domingo, 9 de noviembre de 2014

El cuervo (1963) de Roger Corman



Erasmus Craven (Vincent Price) con el cuervo parlante
Roger Corman siguió adaptando más trabajos literarios de Edgar Allan Poe y aquí configuró la que sería su quinto clásico, tras la excelente "Historias de terror". Para ello, echó mano de una de los escritos más populares del escritor, el poema "El cuervo", aunque realmente lo único en común que poseen el film y dicho poema, son el título, por otro lado totalmente entendible porque, ¿cómo es posible una adaptación de una hora y media, inspirada en unos cuantos versos, sin licencias? Del guión volvió a encargarse Richard Matheson (elaborador habitual del Corman durante esta faceta poeiana) y como protagonistas, volvemos a encontrarnos al magnánimo Vincent Price, a Peter Lorre (los cuales ya habían coincidido en "Historias de terror") y se incorpora al cotarro para formar un completo trío de ases del horror, el gran Boris Karloff. 

El cuervo es en realidad el aprendiz de brujo, Adolphus Bedlo (Peter Lorre)

Destacar también en el reparto a la hammeriana y sensual Hazel Court y a un jovencísimo Jack Nicholson (quien ya había colaborado con Corman en "La pequeña tienda de los horrores") con un look muy similar al de Robin Hood. "El cuervo" pues pasa a ser una de las más extrañas e inusuales adaptaciones poeianas del director y es que abandona por completo todo atisbo de terror, para adentrarse de lleno en el de la comedia. Y así lo que tenemos ante nosotros es una deliciosa comedia fantástica, que no abandona de lleno el espíritu de otras obras de terror victoriano típicas de la época. 

Rexford (un jovencísimo Jack Nicholson)

Nicholson con las dos bellezas del film
Estelle (Olive Sturgess) y Lenora (Hazel Court)
El argumento viene a contarnos el duelo que, en plena Edad Media, sostienen dos magos, uno bueno Erasmus Craven (Vincent Price) y otro malo, Scarabus (Boris Karloff). El primero vive traumatizado tras la muerte de su esposa Lenora (Hazel Court) (elemento extraído del poema original de Poe), y permanece inactivo en su castillo, hasta que recibe la visita de un cuervo parlante, que resulta ser un aprendiz de brujo llamado Bedlo (Peter Lorre), al que ha transformado en animal el villano de la función. Así pues, ambos se aliarán para intentar derrotarlo, en un colorista combate de hechizos variados que no tiene desperdicio. A menudo he visto señalado como "El cuervo" es tachada de ser uno de los trabajos, del ciclo dedicado a Poe, más flojos de Corman. Personalmente no estoy de acuerdo, a mí me gustó bastante, sí es verdad que pierde frente a otras del ciclo más serias, pero a su modo considero que "El cuervo" es un film la mar de memorable. Su puesta en escena es espléndida (como otras pelis del estilo), la ambientación del castillo, la fotografía colorista, el diseño del vestuario; todos estos elementos en cojunto resultan la mar de efectivos y eficaces. 

El villano del film, Scarabus (Boris Karloff)

Por otro lado, las vibrantes actuaciones de los pesos pesados del reparto son de lo más destacables. El film además es ameno, entretenido y tiene su aquél, además se pueden apreciar en él una serie de efectos visuales (cuando se disputa el duelo de magia entre los dos hechiceros rivales) que son la mar de llamativos (incluso se hecha mano de algún que otro trucaje animado, que está perfectamente bien resuelto). En resumidas cuentas, "El cuervo" no es lo mejor del pack Corman/Poe, pero es lo suficientemente entrañable como para poder disfrutarla en su justa medida, desde mi punto de vista es más que recomendable para todo fan del terror clásico.

Aquí comienzan los coloristas encantamientos

*MI MOMENTO FAVORITO: el duelo mágico entre Erasmus Craven (Vincent Price) y Scarabus (Boris Karloff).

Trucajes visuales que molan un huevo

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