sábado, 23 de enero de 2016

El mutilador (1985) de Buddy Cooper



Grupito de amiguetes con pocas neuronas
Aquí otro slasher ochentero, de regulera calidad, hecho para el disfrute de los fans de este subgénero tan popular durante dicha década. ''El mutilador'' (el título ya es sugestivo) no presenta absolutamente nada novedoso, es un film rutinario y nada sorprendente, a la par de cutre y patatero desde el punto de vista visual. La historia es un poco de traca, el prólogo nos enseña a un niño al que no se le ocurre otra cosa que jugar con la escopeta cargada de su papi (¡qué descuidado el tío, vaya tela!) y accidentalmente le pega un tiro a su mami, que está haciendo las tareas domésticas, y la mata. Esto provoca en el padre una crisis nerviosa de mucho cuidado, lo cual lo acabará convirtiendo en el psicópata mutilador que apunta el título. Pasan unos cuantos años y este niño, ya crecido (aparenta ser un adolescente, aunque el actor tiene tranquilamente como decía Lina Morgan, unos ta y tantos de serie) decide ir con unos amigos a una casita en la playa que tiene, a pasar el fin de semana (lo típico vamos). 

Psicópata al acecho

La exhibicionista nunca tiene un buen fin
Los chavales representan el estereotipo claro de cualquier slasher, la chica fresca (víctima potencial), la virgencita casta (¿sabemos quien sobrevivirá no?), el tonto del culo que se pasa haciendo el memo todo el rato (¡cómo peligra su cuello!) y así sucesivamente se completa el grupito de ''corderitos'' que van directos al matadero. Y es que, el papi chalado, está en la casita y cuando vea que estos ''niñatos'' intrusos van a perturbar su estado zen, pues agarrará un hacha (o el arma que tenga a mano) y procederá a..., ¿hace falta que lo diga?, creo que no. Pues bueno, ''El mutilador'', como ya dije, es un film de bajísimo presupuesto, de realización muy amateur y una evidente precariedad de medios que le se notan claramente en la pantalla. Los actores son nefastos no, lo siguiente, el casting de palurdos para nada profesionales no puede ser más lamentable, lo cual no es tan malo puesto que sabemos que la mayoría de los personajes van a acabar cortados en cachitos, así que tampoco es que nos dé por apiadarnos en exceso de ellos. 

Empieza a derramarse la sangre

Eso tiene que doler mucho
La única presencia que podría destacar anecdóticamente es la de Ben Moore, el cual ya había tenido una participación actoral en un mitiquísimo clásico del gore muy primario, ''2000 maniacos''. Lo que se podría destacar de la película (tratándose de un slasher) es que es bastante agresiva, los asesinatos están currados (el maquillaje es bastante bueno) y en ellos abunda la sangre; esto siendo sinceros al menos la hace algo más rescatable dentro del amplísimo universo de slashers de tercera (o cuarta) que se hicieron durante los ochenta, para adornar los estantes de los videoclubes. Sin más, es una de tantas, para los fans del cine de psycho-killers que no sean muy exigentes puede resultar entretenida y como mínimo un poquito interesante, obviamente el que busque una peli de calidad decente, que ni se moleste en dedicarle ni cinco minutos. 

En cada momento alguien puede perder la cabeza

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