miércoles, 27 de enero de 2016

Aenigma (1987) de Lucio Fulci



Pobre víctima de broma macarra
Tras ''El destripador de Nueva York'' comenzó una etapa bastante regulera para Lucio Fulci. Bueno, en general, el último tercio de la década de los ochenta y sobre todo, los primeros noventa resultaron una época nefasta para la antaño buenísimo terror italiano, los grandes del género de este país comenzaron a decaer de tal manera que el que había sido un máximo exponente de joyas de horror de calidad (me refiero a Italia en su conjunto) acabó viéndose consumido a unas cenizas de las que jamás logró resurgir. Digo esto porque el film que nos ocupa ''Aenigma'' es una clara muestra de ese agotamiento de ideas, y de esa pobreza escénica y artística en el que estos realizadores habían caído. Y es que poco de Fulci se puede presenciar en un bodriete como ''Aenigma'', por no decir prácticamente nada. 

Tensión sexual entre profe y alumna sexy

Posesión irrefrenable
El film es una especie de mezcla de la genuina ''Carrie'', con tintes de esa otra rareza llamada ''Patrick'', o sea, una joven es puteada y víctima de bullying por parte de sus compañeros de un internado en el que se encuentran y, como consecuencia de una broma pesadísima, la pobre chica acaba en coma profundo. Aquí, lógicamente no acaba la cosa; al poco tiempo llega al internado una joven americana (muy mona ella y muy buenorra) y resulta que, sin explicación aparente, el espíritu de la damnificada por la broma se le mete dentro del cuerpo y comenzará la esperada venganza sobrenatural. La cosa es que las muertes que irán sucediendo a lo largo de la peli, para castigar a los atormentadores de la chica del principio, son de lo más ilógica y demencial. La escenografía es de pena, se nota la precariedad estética por todos los lados, la realización es cutre y poco profesional (nada que caracterizase al Fulci de los buenos tiempos) y los efectos son de traca. 

Aparición demencial

Caracoles asesinos
Destacan un par de escenas curiosas (porque las muertes son tan ilarantes y ridículas que hasta son llamativas) como ésa en la que una de las víctimas es estrangulada por su propio reflejo del espejo y otra acaba pereciendo con el cuerpo totalmente cubierto por caracoles (¡menuda escenaca viscosa y asquerosilla!). Mención aparte merecen los actores, ¡menuda puta mierda de intérpretes!, me pregundo de donde los sacarían porque no pueden ser peores, ni los amateurs más lelos del mundo lo habrían hecho tan mal, tan forzados, tan estáticos. Por no hablar de lo deprimente de la puesta en escena, la peli se rodó en Yugoslavia (de cuando era Yugoslavia, claro), y a pesar de que intentan hacer que la acción se desarrolla en Estados Unidos, canta a la legua que el entorno poco tiene que ver con algo semejante a lo ''americano''. 

Muerte muy ''casual''

Todo en conjunto da como resultado un truño de tres pares de cojones, una ponzoña tan excesivamente chunga que hasta ha conseguido cierto culto entre los seguidores del cine más casposo. Y bueno, hay que decir que ''Aenigma'' es de esas pelis que de tan malas, son hasta ciertamente entrañables. Pero no podemos olvidar que tras su dirección se encuentra uno de los grandes del género y por supuesto, hay que exigirle un mínimo de calidad que desde luego ''Aenigma'' no tiene ni por asomo.

''Vas a morir, lela''

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