viernes, 24 de abril de 2015

Por encima de la ley (1988) de Andrew Davis


 
El poli Nico Toscani (Steven Seagal)
De todos los llamados ''actores de acción'' de Hollywood (véase Schwarzenegger, Stallone, Van Damme, Bruce Willis, etc.), debo decir que Steven Seagal siempre ha sido el que menos me ha gustado. No por nada en concreto, sin más quizás porque las películas que ha protagonizado (salvo alguna por ahí suelta) no me han llegado a gustar en exceso (la gran mayoría además, han dejado bastante que desear) a la par de que Seagal me resulta demasiado estático y carente de carisma. A día de hoy sigo manteniendo que la mejor que ha hecho es ''Alerta máxima'' (un buen calco de ''Jungla de cristal''), donde su presencia y la labor del director Andrew Davis (realizador de la famosa ''El fugitivo'') supusieron una buena alianza que cosechó gran éxito. Pues bien, ambos antes ya habían coincidido en ésta que nos ocupa que además, fue el debut oficial de Seagal en el cine y cuyo discreto éxito le proporcionó al mismo su huequecito en el mundillo del cine de acción. ''Por encima de la ley'' no engaña a nadie, es una peli de acción, de hostias, de más hostias y como tal ofrece la que ofrece, punto. 

Nico con su compi Delores Jackson (Pam Grier)

Aquí una Sharon Stone menos erótica que de costumbre
Aquél que sea amante de las pelis mamporreras la disfrutará, el que quiera filosofía y reflexiones místicas la detestará (pero lógicamente no sé entonces qué pintaba este/a señor/a en cuestión parándose a visionarla ni un instante). Entonces digamos que Seagal está sin más afincado en su papel, el cual lo configuraría de por vida (claro está que no estamos ante un Robert De Niro, no pidamos peras al olmo), realiza una labor de poli duro que lucha contra el mal, de espléndida forma física y que reparte leña a diestro y siniestro, como siempre digo, sin despeinarse (para eso dominaba las artes marciales como labriego la guadaña), ahora el pobre ya parece un morzullo que da un tanto de penita y grimilla. ¿Estamos ante una buena película dentro de su género? Yo creo firmemente que sí. No le falta ritmo, está relativamente bien ejecutada e incluso se permite el lujo de invitarnos a cierta reflexión (que no por ser una peli mamporrera ha de llevar implícito el no poder incluir denuncia social). 
 
¡Peligro, Nico está bien cabreado!

Destaca la participación de secundarios tan llamativos como la diosa de la blaxploitation de los setenta, Pam Grier (haciendo de la compi de Seagal), a un experto en eso de hacer de villano cabrón como Henry Silva y a una guapísima y todavía casi desconocida Sharon Stone, antes de despuntar como el fogoso icono sexual por el que sería reconocida (haciendo de la mujer de Seagal, incluso hasta comparte una escena de cama con él, pero sin erotismo, eso sí). Sinceramente, no es una de mis pelis favoritas ni dignas de rememorar dentro del género de acción, polis y hostias; pero no es tampoco nada deplorable, cumple con los requisitos mínimamente exigibles del género y como tal es disfrutable dentro de sus posibilidades. 

El villando de turno, Kurt Zagon (Henry Silva)

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