martes, 5 de mayo de 2015

Un día en Nueva York (1949) de Stanley Donen, Gene Kelly


 
Los tres marineritos protagonistas
¡Petardazo máximo! De acuerdo, no voy a ser nada objetivo porque realmente no caso especialmente con los musicales (y menos si son tan cursis como los de esta época concreta), pero realmente ''Un día en Nueva York'' me resulta un film bastante inaguantable. El dueto Stanley Donen y Gene Kelly (protagonista y bailarín) coincidieron por primera vez tras las cámaras para configurar el film que nos ocupa, posteriormente una nueva unión entre ambos generó la famosísima ''Cantando bajo lalluvia'' (la cual, ya comenté en su pertinente crítica, también me resulta un tanto difícil de aguantar). ¡Ojo!, voy a ser condescendiente, que apunte que no me guste especialmente el film (al igual que otros de su estilo), no quiero decir (como en otros múltiples casos) que la película me parezca un horror o un bodrio, ¡para nada! Es más, un fanático del musical seguramente disfrutará como un loco con sus elegantes coreografías (muy orquestadas, sobre todo por Kelly), y su ciertamente entrañable atmósfera colorista (la fotografía muy bonita, la verdad), incluso con su fino sentido del humor y sus tintes romanticones. 

Haciendo el mono por Nueva York

Los marineritos con sus respectivas churris
Pero claro, yo no puedo ponerme en la piel de alguien que disfrute masivamente de una película de estas características. La peli va sobre tres marineros (las estrellas Gene Kelly y Frank Sinatra, destacan sobre un tercero desconocido Jules Munshin -el pobre debió de sentirse como un cero a la izquierda, siendo ensombrecido por el peso de los nombres de sus compañeros-) que disfrutan de un agradable permiso de un día en tierra y se dedicarán a visitar Nueva York, donde por supuesto, no les faltarán peculiares vivencias, mientras van por ahí canturreando y bailoteando, sin exceptuar la típica pillada romántica de la que serán inevitablemente presos. La peli tuvo un gran éxito, ganó un Oscar a la mejor banda sonora y a día de hoy goza de gran prestigio dentro de su género. Sin más ni más, desde mi punto de vista, es un film destinado para el consumo de los fanáticos del cine de este estilo, yo ya la he visto una vez y sinceramente, con eso me ha bastado. No me parece ni mejor ni peor que por ejemplo ''Cantando bajo la lluvia'', ambas son por el estilo y ambas cuentan con una memorable canción para el recuerdo, la otra ''Singing in the rain'' y ésta ''New York, New York (it's a wonderful town)''.

Bailecitos y más bailecitos

No hay comentarios:

Publicar un comentario