viernes, 29 de mayo de 2015

Cómo robar un millón y... (1966) de William Wyler



La prota, Nicole (Audrey Hepburn, tan estilosa como siempre)
Maravillosa comedia de enredos, divertida, entretenida y estupendamente dirigida por el maestro William Wyler (autor de joyas como ''La loba'', ''La señora Miniver'', ''Ben Hur'', ''La calumnia'', ''El coleccionista'' y un larguísimo etcétera). La película me sorprendió enormemente porque recuerdo que, sin haber oído ni leído absolutamente nada de ella, comenzó una tarde en el canal FOX, que pillábamos en casa por el Satélite Digital, me senté a verla y como la seda, me enganchó y me distrajo de forma increíble. La historia me parece bastante original (por momentos me recordó bastante al estilo de Billy Wilder), trata sobre un falsificador de arte (Hugh Griffith) que presta a un prestigioso museo de París, una valiosísima escultura de su propiedad, la Venus de Cellini, para que la exhiban en una galería. 

Nicole con el estafador de su padre (Hugh Griffith)

El ladrón Simon Dermott (Peter O'Toole)
El problema es que la Venus en cuestión no es auténtica, es una imitación y por lo tanto, corre el riesgo de que el truco se descubra y le caiga un buen marrón. Para evitarle males mayores, su hija Nicole (fantástica y sofisticadísima, como siempre, Audrey Hepburn), contactará con un ladrón profesional (también excelente Peter O'Toole, el eterno prota de ''Lawrence de Arabia''), para efectuar el complejísimo de la escultura y por consiguiente, impedir que se rebele la verdad. Por supuesto, entre tanta triquiñuela, entre ambos acabará surgiendo un inevitable romance. En fin, como ya he dicho ''Cómo robar un millón y...'' presenta una historia interesantísima, magistralmente contada gracias a la existencia de un excelente guión al que no le faltan correctísimos momentos de humor hilados con brillantes toques de intriga (la escena del robo me parece sencillamente fabulosa, las tretas empleadas por el ladrón me dejaron sorprendido), amén de algún que otro momento romántico que, afortunadamente, nunca resulta empalagoso y no desentona para nada en la acción. 

Planificando discretamente el robo

Destacar la labor de la pareja protagonista, Audrey Hepburn y Peter O'Toole desprenden mucha química y se compenetran a la perfección en pantalla. También es digna de rememorar la BANDA SONORA de un, por aquel entonces, no tan reputado John Williams (antes de sus exitosas y míticas colaboraciones con Spielberg). Sin más ni más, me parece una gran comedia un tanto denostada y desconocida de manera injusta, totalmente recomendable, vamos donde esté este film que se quite el mojón de ''Desayuno con diamantes''.

El objetivo del robo, la Venus de Cellini

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