martes, 20 de mayo de 2014

La cosa del pantano (1982) de Wes Craven



El Dr. Alec Holland (Ray Wise) antes
de convertirse en la cosa del pantano
Adoro a Wes Craven. Desde luego creo que se ha ganado a pulso ser uno de los más grandes maestros del género de terror, pocos pueden presumir de tener en su filmografía maravillas como "La última casa a la izquierda", "Las colinas tienen ojos", "Pesadilla en Elm Street" o "Scream", films referenciales y auténticos clásicos imprescindibles en la escritura de la Historia del terror, por mucho que les fastidie a sus detractores. Eso sí, cuando ha hecho las cosas mal, es lógico decirlo y con "La cosa del pantano", Craven se merece una sonada colleja. Se trata de una película basada en un popular cómic creado por Len Wein y Berni Wrightson, a principios de los años setenta. El personaje protagonista era un científico que, tras ser contaminado por un peligroso producto, mutaba y se convertía en una especie de criatura verde que, lejos de ser un villano, acaba asimilando un papel más cercano al de héroe. 

El villano principal, el Dr. Arcane (Louis Jourdan)

David Hess como siempre, haciendo de cabrón
Se nota que Craven y su equipo quisieron ser lo más fieles posibles al espíritu del cómic original (del que posteriormente se han hecho múltiples versiones, una de ellas corrió a cuenta del popular Alan Moore), aunque lamentablemente el acabado final no fue muy satisfactorio. El film testifica una pobreza de medios alarmante (y eso a pesar de que Craven contó con un presupuesto más generoso que en otras producciones), y muy poquita cosa en el mismo es destacable. Lo único que llama la atención es la presencia de algunos de los actores, como el consolidado veterano Louis Jourdan haciendo de malo del cotarro, la mujer de John Carpenter y protagonista de la magnífica "La niebla", Adrienne Barbeau, o el repugnante villano de "La última casa a la izquierda", David Hess. Por lo demás la película roza lo esperpéntico. Hay que decir en su favor, la valentía de Craven y su profesionalidad, ya que el film fue rodado realmente en zonas pantanosas, lo que indudablemente supondría sus riesgos y mayores dificultades, dándole al aspecto visual cierto atractivo (sin lograr ser especialmente llamativo), dentro de sus posibilidades de peli de serie B patatera. 

Adrienne Barbeau bañándose en el pantano, libre de ataduras

La cosa del pantano
En cuanto al supuesto principal atractivo de la cinta, el monstruo, pues la verdad es que da bastante lástima. El trabajo de caracterización no es muy memorable que digamos y lejos de resultar una creación llamativa, el aspecto de la criatura del pantano es muy pobre. Eso sí, no roza el nivel de patetismo tan extremo que sí presenta el diseño bochornoso del monstruo en el que se acaba transformando el villano de la peli, interpretado por Louis Jourdan. Este ser, que resulta ser una especie de bicho peludo con garras y dientes (a lo hombre lobo), es la cutrez personificada; su trabajo de caracterización es tan lamentable que provoca auténticas carcajadas involuntarias. En resumidas cuentas, es una gran cagada, ni tan siquiera se puede decir que sirva como entretenimiento. Un gran manchón en la carrera ilustre de su director, pero no seamos duros con él, Craven ha dado mucho más bueno que malo a la industria y creo que por ello merece más la pena ser recordado, además, hasta los más grandes cuentan con alguna mierdecilla en su filmografía. 

La mierda de monstruo en la que se convierte Arcane

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