lunes, 4 de enero de 2016

La pequeña princesa (1939) de Walter Lang



La ''princesita'' Sara Crewe (Shirley Temple)
Adaptación de una novela de la escritora británica Frances Hodgson Burnett, experta creadora de historias infantiles, la cual se elaboró para el lucimiento de la niña prodigio del momento, Shirley Temple, que aquí interpreta a Sara, una niña adinerada y ojito derecho de su papi, un oficial del ejército, el cual la deja en un internado al tener que marchar a combatir en la guerra. La niña, que es bastante repipi, se convertirá en la envidia de la bruja gobernanta del lugar, la señora Minchin (Mary Nash), la cual no tendrá ningún reparo en convertirla en una explotada sirvienta, cuando lleguen noticias de que el padre de la niña, seguramente, haya muerto en el frente. Será cuando la pequeña Sara comience a vivir un infierno y comience desesperadamente la búsqueda de su padre, porque ella está convencida de que no está realmente muerto. He de decir que yo conocí esta historia en mi infancia, gracias al posterior remake que Alfonso Cuarón llevó a cabo en 1995, el cual se tituló ''La princesita'', una película preciosa y emotiva que me cautivó. Fue tiempo después cuando supe de la existencia de esta anterior adaptación del mismo relato y por mera curiosidad me animé a buscarla y verla. 

Sara con su padre (Ian Hunter)

Sara con la cabrona de la Srta. Minchin (Mary Nash)
Y bueno, tengo que decir que la película, en efecto es bonita, está bien realizada, su fotografía en color es bastante bonita y en resumidas cuentas cumple con todos los requisitos que se han de esperar en una peli de tipo familiar. Shirley Temple está muy correcta en un papel hecho a su medida (en su línea, casi siempre hizo personajes similares y cumplía de sobra, no por nada se convirtió en la estrella infantil que fue); comentar que este papel le llegó prácticamente un poco de rebote, después de que no fuese cedida a la Metro para hacer de Dorothy en ''El mago de Oz'', papel que inmortalizó Judy Garland (y que puestos a comparar dicho film resulta mucho más emotivo y digno de glorificar como clásico que el que nos ocupa, sin desmerecerlo por supuesto). La lástima es que vi anteriormente su remake y la verdad, me gustó mucho más, es mucho más conmovedor y mucho más emotivo, Alfonso Cuarón además le añadió un toque ''mágico'' por así decirlo, incorporando ciertos elementos de fantasía que engrandecieron la adaptación cinematográfica. 

La pobre Sara se verá convertida en una sirvienta explotada

Pero bueno, esta ''pequeña princesa'' no deja de estar bastante bien, si nos ahorramos comparaciones (porque la otra es más conocida) y la sabemos situar en su época concreta (obviamente es más precaria en cuanto a puesta en escena debido a la distancia temporal que las separa) y disfrutarla como película ingenua e infantil que es. No está nada mal, por momentos es bastante tierna, merece la pena rememorarla como el pequeño clásico que es. 

El papi está algo desmemoriado

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