jueves, 7 de mayo de 2015

El visitante de la noche (1989) de Rupert Hitzig



Que la curiosidad mató al...
Está claro que los que hicieron este film tomaron como inspiración el magnífico clásico ochentero de Tom Holland, "Noche de miedo" de 1985. El esquema y argumento se parecen mucho, un chico flipadillo espía a su vecino que en este caso en vez de ser un vampiro, es un satanista. Cuando lo cuenta nadie le cree, ni su madre, ni su novia ni la policía. Así que el vecino lo intentará matar y éste recurrirá a un torpe policía (en "Noche de miedo" a un mata-vampiros televisivo) que le ayudará a destapar lo que oculta el vecino. No obstante el film no se puede comparar para nada a "Noche de miedo". Es bastante cutre, está mal hecho, no existen efectos especiales ni nada por el estilo, no hay suspense ni en sí nada que llame la atención. 

El pobre prota acojonado por su vecino psicópata

Como nostálgico de los ochenta, rescataría los looks del film que me encantan, pero no basta para aprobarla. La película no la han tomado en serio, por lo tanto es imposible que a alguien le pueda transmitir otra sensación que de rechazo. Está claro que los que la hicieron se olvidaron que para equipararse a un gran clásico hay que tener una cosa de la que ellos carecían: talento. En resumidas cuentas es una mierdecilla muy poco recomendable, incluso es un tanto aburridilla a pesar de su corta duración. No vale la pena.

Preparada para un sacrificio

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