viernes, 10 de abril de 2015

Algo pasa con Mary (1998) de Peter Farrelly, Bobby Farrelly



El prota, el pringadete de Ted (Ben Stiller)
La verdad es que le tengo cierto cariño a esta peli, más por ese sentimentalismo nostálgico que se me viene a la mente cuando la recuerdo que, evidentemente, por su calidad como film en sí. Posiblemente ''Algo pasa con Mary'' ha sido una de las películas que más me han hecho reír (y digo, reír de verdad, con auténticas ganas) en los días de mi vida. Creo que nunca antes (y me refiero a en el momento en que la vi, al poco de salir en alquiler en el videoclub) había visto una película tan desvergonzada, tan políticamente incorrecta y con un humor tan zafio (eso sí, efectivo a la hora de estallar en carcajadas). Creo que ''Algo pasa con Mary'' (de la manita de ''American Pie''), potenció una nueva forma de hacer comedia, no sólo manejando la parodia y lo absurdo, sino yendo algo más allá, incluyendo también algún que otro detalle de tipología ciertamente escatológica (tampoco asqueante, que he leído por ahí algún comentario exageradísimo que apuntaba que este film era guarro in extremis -el autor de este comentario debería de verse ''Pink Flamingos'' y replanteárselo-), lo cual llamó la atención del público y se convirtió en un aspecto muy recurrente en posteriores films de estilo. 

La dulce Mary Jensen (Cameron Diaz)

Nunca una cremallera había hecho tanto daño
Dirigen los hermanos Farrelly, aquellos autores de la payasada magna de ''Dos tontos muy tontos'' que, en mi opinión, plasmaron aquí su mejor trabajo (tampoco que es que su filmografía estén muy boyantes piezas dignas de rememorar en el Séptimo Arte), porque considero que dieron en el clavo idóneo a la hora de presentarnos un espectáculo para divertirse y entretenerse (incluso, escandalizarse en cierta medida). El film tiene como protagonista a un pringadete de mucho cuidado, torpe y ceporro llamado Ted (muy tierno Ben Stiller, el cual comenzó a despuntar en la comedia gracias a este papel), que lleva viviendo años obsesionado con un antiguo amor de su adolescencia, una despampanante, ultrapopular y dulce rubia llamada Mary (entrañable Cameron Diaz, en un papel con el que es fácil empatizar). El chaval es incapaz de quitársela de la cabeza y hará todo lo posible para lograr reencontrarse con ella (después de haber vivido un incomodísimo altercado durante el día de su baile de graduación, con una cremallera de por medio) e intentar conquistarla. 

La cañera tía de Mary, Magda (Lin Shaye) con su perrito Puffy

Healy (Matt Dillon) vivirá un incómodo 
y descacharrante momento con Puffy
El problema es que la pobre Mary es una especie de imán para los hombres y a su alrededor flotan un grupete de frikazos de cuidado, que también tienen las mismas intenciones que Ted. Mary así se convierte en un codiciado trofeo, la competición es dura y en ella toda treta es válida. La película aporta una serie de situaciones de verdad hilarantes y alocadas. Son tan desmadradas muchas de ellas que, por consiguiente, es imposible no partirse la caja. Yo recuerdo cuando la vi por primera vez, haber llegado a tener agujetas en el estómago en determinadas ocasiones; véase esa escena en la que Matt Dillon intenta revivir al perro de la viejuna tía de Mary (graciosísima Lin Shaye), haciéndole el boca a boca incluso, o en la que el propio perro adquiere fuerza sobrehumana después de haber sido dopado con unas pastillas, el repugnante topless de la tía de Mary, el momento pillada con la cremallera (¡flauta y platillos!) o el famosísimo instante del ''gel fijador''. 

Al pobre Ted le sale todo mal

Mary rodeada de admiradores/acosadores
Es cierto que la he vuelto a ver años después y en efecto, el paso del tiempo ha desinflado en cierta medida algunos instantes, quizás porque posteriormente han salido como churros comedietas zafias que han superado en lo que se refiere a nivel de burradas a ''Algo pasa con Mary'' y a día de hoy puede verse un tanto más descafeinada; pero bueno, en resumidas cuentas creo que es justo reconocerle su importante aportación al mundillo de la comedia, para bien o para mal, ya que colocó lo soez en el ojo del huracán. Lo que sí me sigue sobrando un poco es la presencia de los tipos que salen cantando con la guitarrita, más que aportar un detalle gracioso a la cinta me parece que estorban. En resumidas cuentas, a mí la peli me mola en su justa medida, creo que es de esas idóneas opciones a tener en cuenta para alegrarte si has tenido un día de mierda. 

Buen ''gel fijador''

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