jueves, 8 de mayo de 2014

Calles salvajes (1984) de Danny Steinmann



Brenda (Linda Blair) de marcha con las colegas
¡Joyaza ochentera! Adoro esta película, estandarte de culto de la serie B de los ochenta, protagonizada por una excelente Linda Blair, la eterna niña de "El exorcista", todo un icono ya de por sí. No estoy de acuerdo con lo que he leído por ahí de que no es posible tomarse en serio esta película. La verdad es que me parece una película muy seria, con un argumento muy triste y desgraciadamente realista y bastante duro, no es una película que contenga cachondeo ni nada por el estilo, todo lo contrario, en los momentos clave creo que es bastante efectiva a la hora de transmitir un amplio componente dramático. El film nos sitúa en las vidas de un grupo de chicas adolescentes (muy kitch, en la línea de la época) un tanto gamberras, de las cuales la cabecilla es Brenda (genial Linda Blair). Una noche que salen de marcha, tienen un desafortunado encuentro con cuatro pandilleros muy pero que muy violentos, cuyo líder es Jake (Robert Dryer), quien se la tendrá jurada a las chavalas. 

La pandilla de asquerosos montando gresca

No tardarán, él y su banda, en ajustar cuestas de la forma más bárbara imaginable, pues este cuarteto de cabrones sin alma, se ensañará con la hermana sordomuda de Brenda, Heather (interpretada por otro icono ochentero, la scream queen Linnea Quigley, en un papel muy atípico para ella), a la que violarán brutalmente. Pero la cosa no queda aquí, no contentos con este tremendo acto de barbarie, también serán los responsables del asesinato de una de las amigas de Brenda. Será entonces cuando la propia Brenda decidirá tomarse la justicia por su mano, y armada hasta los dientes, emprenderá la búsqueda de estos mamonazos hijos de puta, para darles lo que se merecen. 

Los cerdos violando a la pobre Heather (Linnea Quigley)

¡Ahí, que se note el toque ochentero!
"Calles salvajes" es un film, podría decir que casi épico dentro del terreno de la exploitation, dirigido por el fallecido Danny Steinmann, autor de esa otra joyita eterna que es "Viernes 13, parte 5. Un nuevo comienzo". La película está cargada de violencia, por lo que consigue impactar por momentos gracias a esas agallas a la hora de no cortarse un pelo que demostraban los realizadores de estos films en esa época, hoy en día seguramente sería pasto del más absoluto de los reproches debido a este rancio edulcoramiento que está sufriendo el cine tan incómodo. Sigue muy la línea de films del estilo "Curso de 1984", con la presencia de un grupo de jóvenes extremadamente agresivos haciendo estragos, y las pelis sobre crueles venganzas callejeras protagonizadas por Charles Bronson, tipo "El justiciero de la ciudad"

Linda Blair como Dios la trajo al mundo (ya se sabe,
en los 80, las pechugas gratuitas casi obligadas)

Evidentemente no tiene una realización excelente, ya que es en líneas generales bastante amateur, pero es un film que consigue sus propósitos, de los cuales el más importante es el de entretener y enganchar al espectador. Mencionar esa estética ochentera tan especial que hace más grandes aún a estas joyas que merece la pena visionar y rememorar y por supuesto, esa banda sonora tan espectacular, repleta de temazos característicos de la época que, a un servidor, le pone la piel de gallina al escucharlos de la emoción (¡hay que ser un devoto fan de los ochenta para entenderme!). Todo un clásico lleno del encanto de las películas de una época inigualable, cuya temática repugnará a los de gustos más especialitos, pero que fascinará a los que les gusta este sabor a retro tan fascinante. Para mí es suprema y absolutamente imprescindible. 


Es tiempo de venganza

*MI MOMENTO FAVORITO: obviamente, la venganza final de Brenda, supongo que es lógico que sea siempre la parte más disfrutable de este tipo de films, por parte de los espectadores. 

Final ideal para unos violadores de mierda

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