martes, 4 de agosto de 2015

Colegialas violadas (1981) de Jesús Franco



Psicópata con máscara de Mikey Mouse
Que a principios de los ochenta el slasher era el subgénero predominante dentro del terror era un hecho y tito Jess Franco, creador como nadie de basuras infumables, quiso aportar su granito de arena. Así nació ''Bloody Moon'' (bochornosa y lamentablemente titulada en España como ''Colegialas violadas'', algo que no tiene nada que ver, no sólo con su título internacional, sino con el tema de la propia película, parece más propio de un mojoncete del destape), una coproducción hispano-germana que intentó explotar la tan recurrente fama slasher del momento. En sí, ''Bloody Moon'' presenta una estructura más cercana al thriller, concretamente al giallo italiano, que al slasher americano en sí (aunque las referencias presentes de éste son más que evidentes), ya que se nos presenta una trama de misterio, que la protagonista ejerciendo sus labores de investigadora, deberá descubrir. 

Un cutis muy fino

Bellas colegialas...
La historia trata sobre un grupo de jovencitas procedentes de diversos países, que llegan a España, a Alicante concretamente, a estudiar en una academia de español (con el doblaje se cambia y lo que estudian es inglés, ¡en fin!). El lugar donde se alojan es un agradable resort con bungalows que disponen de todas las comodidades para pasar una estancia la mar de acogedora. La pega es que aparece en escena un peligroso psicópata que irá cargándoselas una por una, mediante sangrientos y crueles métodos. Se presentan una serie de sospechosos (como ya dije, al estilo giallo) y los motivos que llevan a este psycho killer a despedazar a las pobres muchachas, no irán siendo conocidos hasta cercano el tercio final del film. Por lo tanto lo que tenemos es un thriller en su forma, al que Jesús Franco incluyó particulares ramalazos del slasher, para darle bombo al film de cara a su distribución. 

...que tendrán trágicos y sangrientos finales

La asustadísima protagonista (Olivia Pascal)
Es meritorio decir que la película está bastante bien filmada (fotografía cuidada, buenos encuadres, atmósfera trabajada) lo cual es casi sorprendente viniendo de su director, cuya mayoría de trabajos son meritorios de ser denominados como roña casposa y basura fílmica de lo extremadamente cutres que resultan. Pero, la verdad es que en este caso, la factura visual del film es muy buena. A destacar detalles como ese curioso homenaje que se le dedica a la gran ''La noche de Halloween'' de John Carpenter, con la cámara subjetiva mirando a través de los ojos de la máscara (de Mikey Mouse) del psicópata y algún que otro asesinato muy sangriento (aunque en ocasiones los efectos de maquillaje resulten un tanto cantosos, véase ése en el que una chica es decapitada con una sierra circular, donde se nota que la fémina es sustituida descaradamente por un maniquí). 

Alguna ha perdido la cabeza

Pocas van a quedar con vida
Lo que me jode del film es una determinada escena en la que vemos como uno de los personajes (el guaperas ligón e idiota) decapita a una serpiente con unas tijeras de podar, de forma explícita y real (sin trucajes ni efectos), ya he expuesto en otras ocasiones lo repulsivo y asqueante que me supone que se emplee violencia física real contra los animales para la filmación de cualquier pieza audiovisual (bueno y cualquier otro espectáculo que requiera de la tortura animal para divertimiento de otros, a los que no les voy a dedicar un calificativo), así que no puedo más que decir que dicha escena me parece insultante y lamentable. Obviando este detalle tan grotesco y de mal gusto, decir que ''Bloody Moon'' no está mal del todo, como película de sus características puede ser perfectamente disfrutable y me atrevería a decir que se encuentra entre lo mejorcito de su chapucero director (lo cual tampoco dice mucho de ello en términos de calidad).

Sorpresitas desagradables

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