domingo, 13 de abril de 2014

Los diez mandamientos (1956) de Cecil B. DeMille



Moisés rescatado de las aguas
Como ya bien señalé en mi comentario de la versión de "Los diez mandamientos" de 1923, el señor Cecil B. DeMille, decidió hacer una adaptación cinematográfica de la mítica historia bíblica de Moisés, como Dios mandaba (nunca mejor dicho), y se puso manos a la obra, se rodeó de un equipo de impresionantes profesionales del momento y gracias al impresionante trabajo en equipo, vio la luz esta superflua versión de "Los diez mandamientos", la cual con todo merecimiento, se ha instaurado como una soberbia obra maestra del Séptimo Arte. En esta ocasión, sí se nos cuenta la vida de Moisés, desde que siendo un bebé, fue recogido de las aguas por la hija del faraón de Egipto, siendo criado como hijo del mismo, hasta que descubre su procedencia hebrea y el propio Moisés ya adulto (interpretado por Charlton Heston) se acabará convirtiendo en el libertador de su pueblo, habiéndole sido encomendada por el mismo Dios (ya sabéis, en forma de zarza parlante), la misión de salvar a su pueblo de la esclavitud a la que los egipcios los tenían sometidos. 

Moises (Charlton Heston) criado como el hijo del Faraón

Ramses (Yul Brynner), auténtico hijo del Faraón y rival de Moises
Realmente, desde el punto de vista artístico no se le puede poner absolutamente ninguna pega a esta superproducción del momento. El film llegó a costar más de 13 millones de dólares, que en 1956 debía de ser el equivalente a una producción de 100 millones de hoy en día (para que os hagáis a la idea) y realmente contó con un despliegue de medios realmente increíble. La dirección artística es colosal (esos escenarios recreadores del Antiguo Egipto me siguen pareciendo fascinantes a día de hoy), el vestuario ídem de lo mismo, la fotografía colorista, la dirección ágil, etc; todos los aspectos técnicos son simplemente sobresalientes. En cuanto al reparto, pues ya es de caerse para atrás y es que "Los diez mandamientos" es una auténtica reunión de grandes estrellas y reputadísimos actores del Hollywood del momento; puede verse a Charlton Heston en el papel principal (quien se acabaría convirtiendo en uno de los rostros más característicos de estos films de tema bíblico tras protagonizar tres años después otra magna superproducción de características similares, la oscarizadísima "Ben-Hur"), a Yul Brynner, a la guapísima Anne Baxter, a la no menos atractiva Yvonne De Carlo, a Edward G Robinson, Sir Cedric Hardwicke, John Carradine y hasta a la magna estrella del terror, Vincent Price (haciendo de villano, no iba a ser menos). Todo en conjunto confabula un resultado no menos que sublime. 

El cruel Baka (Vincent Price) blandiendo el látigo para azotar al pobre Joshua (John Derek)

La hermosa Nefertiti (Anne Baxter)
La única pega que podría ponerle a la película es su extensísima duración, y es que sus casi cuatro horas, pueden llegar a resultar por momentos, irremediablemente, pesadas. Debo decir que con todo, "Los diez mandamientos" no es una película que me haya resultado aburrida. El film está repleto de acción, y compone un relato tan apabullante que no da tregua, por lo tanto no dejan de pasar cosas, lo cual justifica en cierto sentido esa larga duración, haber ejercido un resumen más condensado de la trama casi con toda seguridad habría supuesto una tara en un relato tan completo como el aquí presente. Con todo, la verdad es que considero que puede ser más disfrutada, si su visionado se aborda dividiéndola en dos mitades que asumiendo la totalidad del metraje de una tirada; yo lo he hecho y no me ha supuesto ninguna tortura (de hecho hay films muchísimos más cortos que debido al vacío argumental que presentan se hacen más infumables, sin ir más lejos el caso de "Blow-Up", "El séptimo sello" u "", por nombrar algún ejemplo), no obstante cuatro horas son cuatro horas, y sí que con facilidad pueden hacerse bastante cansinas. 

Moises le pide a Ramses la liberación del pueblo hebreo

Moises con Sephora (Yvonne De Carlo)
Mención especial merecen sus deslumbrantes efectos especiales, algo apoteósico para la época, los cuales merecidamente fueron premiados con un Oscar, único que ganó de sus siete nominaciones. Decir que considero que ese año, de las pelis candidatas al premio dorado, "Los diez mandamientos" era la mejor, sin dudas, y que habría sido bastante justo haberle otorgado el de mejor película (al menos, me parece la más impresionante a nivel de técnica y la más innovadora a nivel visual). Pero bueno, supongo que irá por cuestión de gustos y opiniones (totalmente respetables todas y cada una de ellas). Bueno, no será muy raro que la emitan en cualquier canal esta Semana Santa (hay pocas que no lo hayan hecho), así que todo a aquél al que le mole el cine clásico, o las historias bíblicas y ya más ampliamente, que sea un apasionado del cine en general, y que no la haya visto, por el motivo que sea, le incitaría a que se animase a echarle un vistazo, aunque eso sí, verla con anuncios publicitarios sí que puede ser una odisea bien martirizante, y no está bien que diga en esta ocasión que se encuentra en muy fácil acceso en Internet (igual así estoy incumpliendo uno de los mandamientos de la ley de Dios, por incitar al robo de la propiedad intelectual, ¡manda huevos!. 

Una de las plagas de Egipto, el agua se convierte en sangre

*MI MOMENTO FAVORITO: esa impresionante escena en la que Moises (Charlton Heston), se abre camino entre las aguas del mar Rojo. 

''No, no es un tsunami''

No hay comentarios:

Publicar un comentario