el aspirante a director de cine, sea un ultrafanático admirador del cine de terror y que tenga la casa decorada con posters de viejas pelis de terror fácilmente reconocibles para los fans del género, a la par de ofrecer algún que otro simpático homenaje referencial al propio género (véase el simpático prólogo). La peli es una coproducción alemana y americana, aunque eso sí posee el aspecto característico de las pelis teen made in Hollywood de los ochenta. Como dato curioso aparecen en los roles protagonistas, Jason Lively y Jill Whitlow, quienes ya habían sido pareja un año antes en la fabulosa ''El terror llama a su puerta'', y que repiten papeles bastante similares. A destacar el diseño del muñequito del mayordomo, el cual resulta muy tierno y entrañable y la cojonuda atmósfera del film (en ocasiones emula bastante gratamente a un film de terror). 

Un muñequito la mar de entrañable (a medio camino entre E.T. y Yoda)

En resumidas cuentas la peli es un magnífico vehículo de distracción y entretenimiento, posee ese toque tan característico de la época único para que los nostálgicos de la misma disfruten de lo lindo con su visionado. A mí personalmente me encanta, y me parece un film muy recomendable para todos aquéllos a los que les molen films como ''Regreso al futuro'', ''Los Goonies'' o la propia ''E.T.'', sin lugar a dudas va muy en la línea de éstas, aparte considero que merece más reconocimiento.

En busca de la herencia extraviada

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