lunes, 11 de enero de 2016

La pesadilla despierta (1980) de Arthur Jeffreys



La pobre prota, Linda (Salee Young), siendo violada
Una cinta exploitation de bajo presupuesto que, como muchas otras, siguió el esquema presentado por las magnas joyitas del subgénero, ''La última casa a la izquierda'' y ''La violencia del sexo''. En la línea pues, marcada ya por éstas y otras tantas, ''La pesadilla despierta'' no pretende mostrar nada nuevo y nos ofrece otra historia de violación y posterior venganza violenta llevada a cabo por una desequilibrada mujer víctima de una traumática y atroz experiencia. Nuestro protagonista, nada más comenzar el film, es asediada por cuatro hijos de puta en un establo que, la violan sin piedad. La pobre, lógicamente, queda medio ida y tras pasar una temporada bajo tratamiento psiquiátrico, vuelve a casa con su marido quien, lejos de cuidarla, la dejará como cosa perdida mientras se va a encontrarse con su amante. 

La pobre pasando una terrible y atroz experiencia

Linda no encuentra apoyo en su marido Matt
(el ex-actor porno Harry Reems)
La mujer comenzará a tener terribles visiones, las cuales acabarán cumpliéndose, cuando unos jóvenes gamberros irrumpan violentamente en su casa para, ¡madre mía, qué mala suerte tiene la pobre!, sobrepasarse con ella. Será cuando la desvalida mujer se verá presa de una ira homicida al revivir en sus carnes su aterradora experiencia inicial y protagonice un baño de sangre de aúpa (¡bien merecido se lo tienen esta panda de cabrones!). Bueno, ''La pesadilla despierta'' es un film visualmente bastante patatero. Su apartado técnico es bastante cutre, la puesta en escena es la típica de un telefilm de sobremesa y la verdad, su desarrollo es algo lento, pues salvo los cinco minutos iniciales y la media hora final, poco ocurre realmente interesante (o sea, el tramo que equivale a la violación y la venganza correspondiente de la prota). La parte central pues, es bastante lenta, monótona y algo pesada, tomando protagonismo una trama secundaria (véase la infidelidad del esposo desgraciado para con la pobre protagonista) que no acaba teniendo mayor relevancia. 

Castigando a un violador

Eso sí, cuando la peli logra remontar, lo hace con creces y al menos nos oferta un desenlace bastante potente, en el que la violencia y la sangre dominan la escena. La actriz que interpreta a la pobre víctima y posterior victimaria lo hace muy pero que muy bien, y en líneas generales es lo más destacable de todo el conjunto que compone la cinta. La película no es nada del otro mundo, otra más dentro del gran universo que compone el cine exploitation, pero sin lugar a dudas es una pieza la mar de curiosa para completistas de dicho subgénero, no deja de ser disfrutable a grandes rasgos, dentro de su precariedad. 

¡Vas a violar a tu puta madre!

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