viernes, 28 de noviembre de 2014

Johnny Suede (1991) de Tom DiCillo



Aquí tenemos al jovenzuelo de
Johnny Suede (Brad Pitt) luciendo palmito
Sin irnos mucho por las ramas, aquí tenemos un soberano petardo. Una mierda repelente que muchos gafapastas han señalado como un gran clásico de cine independiente. Su director es Tom DiCillo, un realizador bastante reputado en su terreno, el cine indie, o sea no comercial, digamos que para gustos más refinados, más cultos, más intelectuales. Con eso ya digo mucho de la prepotencia que muchos se gastan cuando se prestan a abordar el comentario de un film semejante, para procurar quedar por encima del resto de la gente, con gustos más enfocados a lo mainstream, o sea a lo más banal y supercial. Yo soy de los que apoyan llamar a las cosas por su nombre, ya sea un film independiente, de bajo presupuesto, o una superproducción, es justo decir que si el proyecto es una patata, con merecimiento hay que decirlo y se acabó. "Johnny Suede" es un bodriete de mucho cuidado, cuenta con la peculiaridad de tener como protagonista a un jovenzuelo Brad Pitt, cuando todavía no era una estrella reconocida. 

Johnny aspira a ser como su ídolo, Ricky Nelson

Johnny, su tupé y su churri (Catherine Keener)
El chavaluco sale muy guapete, luciendo un look muy sesentero (con tupé incluido) emulando al que para el personaje que interpreta (quien da título al film) es su ídolo, el cantante y actor Ricky Nelson. Total, que el chico quiere ser una estrella del rock y, bueno en realidad lo que va sucediendo a lo largo del desarrollo del film, poco importa, porque en sí, no ocurre nada interesante. El film presenta un libreto vacío, estúpido, monótono y cargante. El chico se enamora, se desenamora, tiene "profundas" (al igual que absurdas) reflexiones consigo mismo y así transcurre hora y media, la cual nos acaba matando de aburrimiento. Lo dicho, la película es una patata, no merece la pena su visionado (ni siquiera por su curiosa estética -la cual me recordó un tanto a John Waters-), que no os engañen algunas de esas pedantes críticas que leereis sobre ella, en diversas páginas para cinéfilos con gustos exquisitos y sofisticados, asegurando que es un film de culto dentro del cine independiente, "Johnny Suede" es una solemne gilipollez, una bazofia cursi y excesivamente plana. No recomendable ni para las babeantes y devotas fans de Brad Pitt. ¡Qué mala es, por Dios!

Johnny se esmera en ser una estrella de rock, (ahí detrás anda
un también desconocido Samuel L. Jackson)

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