jueves, 24 de octubre de 2013

Muerte a 33 r.p.m. (1986) de Charles Martin Smith



Eddie (Marc Price), el desgraciado protagonista
Bueno, pues como se acerca la noche más aterradora del año, Halloween, creo bastante acertada la idea de comentar pelis que tengan que ver con esta festividad tan "diabólica". Así que aquí he escogido un film no desechable aunque tampoco aceptable y es que "Trick or Treat" (me gusta más su título original que lo de "Muerte a 33 r.p.m." ¿de donde se lo sacarían?) tiene pros y contras muy pero que muy definidos que la convierten en irregular en algunas ocasiones y deliciosa y divertida en otras. Lo primero que tenemos es un típico film que toma el testigo, en líneas generales, del esquema visto en "Carrie", un adolescente, Eddie (Marc Price), que es martirizado en el instituto (véase otros muchos films de temática similar como "El legado del diablo", "Jennifer",...). La cosa empieza bien, el chico es puteado por un grupo de mamones que se creen guays y nos encariñamos en cierto sentido con su dolor. 

El grupito de gilipollas que joden la paz del pobre Eddie

Por otro lado, tenemos a un cantante de heavy, Sammi Curr (Tony Fields), por el que nuestro marginado protagonista siente devoción. No obstante una noche se entera de que su ídolo ha muerto en un incendio. Pero aquí no acaba la cosa, pues el chaval recibe un disco de vinilo que guarda el alma maldita del cantante y a través del cual se comunica con él. Eddie, como lo adora, se cree las mentiras del cantante fallecido, que le promete utilizar sus diabólicos poderes para una venganza en toda regla contra todo aquél que lo ha puteado. La noche de Halloween y se acerca y con ella una debacle de horror y heavy metal de lo más perverso. 

Eddie con el disc-jockey Nuke (interpretado por Gene Simmons de "Kiss")

Doug Savant (conocido por la serie "Mujeres desesperadas")
hace de Tim, el principal enemigo del protagonista
Bueno, la premisa digan lo que digan, es interesante. Una mezcla bastante llamativa de temática de acoso escolar, ritos satánicos, mensajes subliminales y heavy metal, curiosa no menos y que en conjunto promete una buena película de terror-fantástico. Punto a favor, sin dudas, es su estética ochentera. Los ochenta marcaron un algo muy característico que inunda de nostalgia cada pieza que provenga de esta década. Este film contiene esta característica como punto positivo. La banda sonora sin lugar a dudas es otro de esos puntos positivos. Sumados looks ochenteros y banda sonora ochentera tenemos una serie de elementos que hacen que el visionado de esta película no sea una pérdida de tiempo, la nostalgia de una época maravillosa sale a relucir por todos lados. El film es entretenido, es raro que un film de adolescentes (también llamado teen) aburra, seamos sinceros y por otro lado también cumple en el apartado de efectos especiales (muchísimo mejores que los digitales de hoy en día).

El diabólico cantante Sammi Curr (Tony Fields) vuelve de entre los muertos

Lo que puede llegar a salir de una simple cinta de cassette
Sin embargo, lo malo acaba reluciendo y es que a pesar de toda esta serie de buenos elementos, el film no acaba de llegar a buen puerto. La mezcla acaba desvariando en un final bastante cutre. ¿Venganza? No hay por ninguna parte. ¿Terror? Poco, la película divaga por el humor negro en ciertos aspectos perdiendo la seriedad y siendo afectada por un cierto ridículo bastante cantoso. Tampoco esperéis gore. Las muertes que hay, son muy light, poca cosa, nada que llame especialmente la atención. En definitiva tenemos un film discreto, curioso y llamativo, con una estética muy ochentera, buenos efectos, excelente banda sonora, con una premisa interesante, un argumento entretenido, pero que pierde fuelle y se deshincha en su parte final cayendo un poco en el ridículo. En conjunto yo diría que la película es decepcionante pero divertida y con encanto, que es lo importante (hoy en día encontrar un film con encanto es tarea más bien difícil). No obstante de esta temática de terror adolescente ochentero las hay mucho mejores, véase "Demons", "Demons 2", "La noche de los demonios", "Society", "El innombrable", la saga de "Viernes 13", etc...

Sammi Curr se despacha a gusto con el matón de Tim

*Como curiosidad, el film cuenta con los cameos de Gene Simmons, cantante del mítico grupo "Kiss" y el muerde-murciélagos Ozzy Osbourne, expuestos como puntos fuertes del film en su fase promocional, aunque sus apariciones no sobrepasan los 2 minutos. Es especialmente graciosa la participación de Osbourne, haciendo de un sacerdote que critica el heavy metal y la música rock en un programa televisivo, habiendo sido precisamente él, en la vida real, uno de los potenciadores de esta modalidad musical con su grupo Black Sabbath

Curioso y divertido cameo del cantante Ozzy Osbourne

*MI MOMENTO FAVORITO: una hilarante escena en la que en medio de una grandilocuente fiesta de Halloween en el instituto, se aparece el mismísimo Sammi Curr resucitado y deleita al público con la genial canción que da título al film (me refiero al original, "Trick or treat"), para después empezar a freir a todo el mundo literalmente, mediante unas potentes descargas eléctricas que dispara desde su guitarra. Como ya he dicho, una escena hilarante, pero muy divertida y muy ayudada por la magnífica y rockera canción. 

''Rock and roll, rockin' on a midnight steal your soul
Rock and roll, rockin' on a midnight take control''

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