viernes, 7 de noviembre de 2014

El monstruo de los tiempos remotos (1953) de Eugène Lourié



El monstruo despierta de su sueño helado
Uno de los clásicos más grandiosos y representativos del llamado "terror atómico" que plagó de monstruos mutados las pantallas de cine durante los años cincuenta. "El monstruo de los tiempos remotos" es una de las magnas madres de las monsters movies, siendo la responsable de la creación de muchos de los clichés que caracterizaron con el tiempo este tipo de pelis. En la línea marcada por el subgénero, la historia (basada en un texto del mítico Ray Bradbury) nos cuenta como una enorme criatura prehistórica, es despertada en el Polo Norte, tras una explosión realizada por unos científicos durante un experimento. Resulta que este enorme saurio irá haciendo estragos allá donde va, en su imparable camino a arrasar las grandes ciudades del continente americano. Se ve que los japoneses quedaron un poco escocidos con el hecho de que los americanos se adjudicasen estragos a consecuencia de la tecnología nuclear y al año siguiente de estrenarse este gran clásico, decidieron que ellos también querían un dinosaurio destructor que jodiese la marrana por el continente asiático y así, claramente copiando el esquema de este film, se idearon "Godzilla, Japón bajo el terror del monstruo", y ¡vaya si les dio para largo la creación de tan mítico personaje!, ¡sesenta años después y todavía el bicharraco sigue siendo reclamo para hacer films! 

Haciendo divagaciones para combatir al monstruo

Lee Van Cleef blandiendo un arma
Volviendo a "El monstruo de los tiempos remotos", simplemente creo que es una de las mejores muestras que se han realizado durante los cincuenta sobre cine de monstruos. Si algo destaca por encima de todo, es el excelente diseño del propio monstruo y los geniales efectos especiales, realizados en stop motion, por el maestro en ese campo, el gran Ray Harryhausen (realizador de la mayor parte de los monstruos protagonistas de films similares durante los cincuenta y sesenta). Lo demás realmente, es meramente rutinario, los personajes humanos son meros títeres de relleno para las escenas potentes que son las protagonizadas por el monstruo; está el prota incomprendido al que nadie cree, su churri que es por la que se pilla (y cuyo sentimiento es recíproco), el científico viejales que da el discurso de turno para combatir la amenaza del monstruo, los militares que saltan a la defensiva, etc. Lo bueno es que no hay que olvidar que esta película fue una de las potenciadoras de dichos elementos, de ahí que indudablemente merezca el respeto de todo cinéfilo como pieza debidamente precursora. Mencionar como curiosidad que cuenta con una breve aparición del actor Lee Van Cleef, rostro habitual y bastante popular más adelante en múltiples westerns. En resumidas cuentas, todo un clásico disfrutable por todo fan de la ciencia ficción que se precie. 

El monstruo viene con malas pulgas

*MI MOMENTO FAVORITO: el impresionante instante en el que el monstruo arrasa una ciudad casi por completo. 

Tan bravuco como Godzilla

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