lunes, 24 de noviembre de 2014

Tron (1982) de Steven Lisberger



El prota, el hacker Kevin Flynn (Jeff Bridges), en el mundo real
¡Qué pedazo de obra maestra! Es lo que me vino a la cabeza al acabar de verla. "Tron" tiene una estética y un ambiente visual que no he visto en ninguna película. Y es que es sin lugar a dudas un elogio visual, con una fotografía fantástica y una historia de aventuras fascinante, llena de acción y emoción. Por muy inusual que parezca, "Tron" se trata de una producción de la Disney, en una época en la que la factoría estaba en plena etapa de cambio experimental, intentando adaptarse a un tiempo que desde luego, no fue el más fructífero para ella; decir que aunque "Tron" cosechó rentabilidad en taquilla no fue ni de lejos un exitazo de tomo y lomo (pues hizo falta desembolsar un buen puñado de millones para desarrollar un trabajo tan laborioso y complejo en ese momento). 

Flynn a punto de ser introducido en el interior del ordenador

¡Vaya pasadote!, así luce por dentro un ordenador
Fue la primera película en utilizar para su realización técnicas de ordenador, por lo que aparte estamos ante un film milenario y muy innovador, a pesar de que en la fecha de su estreno, resultó algo desconcertante y no muy asimilado por el público y los expertos en la materia, que consideraban el hecho de hacer efectos computerizados algo un tanto "chapucero" y "acartonado" (argumento que les sirvió para desentimar su nominación al Oscar a los mejores efectos especiales), ¡cómo han cambiado las cosas!, ¿verdad? En lo personal, debo decir que sus brillantísimos efectos especiales me siguen pareciendo alucinantes (a pesar de su estética totalmente retro y un tanto, a día de hoy, digamos, desfasada), pero es que realmente, con más de 30 añazos a cuestas, ya quisieran muchas pelis actuales contar con el alarde técnico y visual de esta película por muchos efectos digitales "modernos" (muchos enormemente chapuceros) que tengan. 

Bienvenidos a la realidad virtual

¡Qué mal yuyu da ese programa tirano!
El film nos cuenta como un hacker -sí de aquélla ya existía ese término que parece de antes de ayer- (interpretado por Jeff Bridges), acaba introducido en el interior de un gran ordenador (en ese momento se llamaban computadoras), donde deberá enfrentarse a la tiranía de un diabólico programa, representado como un perverso monstruo dentro del universo infográfico. Estoy seguro de que "Tron" es el film indicado para el deleite de todo aquél que sea un hacha en materia de informática, pues sabrá reconocer con audacia la cantidad de componentes del sector (inclusive la propia jerga) que se representan de forma tan perspicaz en este universo de "Tron". Aunque un servidor, totalmente ignorante en este campo, la disfrutó con mucho entusiasmo y me dejé fascinar por la increíble experiencia que resulta visualizarla e hipnotizarse por el soberano poder de sus imágenes. 

Gran curre artístico y escénico

Comentar que además supuso una gran antecesora desde un punto de vista argumental, pues podremos comprobar cómo ya hizo uso de ese término denominado "realidad virtual" unos cuantos años de que "Matrix" hiciese su aparición el mundillo fílmico. Sin más ni más, es una película de visión obligada, de ésas que quedan para siempre grabadas en la cabeza y sobre todo en el corazón de los que la hayan visto y la rememoren con el paso de los años.
 
Incluso en el mundo virtual, hay sitio para el romance

*MI MOMENTO FAVORITO: esa icónica y fascinante carrera de motos de luz virtuales.

¡Ni Dani Pedrosa, oiga!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada