domingo, 26 de abril de 2015

La maldición de la calavera (1965) de Freddie Francis


 
Los dos astros del horror juntos, Peter Cushing y Christopher Lee
Una producción de la Amicus, factoría inglesa que le hizo fuerte competencia a la magna Hammer durante los sesenta, dirigida por Freddie Francis (director de otros clásicos de la época como ''Doctor Terror'', ''Drácula vuelve de la tumba'' o ''Condenados de ultratumba'') y que cuenta con el atractivo de la presencia del dúo de ases del género por antonomasia del género, Peter Cushing y Christopher Lee. El film está inspirado en un relato de Robert Bloch (autor de ''Psicosis'') que cuenta como un coleccionista de antigüedades (Peter Cushing), adquiere una misteriosa calavera que resulta ser, nada más y nada menos, el cráneo del perverso marqués de Sade que, por supuesto, no está exento de poderes malignos. Dicho instrumento irá siendo la causa de que el coleccionista vaya perdiendo el juicio y volviéndose cada vez más y más loco, llegando incluso a cometer hechos atroces (inclusive asesinatos). 

La calavera del marqués de Sade

Aquí otra presencia muy hammeriana, Michael Gough
El film hace gala de una excelente puesta en escena y ambientación, muy del estilo propio de las míticas producciones de la Hammer, lo cual le atribuye unos escenarios góticos inquietantes y mal rolleros, que es sin lugar a duda el punto fuerte desde del mismo (a excepción de las mencionadas intervenciones de Cushing y Lee). Sin embargo el guión es bastante letárgico, abundan alarmantes momentos muertos lo que provocan que ''La maldición de la calavera'' se torne bastante aburrida. El que más destaca del reparto en sí es Cushing, que para eso es el protagonista, haciendo una performance excelente, Lee sin embargo se queda reducido a ser un mero secundario (una lástima, porque sinceramente he demandado más participación suya), aunque como siempre, también se muestra elegante y sofisticado. 

La calavera no traerá nada bueno

En resumidas cuentas me parece un interesante ejercicio de terror gótico de la época, pero bastante flojita desde su punto de vista argumental y desde luego, su ritmo tan irregular la convierte en una pieza un poco peñazo, por lo tanto no la considero una película debidamente imprescindible, simplemente recomendable para los muy amantes del terror hammeriano y del estilo.

A ésta no el falta boca para gritar

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